Las preguntas clave que tienen los usuarios acerca de la mezcla de gasolina con alcohol

Las preguntas clave que tienen los usuarios acerca de la mezcla de gasolina con alcohol

Redacción Motor

10:44 p.m. 14 de marzo del 2011

¿Los motores caminarán más?
 Uno de los grandes interrogantes de la gente es qué pasará con el motor de su carro, sobre todo, porque no hay alternativa de otra gasolina como pasa en Brasil, donde se puede comprar la normal, con un 20 por ciento de alcohol y hasta alcohol puro, tema que tratamos en otro aparte.
El alcohol tiene un octanaje mayor que la gasolina y por lo tanto, al agregar alguna dosis como el 10 por ciento a una gasolina corriente, se sube el octanaje final de la mezcla. Es lo mismo que sucede al revolver extra con corriente: dependiendo de las proporciones, sube el octanaje.
 Para efectos prácticos, el motor de todos los carros tendrá menor tendencia ¿o ninguna¿ a ¿pistonear¿ con la gasolina corriente, problema que afecta a muchas personas en el uso diario y deben recurrir a revolver extra o a usarla en un 100 por ciento.
Otra razón por la cual habrá mejor rendimiento es que el alcohol tiene una temperatura de combustión más baja y por consiguiente el calor en las cámaras será menor, lo que disminuye también la tendencia al pistoneo y aumenta la densidad de la mezcla.

¿Qué riesgos existen?
De momento, ninguno.  El temor que existe es que la mezcla sea de más de un 10 por ciento porque en esa proporción el etanol ya desata efectos corrosivos en los materiales de los carburadores, las bombas de gasolina, mangueras, y si una de estas piezas se perfora por la corrosión, de inmediato puede haber fugas, incendios, etc.
Serían más vulnerables los carros de generación anterior con carburadores porque los de inyección, como dependen de un sistema de combustible a alta presión, ya tienen mangueras y componentes de superior especificación pero son de todas maneras sensibles.
 No hay que preocuparse por este tema, ya que inicialmente es probable que los porcentajes de aporte sean inferiores el 10 por ciento debido a que no hay suficiente etanol para atender la demanda. Se habla de que Bogotá tendría en febrero apenas un ocho por ciento de mezcla.
 Si se pretendiera poner más de 10 por ciento habría que ofrecer la alternativa de las diferentes mezclas, para no afectar los carros viejos.
 Minminas ha dicho que su máximo será el 10 por ciento.

¿Hay que preparar el carro?
 No hay que hacer nada. Haga de cuenta que un día resuelve ponerle extra al vehículo y sigue su camino tranquilo. La experiencia dice que los programas de los computadores de inyección son compatibles con esa dosis de etanol y en los carburadores no se presentan diferencias apreciables.
 No hay cambios en el encendido ni en la chispa que se debe usar, como tampoco en el tipo de bujías. Es totalmente transparente.
 En materia de lubricantes, son perfectamente compatibles los aceites actuales y se beneficia su duración por la mejor combustión en el motor.

¿Si viajo y debo revolver la gasolina nueva con la vieja, qué pasa?
 Nada. Salvo que cuando ande con pura gasolina tendrá un pequeño bajón de potencia (un uno o dos por ciento  más o menos).

¿Se gasta menos?
 Teóricamente sí, porque como habrá mayor potencia del motor, será necesaria menor cantidad de acelerador. Por otro lado, con la combustión optimizada, el rendimiento del combustible nuevo será mejor. De todas maneras, no será una gran diferencia.

¿Costará menos?
Ni de riesgos. No hay ministro de hacienda o minas que baje la gasolina. No se ilusionen con el tema. Aunque hay vacíos sobre el asunto de la sobretasa y se supone que el precio del etanol sería variable, la estructura de precios de la gasolina al consumidor final no se modifica.

¿Qué sucederá con la sobretasa?
Ese es un tema aún en discusión, porque al tenor de la ley la sobretasa a la gasolina es para gasolina y no se puede cobrar para el alcohol, por lo cual ese 10 por ciento agregado del nuevo combustible no debe ser sujeto del impuesto. En teoría, ese impuesto bajaría en esa proporción y algunos pesos menos debería costar la nueva gasolina. Está por verse la reacción de los municipios que tienen sus presupuestos montados sobre ese recaudo que, al valorarlo en grandes cantidades de gasolina, será una suma significativa. El Ministerio dice que los Municipios deben canjear el menor ingreso por la mejora ambiental que habrá, pero a la hora de lagar deudas y hacer obras, ese cheque ecológico no lo reciben.

¿Qué ventajas, además de que haya empleo y todos esos argumentos económicos colaterales, tiene esta mezcla?
Pues nada menos que ahorrar el 10 por ciento de gasolina, que a su vez es otro tanto en reservas de petróleo. Y en segundo término, la reducción de emisiones de los motores, lo cual contribuye a la mejora del medio ambiente.

¿Los motores más modernos sirven para el etanol?
Es un paso adelante para tratar de acercar la calidad de octanaje de la gasolina colombiana a los patrones internacionales más altos. Los motores tienden a tener cada vez más relaciones de compresión más altas que requieren más octanaje, como el que puede agregar el etanol. También se manejan temperaturas de cámaras más altas y mezclas más pobres, casos en los cuales la nueva gasolina ayuda.

¿Quién hará la mezcla?
 El agregado del etanol se hará en los centros de acopio de los vendedores de gasolina. Por ejemplo, para Bogotá, la mezcla se hará en Facatativá, donde están los depósitos. Allí llega la gasolina desde Barranca y cada vendedor debe agregar sus propios aditivos. Ahora, adicionalmente, pondrán el etanol correspondiente que vendrá desde los ingenios en carrotanques. Para este efecto las petroleras han hecho también grandes inversiones para tener los nuevos tanques, bombas, mezcladores precisos, controles, etc. Por lo pronto, no está previsto el transporte por ductos.

¿Cómo es el plan de masificación?
Inicialmente arrancará en el eje cafetero y luego se extenderá a Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla, a medida que haya producción de etanol. Cosa que no es inmediata debido a que se trata de un proceso agrícola y luego industrial, en el cual también hay que hacer ajustes para lograr una formulación correcta del alcohol.

¿Qué pasará entonces con el gas?
 Todo sigue su proceso normal. El etanol generará una gasolina diferente, pero las ventajas de aplicar gas a ciertos usos y vehículos se mantienen totalmente vigentes y su diferencial de precio será su argumento.

¿Vale la pena que los mecánicos y los usuarios hagan un curso sobre alcoholes?
No creo. Por eso hemos respondido las preguntas básicas sin meternos en tecnicismos que no vale la pena diferir debido a que no hay alternativa diferente a usar la gasolina que nos vendan. Como está planteado el tema, es totalmente transparente para el usuario o el mecánico, ya que no hay ninguna modificación en los sistemas de los carros. El único curso que deben hacer sobre alcoholes es para no consumirlos antes de conducir.

¿Hay algún olor especial o cambio de colores del humo?
 Es muy poca la cantidad de alcohol como para que se noten efectos de este tipo. Es posible que cambie ligeramente el tono de las bujías para quienes analizan la combustión por este método.

A propósito, ¿le cambio a mi carro las bujías para la nueva gasolina o habrá especiales?
Nada de eso. Se deja lo mismo y punto.

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