El nuevo BMW i3 es el más pequeño y primer eléctrico de esa firma

La carrocería es en plástico reforzado con carbono y el chasis en aluminio. Por su bajo peso y potencia de 170caballos, camina como todo un BMW. Costará entre 35 y 39.000 euros.

Redacción Motor

11:03 p.m. 05 de agosto del 2013

Ver en imágenes todos los aspectos del nuevo BMW i3

Que el mundo del automóvil se mueve a mil, no hay dudas. Por ejemplo, cuando apenas la industria está perfeccionado el carro eléctrico, BMW decidió reinventarlo y presentó el i3 de manera simultánea a la prensa internacional, a la cual convocó en tres megaciudades de otros tantos continentes: Nueva York, Londres y Beijing.

La entrega del carro real al mundo se hizo el 29 de julio pasado, exactamente dos años después de que BMW hizo pública su línea de pensamiento y luego de haber realizado pruebas con consumidores de la vida real, a quienes entregó un millar un Minis eléctricos para investigar sus hábitos y experiencias con este tipo de motorización.

Sus conclusiones fueron contundentes pues el examen dio como resultado que un enorme porcentaje de sus probadores no recorría más de 40 kilómetros diarios, con lo cual dedujo que el problema de la autonomía, en el cual se centran todos los competidores de la industria, no era el eje para diseñar su futuro carro eléctrico.

Simultáneamente, comprendió que el carro eléctrico no podía ser un implante de baterías y motores en una plataforma nacida para un vehículo de maquinaria térmica.

Total, BMW le extendió una hoja de papel en blanco a todo su batallón de ingenieros y abrió un concurso entre sus 600 diseñadores en los diversos estudios que tiene en el mundo para resolver y perfilar su primer carro eléctrico, sin salirse de la gama Premium.

Además del diseño, las baterías y todo el tren motor, que fueron una nueva experiencia para BMW para la cual creó una división EDrive, que operará de manera independiente y autónoma dentro del grupo, algunas de las condiciones resultaron una regresión y otras, las más "antibeme" de la historia.

Por ejemplo, el motor atrás es un vistazo al pasado, en el buen sentido de la palabra, pues entre finales de 1959 y 1965 se vendieron el 600 y el 700 con esa configuración. Y ese mismo carrito, que ayudó a alejar de la quiebra a BMW, tenía una carrocería monocuerpo, tal como la usa ahora el i3.

Las similitudes son apenas una referencia anecdótica pues las diferencias afloran y la zona de trabajo del i3 es muy opuesta al momento actual de la marca. Hacer un carro popular con el mismo nombre pone a BMW en contacto con otra clientela, ya que el precio estará entre 35.000 y 39.000 euros, sin subsidios, alto de todas maneras para el mercado popular, pero muy económico por sus características. El i3 es el más pequeño de todos sus modelos, pero necesita comunicar toda la dinámica y deportividad tradicional de la marca, cuyos motores poderosos son una constante.

La tarea parece estar perfectamente desarrollada pues el mediano i3 –no es pequeño– es una fuente de reflexiones positivas en todos los ángulos. El diseño exterior es sensacional porque tiene cosas únicas como la zona de vidrios laterales, más pequeña que la del carro conceptual, para darle visibilidad panorámica a un auto de ciudad. Todos los capós, techos y colas son negros, como un cinturón longitudinal que hace que todos los i3 sean bicolores, con múltiples y alegres combinaciones posibles. En algunas partes internas, la fibra está a la vista con el diseño clásico de tejido de carbono.

Las puertas abren de manera opuesta y no hay paral central. Es necesario abrir la delantera para poder operar las traseras, lo cual es un detalle de poca funcionalidad, pero en el trazo lateral, el tamaño de la entrada trasera rima muy bien con las proporciones.

