Revisión al Porsche 911 Turbo: mucho más con menos

Abandonó el motor atmosférico y bajó su cilindrada a 3 litros pero gracias a dos turbos consume menos y suena mejor que nunca. Cambios de fondo.

Por Redacción Motor

04:00 p.m. 20 de octubre del 2015
Porsche 911 ahora con turbo

Porsche 911 ahora con turbo

Con Porsche hay que estar preparados para cualquier contradicción. Positiva, por supuesto. Su vocación enfocada exclusivamente a carros deportivos no resultó ser un dogma vitalicio. Ahora vende no solo una, sino dos camionetas: Cayenne y Macan.

Los motores de diésel les producían urticaria a sus ingenieros. Ahora los ofrece en las SUV. ¿Mini Porsches? ¿Ni pensarlo? Aunque para nada son 'minis', existen el Cayman y el Boxster.

¿Eléctrico? ¿Un cisma para el maestro de los motores de combustión interna? Lo era hasta hace seis meses. Hace 30 días lanzaron el prototipo Mission E con la propuesta más ambiciosa con esa propulsión. ¿Baby Porsche? ¡Ni a bala!, han dicho durante los últimos meses. Veremos…

¿Motores más pequeños, turbocargados, y aplicarle ese adelgazamiento al clásico 911 de máquina atmosférica? Pues es la gran novedad en el carro insignia de la marca, que abandona el motor tradicional, baja la cilindrada a 3 litros, pero como siempre en Porsche, ofrece más caballos y todo un rendimiento optimizado, desde las entradas de aire delanteras hasta las indicativas salidas de los escapes.

No hay convocatoria a un nuevo modelo de Porsche que no implique más potencia y más torque, con los consabidos accesorios tecnológicos para domesticarlos. Pero más allá de los números de las fichas, del mísero consumo de segundos para ir a 200 por hora, de la monstruosa manera de detenerse o de la impecable manera de pegarse a la carretera a pesar de tener los elementos mecánicos colocados en una posición que se acomoda con la historia y con la ingeniería, lo clave es ver cómo lo hacen.

Porsche 911 ahora con turbo

Porsche 911 ahora con turbo

Compilación de ingenio e ingeniería, el 911 es fiel a su lema de ser un auto de calle entre semana y de pista los domingos. De ahí que esta vez la prueba no estuvo en manos de los periodistas, sino de los pilotos de prueba de la marca en la pista de Hockenheim, Alemania, donde el nuevo automóvil se expresa hasta los límites y, cuando los alcanza, se desenvuelve con una nobleza tal que manejarlo parece un juego de manos evidente. Al menos para esos conductores que se saben a las maravillas los modales de esta bestia urbana.

El circuito es también impresionante. Una cosa es ver el imponente Motordrome (que es una zona de la pista metida entre las tribunas como un hipódromo) en la televisión y otra abordarlo en el asfalto a velocidades de respeto.

Porsche 911 ahora con turbo

Porsche 911 ahora con turbo

Con o sin controles de la potencia a las ruedas, usando cualquiera de los cuatro métodos de manejo de los sistemas que se seleccionan en el timón, poniendo el auto de manera agresiva o suave en las curvas, siempre se sale de la situación. Con la suavidad de un carro de familia o en medio de la espectacular humareda de las gruesas llantas –hechas especialmente para el modelo–, que finalmente se someten a las órdenes del carro y del conductor, y anulan la fuerza centrífuga que lo quiere llevar contra los rieles.

Así como probar el BMW Serie 7 calibrando su confort desde la silla trasera, la demostración del 911 Turbo con un piloto profesional es la mejor forma de saborearlo. Hicimos muchas vueltas, cerca de 10, viendo y sintiendo cada posibilidad de manejo y nunca, en cualquier condición –que siempre se juzgó por encima de los 200 kilómetros por hora–, los frenos, que son el sistema más exigido, dieron muestra de cansancio.

La cabina de mando y otros detalles

Porsche 911 Turbo

Porsche 911 Turbo

Más que un sitio de manejo, es un puesto de mando porque el 911 ofrece todas las últimas novedades de conectividad, desde Google Earth a bordo hasta controles con el teléfono. Los mandos obedecen con señales y la pantalla reconoce la escritura táctil de comandos. Es tan amplia la oferta de opciones de conducción y navegación que vale la pena –para los interesados en profundizarlas– una visita al sitio de Internet de la marca, pues requeriría toda la revista para reseñarlas.

La nariz del 911 se puede levantar cuatro centímetros para pasar las rampas. La dirección trasera es una gran ayuda para maniobras lentas y ofrece mejor direccionabilidad a alta velocidad.

El empaque de todos los elementos del motor es muy compacto y en muchas partes, como en el cárter, que es plástico, se ahorraron valiosos kilos. los turbos tienen válvulas de alivio hidroneumáticas de acción inmediata y luego de mucho trabajo se logró el mismo o mejor sonido del motor atmosférico.

Lo que hace la tecnología

Porsche 911 Turbo

Porsche 911 Turbo

En 1974, hace 41 años, Porsche lanzó el 911 Turbo, un auto cuya potencia y prestaciones estaban por encima de sus condiciones ruteras y exigía un pilotaje más que prudente. Los compresores eran enormes y entraban en acción brutalmente y el auto iba para cualquier parte, pues no había controles de tracción, de estabilidad y el frenado era crítico sin ABS. De esos modelos sin golpes en su historial, hay pocos ejemplares.

Inicialmente, el 911 Turbo tenía un empuje de 260 caballos y luego subió, en 1977, a 300 con una cilindrada de 3,3 litros.
En el intermedio hicieron el 959, que ofrecía imponentes 450 caballos con apenas 2,6 litros de desplazamiento, pero fue una pieza de colección.

En el 91, tras una pausa de dos años, volvió el 911 Turbo, con 20 caballos más del mismo motor 3,3, llamado 964. En el 93, subieron las carcasas de los pistones a 3,6 litros y 360 caballos de producción, y en el 95, la misma unidad subió a 408 caballos, gracias al uso de dos turbos.

Porsche 911 Turbo

Porsche 911 Turbo

En el nuevo siglo se fueron las turbinas de aire y el agua llegó a enfriar el motor –gran cambio de religión– y aparecieron los turbos con geometría variable, la cilindrada llegó a 3,8 y aparecieron otros 30 caballos.

Ahora, con solo 3,0 litros, los mismos seis pistones acostados y opuestos, el 911 Turbo tiene entre 370 y 420 caballos, dependiendo de la versión.

En 1974, para producir esos 260 caballos se consumían 20,9 litros por cada 100 kilómetros (algo más de seis galones). El modelo 2016 logra un 42 por ciento más de potencia y apenas requiere 2,1 galones para alimentarse.

Cuatro válvulas por cilindros de aperturas variables, cuatro ejes de levas, dos turbos de perfiles que cambian constantemente, inyección directa en el centro de la cámara con doble bomba de alimentación, mejor enfriador del aire, cilindros con baja fricción con paredes recubiertas aplicando material con plasma, cárter seco, torque constante entre 2.000 y 5.000 rpm, giro máximo de 7.500 rpm, son algunas de las tecnologías que hace 41 años no se vislumbraban.

Porsche 911 Turbo

Porsche 911 Turbo

* Asistimos al lanzamiento y pruebas de Porsche 911 Turbo Carrera y Carrera S en la pista de Hockenheim, Alemania, por una gentil invitación de Porsche Latinoamérica y Autoelite.

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