Pregunte siempre si puede actualizar su carro nuevo

Pregunte siempre si puede actualizar su carro nuevo

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

*GEFM
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

Cuando compre vehículo, cerciórese de qué accesorios le puede instalar en el futuro y si no le cuesta más ¿el collar que el perro¿.

¿Cómo se sentiría si a menos de seis meses de haber comprado su poderoso carro, apareciera el nuevo modelo con más motor, más caballos, más centímetros cúbicos, más accesorios, una nueva línea¿ y menor precio? 

Por obra de la revaluación en Colombia, seguramente, no son pocos los que han experimentado la sensación. Pero tal vez el caso dramático más reciente es el del Mercedes Benz C-180. Por eso, duele (como echar alcohol en una herida abierta) cuando se lee en la reseña que publicó la sección de Vehículos de EL TIEMPO: ¿El C-220 (que es el sucesor del C-180) incluye un motor de 2.2 litros de cuatro cilindros y 184 caballos de potencia que aceleran 'como los dioses'.

¿Cómo los dioses? ¡Como el diablo! se siente un propietario del C-180. Pero esa es solo la mitad de la historia de la frustración. La otra mitad aparece si este decide actualizar el carro con nuevos accesorios, por ejemplo agregarle el ¿Bluetooth¿ para poder escuchar llamadas por los parlantes del radio y no tener molestos equipos colgados en la oreja y parecer un árbol de Navidad.

Un feliz propietario de cuyo nombre no quiero acordarme se tomó la molestia de preguntar por el accesorio de la marca más popular (el Parrot) para tener un punto de referencia de precio. Luego fue hasta un concesionario Mercedes para preguntar por el mismo accesorio, pero el original de fábrica. No quería ¿chambonear el carro¿.

El primer golpe
El primer golpe vino por el precio: ¿vale 1¿400.000¿. No recuerda si incluía IVA, ni instalación. Casi el doble del accesorio ¿genérico¿. Aunque para ser honestos hay que contar que le ofrecieron la posibilidad de un descuento.

Cuando el propietario se hizo a la idea de pagar el sobreprecio para conservar su carro original, quedó pálido cuando una hermosa señorita de la boutique le dijo ¿Lola¿¿ ¿Lola? Lo lamento, no podemos instalar el accesorio. Para ello se requiere que tenga una preinstalación. En ese momento se sintió molesto: nunca se le advirtió que no podría hacer la actualización. Simplemente, que no traía el accesorio. De hecho, el C-180 tiene los botones para el accesorio en el pánel.

Resignado a la idea de que habría que pagar ¿un adicional¿ por incluir el accesorio de marca, el propietario indagó lo que significaba la preinstalación.

Si usted no sabe qué significa la palabra ¿desproporcionado¿, se la voy a ilustrar contándole lo que vale la preinstalación. Llamando directamente a Mercedes Benz Colombia informaron que esta valía unos nueve (sí, 9) millones de pesos. Haga cuentas y comprenderá la indignación: 1¿400.000 el ¿Bluetooth¿ + 9 millones la preinstalación¿ ¿Y el IVA? ¿Y la mano de obra?

Con esa plata, el 10 por ciento del valor total del carro, se compra un Chevrolet usado en buen estado y deja de sufrir por el Pico y Placa (y que conste que se lo entregan a uno con placa reflectiva y no con placa bacteriana).

En ese momento, el personaje de la historia se sintió con su C-180 el propietario de un Mercedes de pobre, lo que llaman los que saben de carros ¿nivel de entrada¿ (¡Qué eufemismo!).

Un amigo le explicó que para hacer asequibles estos carros en mercados como el nuestro, los fabricantes ¿los pelan¿: ¿quitémosle algunas ¿airbag¿, el ¿Bluetooth¿¿¿. Yo continuaría (es de mi cosecha): ¿¿No te puedes bandear solo con un espejo? Mira que no se ve tan mal. ¿Puedes prescindir de la mira telescópica para atropellar peatones (la estrella)?¿ 

Hoy, al propietario de la historia no le duele tanto haber ¿chamboneado¿ el carro con el ¿Bluetooth genérico¿¿ Dice que hace lo mismo por un precio razonable.

La próxima vez que compre un Mercedes, u otro carro, pregunte qué le puede agregar en el futuro, porque el ¿Bluetooth¿ no es lo único que requiere preinstalación, o si no pregunte cuánto le vale instalarle los sensores de proximidad o las ayudas de estacionamiento.

Si no lo hace, le va a tocar conformarse con lo que le dijo un funcionario del concesionario al personaje de esta historia: ¿Le sale más barato comprar el carro nuevo¿.

*Iniciales del autor de la nota, quien pidió mantener su nombre en reserva, pero quien se hace responsable de sus afirmaciones.

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.