Prevención: La gasolina y el estrés tampoco la van

El entorno por el que se mueve, las condiciones de la vía y la insatisfacción personal influyen en la salud física y mental de quienes van al volante.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Una de las quejas más frecuentes de los conductores tiene que ver con la agresividad de quienes van al volante, especialmente de aquellos que tienen que pasar largas jornadas ¿agarrados¿ al timón de su carro.

Y es que conducir no es tan fácil como parece, ya que requiere de las personas una serie de habilidades perceptivas y de atención que son definitivas a la hora de desempeñarse bien a lo largo de la ruta.

Según un estudio del Centro de experimentación y seguridad vial (Cesvi Colombia) que habla al respecto, ¿(en la conducción) intervienen procesos sensoperceptivos de búsqueda, selección y codificación de información (¿), todo ello en un entorno continuo y cambiante, que demanda una atención permanente¿.

Lo anterior tiene que ver con la capacidad de enfocarse en el camino y no formar parte de la estadística de accidentalidad, la cual tiene como principal causante la distracción.

Según Cesvi, la atención cumple tres funciones primordiales: orientar la mente hacia estímulos concretos, detectar estímulos apremiantes y mantener la mente en alerta ante posibles eventos inesperados.

¿De igual forma son relevantes la exploración ocular que realiza el conductor, los problemas de interferencia por eventos internos o externos y los problemas de vigilancia, producto de la conducción prolongada¿, anota el estudio.

Manejar por largo rato
Este fenómeno se presenta especialmente en los profesionales de la conducción (taxistas o conductores de bus), que suelen exceder las horas laborales para ganarse uno pesos más, evitando así la recuperación física y mental del organismo.

Este mal hábito no solo implica un riesgo al conducir, sino que deteriora el estado físico del conductor y lo convierte en una persona irritable e intolerante en la calle.

Por eso es tan importante realizar turnos de trabajo (para los profesionales de la conducción), al igual que en largas jornadas en carretera. Esto es especialmente importante para quienes tienen la costumbre de conducir durante varias horas en la noche, ya que el cuerpo no está diseñado para descansar de día, sino cuando el sol se ha ocultado.

¿Se afectan los ciclos de sueño y la posibilidad de compartir con la familia o con los amigos¿, añade Cesvi, además del estrés que produce tener que agudizar la visión y extremar las medidas de seguridad para evitar accidentes.

Aquí juegan un papel primordial los malos hábitos alimenticios, que se alteran no solo porque se está manejando a la hora de la comida, sino porque, ¿para ganar tiempo¿, se suele comer a las carreras, ya sea viajando por carretera o trabajando a altas horas de la noche.

Volver a lo normal
El mejor antídoto contra el estrés es un estilo de vida saludable, que se logra ¿simple y sencillamente- estableciendo una disciplina de conducción, dentro de parámetros normales.

Ese estilo de vida tiene que ver con cuatro acciones primordiales: comer bien, dejar los problemas en la casa y eliminar los malos hábitos.

Lo primero tiene que ver con sentarse a comer y digerir el desayuno, el almuerzo y la comida, y tomar medias nueves y onces cuando tiene que pasar largas horas frente al timón.

Lo segundo implica cultivar pasatiempos y aprender a administrar bien el tiempo para que el día no se le vuelva un cúmulo de preocupaciones por sentirse que ¿no le rinde¿.

Finalmente, los malos hábitos, como tomar o fumar, lo único que hacen es restarle atención mientras conduce y acelerarle la irritabilidad cuando se dé cuenta de que no se siente bien física y anímicamente.


Maneje el estrés
*Identifique qué le produce estrés y cuál es la reacción, mientras va manejando.
*Organice bien sus cuentas: la sensación de falta de dinero es de las que más produce estrés.
*Saque tiempo para su familia y sus hijos. Actividades lúdicas con ellos son un antídoto muy eficaz contra el estrés.
*Busque un pasatiempo agradable, que le sirva de distractor después de conducir por largo rato.
*Aprenda a manejar la rabia: cuando usted pelea con otro conductor, quizá le dure ¿la espinita¿ todo el día, mientras que a su contrincante se le pase rápido.
*Administre bien su tiempo y trate de desplazarse en carro lo menos posible.


Consienta mente y cuerpo
*Si su actividad implica usar carro todo el día, deje el cigarrillo y evite el licor y las sustancias psicoactivas.
*Coma sano. Conducir con el estómago muy lleno o hacerlo con hambre termina por sacarlo de quicio.
*Adquiera el hábito de hacerse chequeos médicos periódicos, si se la pasa todo el día en la calle: el pito de los vehículos, el desorden del tránsito, la contaminación y la conducción nocturna termina por afectar sus sentidos.

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