La nueva Xcross de Chery ofrece las prestaciones de un auto y el espacio de una camioneta

La marca china de carros presentó este vehículo que juega a ser un 'city car' con algunas pretensiones de pequeña SUV. Usa un motor 1.3 de 83 caballos con caja de cinco cambios mecánica.

Redacción Motor

09:10 p.m. 28 de mayo del 2012

Chery es la marca china que ha tenido mayor persistencia en Colombia. El QQ fue el carro de avanzada que lanzó el tema de los chinos en el país y es tal vez la marca más destacada de esa industria.

Por eso no sorprende que lleguen ahora con un producto propio, de su inventiva e ingeniería, empacado en una ropa un poco heterogénea, pues el Xcross que acaba de llegar tiene poco de auto, un pedacito de camioneta y un tris de SUV.

Para lanzarse con su carro independiente, Chery buscó apoyo en el estudio italiano Torino Design, que hizo un trabajo decente pues el aparato no se define entre esas tres aplicaciones y esa confusión de usos es parte de su concepto, si no lo más  importante.

No es una belleza ni usó trazos que se identifiquen con la pureza de las líneas italianas. Más bien se acoge a ser funcional y práctico, buscando un público joven que lo entienda como una correcta solución de movilidad.

Salvo sus 18 centímetros de altura sobre el piso, no hay ningún otro elemento que respalde el nombre de Xcross, ya que en toda su expresión se porta como una camionetica tipo automóvil y nunca como una SUV con alguna pretensión de destacarse en
los destapados o en el barro.

Tiene un motor de cuatro cilindros y 1.300 centímetros cúbicos, que llega a 83 caballos de potencia a un régimen de giro cercano a las 6.000 rpm. Se conecta con una caja de cinco velocidades manual y va apoyado en suspensiones convencionales McPherson adelante y el puente de torsión trasero de común uso hoy en día.

Un buen resumen de automóvil, camioneta liviana y SUV con deportividad por el diseño italiano y los rines de aleación de 15 pulgadas. dirección es asistida hidráulicamente.

No es una unidad que pueda destacarse por su producción ya que la potencia no es tan evidente a la hora de la verdad. Anda lo justo, le pega el aire acondicionado y la carga completa lo castiga en las
recuperaciones. La entrega del torque es bastante plana por lo cual al caminado le faltan brillo y chispa, pero llega a cualquier parte a su manera.

Lo manejamos en Tocancipá, donde es fácil advertir su performance de máquina, como lo citamos. Pero también se percibe que es bien ajustado, una característica general de los carros chinos, voltea bien sin saber qué tan buenas son las ruedas de origen, pero los frenos consumen más presión de pedal de lo usual y no son de la eficacia esperada.

Como todo carro de ese origen, atrae por su equipo pues viene con ABS y EBD y dos airbags delanteros, entre lo diferenciador,
pero su precio no es una ganga pues por los 30 millones que cuesta se pueden conseguir muchas opciones de marcas tradicionales, y por ello en su presentación el concesionario Cinascar prefiere ponerlo al lado de la también china Zotye Nomad.
En cuanto a desempeños, no cita a Twingo, Spark, Aveo, Logan, VW Gol, Nissan, Kia y varios otros que están instalados en la
mágica barrera de los "30K", que en este momento es la división entre los carros populares de entrada y los de segmento II.

En acabados, el progreso es muy notorio. El ajuste y las luces de las partes de la carrocería están correctos, los materiales del interior, si bien son básicos, son en realidad mucho mejores de lo que hemos conocido con ese pasaporte, por eso la cabina es de una factura simple pero no ordinaria como en el pasado.

Los plásticos tienen mejor textura y los colores son oscuros, lo
cual ayuda a tener una mejor preservación. En suma, cada vez son mejores los carros chinos, pero aún tienen terreno por descontar, y el precio no es algo que incline la balanza pues está dentro del promedio de la gama, aunque la lista de accesorios
lo favorece.

RECUADROS:

Hay evidentes mejoras en la fabricación, acabados y presentación de este carro chino que juega a ser un 'city car' con algunas pretensiones de pequeña SUV. Usa un motor 1.3 de 83 caballos con caja de cinco cambios mecánica.

La fabricación mejora Hay notorios avances en la presentación y los materiales del XCross con respecto al pasado de los carros chinos. Para lanzarse con un producto propio a los mercados internacionales, y aún en la propia China confrontando a los carros de marcas tradicionales de última generación, el estándar de rendimiento y estética tiene que ser competitivo, y de ahí el gran esfuerzo de Chery para competir con este vehículo en estos segmentos, sin que tenga un precio inferior como atractivo. Y aún falta verlo en el uso a largo plazo.

FRASES:

Un buen resumen de automóvil, camioneta liviana y SUV con deportividad por el diseño italiano y los rines de aleación de 15 pulgadas.

El equipamiento es un punto que explica parte del precio, 30 millones, del Xcross. Dos airbags y ABS son de serie.

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