Piloto cuadrapléjico estará en las 500 Millas de Indianápolis gracias a la conducción semi autónoma

El ex piloto y copropietario de un equipo de la Indy Car, Sam Schmidt, es cuadrapléjico pero realizará una demostración de conducción a bordo de un Corvette preparado para ser conducido con la cabeza.

Redacción Motor

07:46 p.m. 16 de mayo del 2014

 Imágenes del prototipo del Corvette Stingray de Schmidt

Esta es una historia increíble. Un expiloto y participante de la Indy500 vuelve a las pistas luego de que un accidente lo dejará cuadrapléjico hace más de 14 años, cuando se preparaba para afrontar la temporada 2000 de las Indy Cars Series, toda una hazaña que conseguirá gracias a la conducción semi autónoma podrá estar al frente de un Chevrolet Corvette Stingray.

El piloto en cuestión es Sam Schmidt, copropietario del equipo Schmidt Petersen Motorsports que hace parte de la Indy, quien después del accidente de 200 pasó 5 semanas en cuidados intensivos con asistencia de un respirador y en estado de coma, luego del cual se determinó que la lesión sufrida por el choque lo había dejado sin movilidad del cuello hacia abajo.

Sin embargo, la pasión por el automovilismo lo llevó a hacer parte de un proyecto de conducción semi autónoma para ayudar a personas en condiciones de discapacidad para que pudieran volver a conducir.

En ese proyecto hicieron parte la empresa Arrow Electronics y Ball Aerospace, así como el laboratorio de investigación de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y la empresa de Adaptaciones Deportivas Falci, le configuraron un Corvette Stingray con una interface que le permite al piloto conducir el vehículo con los movimientos de su cabeza.

El sistema se desarrolló por medio de marcadores infrarojos y cámaras aéreas que registraron en un simulador los movimientos de la cabeza que hacía el piloto y cuándo los realizaba. Con esta información adaptaron el registro a la cabina del Corvette y ahora Schmidt sólo tiene que mover su cabeza a derecha o izquierda para que el carro se mueva también en esa dirección.

Para acelerar el vehículo el piloto debe inclinar hacia atrás la cabeza y para frenar se instaló un dispositivo para que al morderlo se activen los frenos.

Sin embargo, y para controlar cualquier situación el Corvette cuenta con un GPS que lo mantendrá siempre a casi un metro de distancia de los muros en la pista y llevará un copiloto que podrá intervenir en cualquier condición y sistema si se produce algún error en la interface.

Así que por mucho que se haya hablado de la conducción autónoma como un gran avance de la industria para la seguridad y la movilidad del mañana, la carrera la va ganando hasta la conducción semi autónoma que puede ayudar a personas con discapacidades y estar al alcance de las mismas antes de lo que se cree. Y el mérito de la misma aumenta si se habla de que ya no sólo se puede usar en las calles, sino que se está probando en una pista de carreras.

DATO
Este prototipo del Corvette Stingray se denominó SAM pero no por el nombre del piloto sino por la abreviatura de automóvil semi autónomo.

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