Nueva motocicleta eléctrica Brammo Empulse R

Fue hecha en los Estados Unidos y tiene muchos avances, como baterías, motor refrigerado por agua y caja de seis velocidades, para aprovechar de la mejor manera las prestaciones del motor eléctrico.

Redacción Motor

03:13 p.m. 20 de mayo del 2014

Imágenes de la nueva motocicleta

En los últimos dos años hemos tenido la oportunidad de rodar motos eléctricas de varios tipos, pero en esta ocasión la prueba de la nueva Brammo Empulse R nos puso mucho más cerca del rendimiento y el funcionamiento de una motocicleta convencional.

Brammo es una compañía estadounidense que le ha apostado muy fuerte al desarrollo y perfeccionamiento de las motos eléctricas, y su objetivo es acercarse cada día a lo que un motero necesita para rodar en la ciudad y la ruta, con todo el sabor de la deportividad, la velocidad y la eficiencia.

La Brammo Empulse R es la que más se acerca a las sensaciones y prestaciones de una moto de combustión interna, ya que, aunque parezca raro o muchos no lo crean, su característica más importante, y novedad en la catego­ría, es que está equipada con una caja de cambios de seis veloci­dades y embrague, tal como una moto tradicional. Por lo tanto, hay que tratarla y mirarla como una máquina convencional.

Es una 'naked' enfocada al segmento de usuarios deportivos, pero con un diseño muy particular, pues en el espacio donde estaría tradicionalmente el motor van 7 baterías compuestas por módulos capaces de producir de 9,3 kWh. Estas baterías alimentan al motor de corriente alterna de imán perma­nente y refrigeración líquida.

Brammo desarrolló este motor con un elemento técni­co destacable, que es el sistema de refrigeración por agua. Como en los térmicos, tiene una camisa del líquido que rodea toda la carcasa del motor y un pequeño radiador ubicado en la parte baja de la moto se encarga de man­tener el sistema a la temperatura ideal, mejorando el rendimiento del propulsor, que produce el equivalente a 54 caballos a 8.200 rpm y 46,5 libras-pie de torque, cifras que pueden compararse con las de una moto de 650 u 800 cm3 en un motor de combustión interna.

Tal como mencionamos, el motor eléctrico está acoplado a una transmisión de seis velocidades, con embrague hidráulico, que pone la potencia en el piso gracias a una cadena, tal como en una moto tradicional. Este desarrollo de Brammo no es tan fácil como escribir­lo, ya que los motores eléctricos producen su torque inme­diatamente a cualquier número de revoluciones con una curva muy pla­na, y esto obliga a que las relaciones estén perfectamente escalonadas para aprovechar al máximo el impacto de la fuerza del motor que, según el fa­bricante, está alrededor de las 5.000 rpm.

El embrague solo se utiliza para rebajar cambios, pues no es necesario para arrancar ni para hacer las mar­chas ascendentes. El sistema funciona muy bien y hace que la moto tenga un carácter deportivo muy peculiar, ya que el conjunto motor produce un sonido también muy particular al cual hay que acostumbrarse para evitar llegar a la línea roja del tacómetro, situación que es bastante frecuente.

La motocicleta está construida con los mayores estándares de calidad. La estructura del chasis es de aluminio y el basculante de acero tubular y el bastidor auxiliar son fabricados en Italia.

La suspensión delantera está hecha con barras invertidas Marzocchi de 42 mm ajustables y en la parte trasera el sistema usa un amortiguador Sachs graduable. Todo el conjunto motor pesa 210 kilogramos, dosis que está perfectamente repartida para que la moto sea claramente maniobrable y muy ágil.

El paquete de frenos está firmado por Brembo. Adelante la Empulse vie­ne equipada con dos discos flotantes de 310 mm con doble caliper y 4 pin­zas radiales. Atrás, hay un disco con doble caliper.

Los rines son Marzocchi de 17 pul­gadas, que calzan llantas Continental 120/70-17 adelante, y 180/55-17 en la rueda trasera.

La pregunta del millón: ¿Cuánto le dura la batería? La autonomía va desde los 170 km utilizándola racio­nalmente en la ciudad y puede pasar a la mitad si se usa en carretera ex­primiendo al máximo las prestacio­nes del motor. Esta autonomía supera con creces las cifras de muchas motos eléctricas que hemos manejado antes. Pero como en todas, la pila dura en la medida en que se controle la mano derecha en el acelerador.

Para utilizar de manera eficiente la energía de las baterías la moto cuenta con dos modos de conducción: nor­mal y sport. En modo normal el sis­tema dosifica la entrega de potencia a favor de un menor consumo, y en el mo­do sport la moto va con toda la libertad de consumir la energía.

El tablero de instrumentos está com­puesto por un tacómetro análogo y una pantalla de led donde pueden leerse to­dos los diferentes parámetros de opera­ción de la moto. Está la información del porcentaje de carga de la batería, auto­nomía de la misma, odómetro, cambio en el que rueda la moto, reloj y demás testigos de emergencia.

Rodamos la primera unidad de Brammo y nos dejó aterrados la acele­ración de 0 a 100 km/h, que es impre­sionante, lo cual se suma a los modales dinámicos, que son muy agradables y amables.

Vista esta, hay que decir que cada día las motos eléctricas están más cerca de las tradicionales y se abren un espacio importante como vehículo alternativo, todavía con un precio elevado, pues esta vale 49 millones de pesos, pero segura­mente esta motorización tendrá mucho futuro a medida que lleguen baterías más livianas y eficientes y que en el uso de la moto, que no hace largas distan­cias, es mucho más viable y atractiva que en los automóviles. Y, además, más acorde con su tipología de transporte ur­bano, aunque este aparato, como vimos, es también una fiera en la ruta abierta.

Gonzalo Clopatofsky

 

La autonomía

La autonomía de esta moto pue­de llegar a los 170 kilómetros en el modo de conducción más eficiente, distancia que supera el promedio de uso diario que se conoce.

Para ello hay que saber medir el acelerador y también usar el modo de manejo normal, el cual sugiere la optimización del drenaje de la batería.

Si quiere sacarle todo el jugo al motor en velocidad y pique, en el modo sport el consumo queda liberado, pero se reduce el alcance de kilometraje.

Cargador especial

La Empulse trae un cargador inteligente de últi­ma generación que con solo conectarlo a la pared y enchufar la pistola de carga en el mismo lugar donde se le echaría gasolina a una moto normal, en 6 horas hace un ciclo completo de carga, y en 2 horas carga el 80 por ciento de la batería. Todos los datos se pueden conocer en la pantalla del tablero, que cuan­do está en carga informa cuánto falta para llegar al 100 por ciento y qué porcentaje de batería queda en la misma, igual que cuando cargamos un celular.

Buena rutera

En la ciudad es perfecta por su respuesta y suavidad de marcha, pero en carretera es sobrada. Tiene suficien­tes frenos, se inscribe muy bien en las curvas y gracias al impresionante torque del motor, le rinde mucho. Su ve­locidad máxima es 170 km/h, cifra importante teniendo en cuenta los 54 caballos de po­tencia y su peso de 210 kilos.

DATOS
La moto cuesta 49 millones de pesos con todos sus accesorios de última tecnología, que justifican y explican su valor. Es equivalente a una moto de 650 cm3 convencional.

El motor produce el equivalente a 54 caballos, con los cuales la velocidad tope llega a los 170 kilómetros por hora con una aceleración inmediata.

El embrague solo se usa para rebajar los cambios de la caja de seis velocidades, pues arranca con el solo toque del acelerador y las marchas hacia arriba pasan sin ayudas.

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