"Pilas con el microbús": reencarnación del Volkswagen T1

VW está perfeccionando una reedición del célebre microbús de la posguerra, pero con motor eléctrico y con los rasgos del primer modelo, manejados vía iPad. Las cosas van en serio para fabricarlo

Redacción Motor

09:29 p.m. 23 de mayo del 2011

  Usualmente las grandes ideas apenas requieren de unos pocos trazos en un papel accidental, tal como sucedió el 23 de abril de 1947, hace 64 años. El importador de VW en Holanda, Ben Pon, dibujó un pequeño bus que podría instalarse sobre la plataforma de un Escarabajo, que era el único VW de ese momento. Fue una vista lateral, sin detalles, salvo una letra M para indicar donde iría el motor, según cuentan los anales del T1, conocido luego en Alemania como el Bulli y en el resto del mundo como el Microbús.

Tal como sucedió con el automóvil, el Microbús también hizo su propia historia a pesar de que la parte motriz nunca estuvo en las proporciones correctas con el tamaño y peso de la nueva propuesta metálica que le montaron encima. Pero aun así, 'songo sorongo' como decimos, el microbús fue un aparato que llevó lenta
pero seguramente las ilusiones de muchos aventureros, sirvió como transporte profesional (inventó el servicio de busetas en Bogotá hace medio siglo) y evolucionó hacia modelos mejor motorizados pero que nunca tuvieron el mismo sabor.

Hace 10 años, en algún salón del auto, VW volvió a presentar un "concept" sobre las ideas del microbús pero nunca evolucionó como sí parece que lo hará el nuevo 'Bulli' que se vio hace un par de meses en Ginebra.

La razón es clara: hoy los fabricantes ya no juegan a los carros, ni a soltar ideas locas con sus prototipos porque cuando los muestran, es porque ya hay algo concreto para mercadearlos en un tiempo próximo. Más bien, los llevan a último test real con el público antes de industrializarlos.

Este Bulli, con la pintura bicolor que corresponde a la tradición y el gran escudo con la V de Volkswagen estampado en el capó, ya no tendrá motor trasero sino toda la mecánica de un Golf como base en la parte delantera. Es ligeramente más corto que el primer microbús, pero mucho más ancho y más bajo. Tiene la banca delantera 'corrida' para tres personas y puede acomodar tres filas de asientos atrás, con toda suerte de opciones de combinar sus posiciones.

En principio, VW lo mostró con un motor eléctrico de 85 kW, que podría rodar hasta 300 kilómetros de distancia, pero claramente por el origen de la plataforma, podría rodar con todas las mecánicas térmicas convencionales. Su velocidad estimada es de 140 kph, controlada electrónicamente pero gracias a las características de la mecánica eléctrica, el torque pleno desde el primer giro del motor le concede una aceleración de 0 a 100 kph en 11.5 segundos, suficiente para que sea muy divertido manejarlo.

El Ipad al mando
Los controles del Bulli son muy simples porque con el motor eléctrico solo se requiere de un velocímetro y un contador de estado de la batería, que van enfrente del conductor. Lo interesante es que todos los servicios de navegación, comunicaciones, entretenimiento y los que se quieran agregar se manejan con un Ipad que se coloca en la parte central y es removible de tal manera que la persona traslada toda su información a los sistemas del microbús y puede programar sus rutas y otras funcionalidades externamente en la oficina o casa y luego tener todo su 'plan de vuelo' listo para que se ejecute cuando inicia el viaje.

La historia seguirá si el Bulli entra en producción y retomará su sabor pues el concept car se acerca en todas sus definiciones al primer modelo. La evolución que tuvo el T1 se salió del marco del primer microbús y no mantuvo sus valores lúdicos al tomar un cariz mucho más utilitario.

Frase

La banca delantera es integral, como en el primer 'Micro' y las tres filas de asientos traseras se configuran según las necesidades.

Inicialmente el Bulli está concebi do como eléctrico pero siendo un chasís de Golf, fácilmente acepta los motores térmicos.

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