Por el piso plano que va sobre las baterías, el i3 es bastante alto (1,57 metros), pero esto permite que sea muy fácil cruzar el interior y salir por la puerta opuesta, lo cual será muy útil en estacionamientos estrechos. Tiene buen espacio en la parte trasera, cuya puerta lleva los stops construidos en zonas transparentes de la fibra y adelante un pequeño baúl para los cables de recarga. No hay acceso a la mecánica, que será cosa de los talleres que se capacitarán debidamente en esta tecnología.

En suma, más que un carro, es un gran proyecto en el cual hay billones de dinero invertidos y una apuesta hacia el futuro limpio de la movilidad, nacida de una marca que tiene todos los genes y pergaminos para imponer sus tesis y que toma una delantera muy marcada e importante dentro del mundo Premium y exquisito donde se mueve. Porque el i3 no es un microcarro de ciudad, ni un hechizo de mecánicas, ni un diseño en el cual la funcionalidad prima sobre la estética, sino un auto nacido para ponerle pilas al mundo de las ruedas y otras alas a la tecnología.

FRASES:

EL I3 COSTARÁ ENTRE 35.000 Y 39.000 EUROS, DEPENDIENDO DE SI TIENE MOTOR AUXILIAR PARA RECARGAR LA BATERÍA. POR AHORA, SOLO SE VENDERÁ EN EUROPA A PARTIR DEL AÑO ENTRANTE Y SE ENFOCARÁ EN LAS MEGACIUDADES.

DESDE UN TELÉFONO INTELIGENTE SE PUEDE PREPARAR EL CARRO PREVIAMENTE Y A DISTANCIA EN CUANTO A CLIMATIZACIÓN Y ADEMÁS CONOCER SU ESTADO DE CARGA PARA PLANIFICAR LOS VIAJES.

LAS BATERÍAS NO TIENEN COSTO ADICIONAL Y ESTÁN GARANTIZADAS INTEGRALMENTE POR OCHO AÑOS O 100.000 KILÓMETROS.

RECUADROS:
CONECTOR ÚNICO
Los fabricantes europeos se pusieron por fin de acuerdo en un protocolo de tomas para conectar los carros a la corriente. A diferencia de los problemas de los enchufes de los computadores y celulares y de las tomas de pared que cambian en muchos países, los carros eléctricos de ese continente serán universales; pero, salvo en ciudades de fronteras, este no es un dato relevante porque su autonomía no da para grandes viajes.

 "PLÁSTICO" Y ALUMINIO
No es correcto decir que por la carrocería del i3 se trata de un auto hecho en plástico, pues los materiales correctos CFRP (Carbon Fibre Reinforced Plastic) que desarrolló BMW parten de muchos elementos reciclados. La plataforma del carro está hecha en aluminio y en ella residen las baterías, el motor y todos los accesorios mecánicos, pero toda la cabina es de este nuevo material que tiene pegantes especiales para trabajar como una sola pieza con el chasis. Gracias a estos materiales, el i3 pesa apenas 1.195 kilos a pesar del lastre que suponen las baterías, y gracias a ello el funcionamiento, la autonomía y la dinámica del carro son únicos en la industria.

UN BMW ÚNICO
Salvo por la parrilla clásica, que no tiene entrada de aire, pues no se requiere para el motor eléctrico, el i3 es un diseño totalmente diferente en el cual hubo el gran compromiso de generar un automóvil con todas las calidades y condiciones de un Premium y del nivel BMW, en un empaque pequeño y, de alguna manera, popular. Usaron cuero y madera y algunas partes son elaboradas con materiales provenientes de grama reciclada.

FABRICACIÓN SILENCIOSA
La planta de fabricación de las cabinas en Lipsia, es atípica. No tiene robots de soldadura, no hay las escandalosas prensas para formar las láminas y ello supone un enorme ahorro de energía desde la manufactura del automóvil. Las fibras que componen el CFRP son hilos casi invisibles que miden una milésima de milímetro de espesor, cuatro veces más delgadas que un cabello humano. La energía para las plantas es hidráulica o eólica.

*Asistimos a la presentación del i3 en Nueva York gracias a una invitación de BMW América Latina y de Autogermana.

Ver fotos del nuevo vehículo eléctrico de la casa alemana

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.