Peugeot vuelve a Pikes Peak con un monstruoso prototipo de carreras

Con cara de 308 y en manos del nueve veces campeón mundial de rallyes, Sebastian Loeb. El objetivo: ganar por tercera vez la carrera de montaña más difícil y azarosa del mundo.

Redacción Motor

05:24 a.m. 30 de abril del 2013

El próximo 30 de junio, desde los más extraños aparatos hasta autos de serie, camiones y motos con todos los caballos y cora­jes a bordo, se lanzan a la conquista de la cima de Pikes Peak, el premio de montaña más famoso y difícil del mundo de las carreras y de la historia.

La montaña, célebre desde 1858, un filón de oro en todo el centro del estado de Colorado, comenzó a llamar la atención de muchos aven­tureros y exploradores para quienes se cons­truyó, en 1916, un camino hasta la cima. Poco a poco el mito del oro se fue desinflando y los cientos de mieles de ilusos que fueron a buscar fortuna se retiraron del árido lugar que ahora es el escenario donde unos 150 vehículos y pilotos buscan alcanzar la fama.

Ganar Pikes Peak es una obra muy compleja en cualquiera de las categorías que se aborde. La gente se conoce el trazado de memoria, el piso es muy variable, la temperatura cambia radicalmente entre los extremos del recorrido, los autos son hechos a la medida de la prueba y el entorno mediático es enorme.

En el grupo llamado ‘Unlimited’ aparece to­da suerte de engendros e injertos con motores descomunales, llantas con agarres propios de los arrancados de cuarto de milla, pocos frenos y unos enormes apéndices aerodinámicos para que en las velocidades bajas del ascenso ayuden a pegar los fierros contra el asfalto y eviten que terminen incrustados en las peñas o rodando monte abajo.

Peugeot ganó la carrera en 1988 y 1989 con un 405T16. Es posible que en esos tiempos el auto haya sido un aparato que tuviera algo que ver con el automóvil real. Los de hoy de esta categoría son siluetas, como se les conocen a los carros que por debajo no tienen nada en común con el vehículo que representan. Son prototipos hechos a la medida del reto.

El Peugeot de este año, con cara de 208, es aparatoso y espectacular. Debe ser 4x4 para optimizar el uso de la potencia, que no será menos de 500 caballos, y el diseño contempla todos los parámetros, como altura sobre el piso, flexión de los resortes, equilibrio dinámico, caja de velocidades calculada meticulosamente, peso al mínimo y robustez integral del chasis recubierto con pieles de fibra de carbono.

Al mando del monstruo que será la vedette de esta edición estarán las manos más virtuosas para llevar un auto a velocidades impensables en las rutas más escabrosas y traicioneras: el nueve veces campeón mundial de rallyes, Sebastian Loeb, quien estaba en un retiro temporal de esas pruebas y alternaba en algunas carreras de otras modalidades en carros de gran turismo y duración.

Peugeot no ha dado a conocer los datos exactos de lo que hay detrás y debajo de la cabina de esta fiera que parece enjaulada entre sus alerones y el gigantesco ‘splitter’ que pega la nariz al piso y evita el paso del aire turbulento por debajo del auto para quitarle resistencia al avance.

Desde el 25 de junio, la cuesta estará abierta para reconocimientos y ensayos, pero en ciertos sectores, de tal manera que únicamente el día de la carrera los pilotos podrán acometer el trazado total.

LA RUTA

La sinuosa subida a Pikes Peak tiene entre sus principales características estos detalles:

- 156 curvas.
- 19,9 kilómetros de distancia (ahora totalmente asfaltados).
- Salida a 2.865 metros de altura.
- Meta a 4.301 metros.
- Récord de la distancia: 9 minutos, 46 segundos, 164 milésimas de Rhys Millen en un Hyundai Génesis Coupé. Es la mitad del tiempo que empleó para subir el ganador de 1916.
- En 2011, el japonés Nobuhiro Tajima, en un Suzuki SX4, fue el primero en emplear menos de diez minutos para el ascenso.
- Todos los motores pierden un 30 por ciento de su potencia en el curso del ascenso por efecto del cambio de altura.

FRASES:

EL GIGANTESCO ALERÓN TRASERO ES EL MISMO QUE USÓ EL PEUGEOT 908 QUE GANÓ HACE UNOS AÑOS LAS 24 HORAS DE LE MANS. EL RESTO DEL VEHÍCULO TRATA DE REPRESENTAR A UN 208 ACTUAL.

SEBASTIAN LOEB TENDRÁ LA DIFÍCIL Y CRÍTICA TAREA DE DOMESTICAR UN CARRO QUE TIENE 875 CABALLOS DE POTENCIA Y PESA EXACTAMENTE LA MISMA CIFRA, ES DECIR, LA RELACIÓN PESO POTENCIA ES 1 A 1.

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