Probamos en Islandia la nueva SUV Land Rover Discovery Sport: nada la detiene

Inspirada en la exitosa Evoque, llega a Colombia con un motor 2.0 litros de 240 caballos de potencia acoplado a una caja de 9 velocidades. Disponible en tres versiones desde los 156 millones de pesos.

Redacción Motor

05:31 a.m. 09 de febrero del 2015

Discovery Sport: nada la detiene

Con controles de tracción y de estabilidad, torque repartido vectorialmente y un sinfín de ayudas electrónicas, la Discovery Sport es mucho más que una camioneta de ciudad.

Mejor lugar y tiempo no pudo tener el lanzamiento mundial de la Discovery Sport de Land Rover. La marca inglesa escogió a Islandia como paisaje y pista de pruebas extrema para su nueva camioneta compacta que, se supone, tiene un destino familiar y urbano. Allá, en su capital, Reikiavic, nos recibió un día invernal a las cuatro de la tarde, con una temperatura cercana a los 10 grados bajo cero y una sensación térmica muchísimo más fría debido a las constantes ráfagas de viento. A esa hora y bajo un cielo oscuro como de media noche, donde lo único que se veía brillar, además del alumbrado, era la nieve, nos invitaron a pasar a bordo de las camionetas para el primer día de manejo.

Naturalmente salimos a la intemperie vestidos con toda la parafernalia propia para soportar el ártico y a toda prisa nos resguardamos en el interior de cada vehículo, que ya estaba encendido y con un clima mucho más racional. Más que una prueba de manejo para conocer la nueva Discovery Sport parecía puesto del conductor se controla todo el horizonte e incluso hacia atrás la vista es perfecta, sin puntos ciegos, algo que en estas camionetas suele ser una complicación.

Antes de comenzar a manejar hay que ajustar todo el equipo de invierno, pues hasta el volante y la silla, de mandos eléctricos, tienen calefacción.

Apenas salimos del parqueadero empezó a caer una ligera nevada que puso una fina película de hielo sobre la carretera, por lo cual se nos advirtió ser prudentes con el acelerador debido a que las llantas, aunque especiales para las condiciones, no tenían clavos ni cadenas, que es lo que se suele usar para no perder tracción en invierno.

Sin embargo, en pequeños tramos se pudo probar el acelerador que lanza 240 caballos de potencia desde un pequeño motor de dos litros y cuyo poder se puede ir dosificando con la caja de 9 velocidades hecha por ZF, con mandos en el timón. Logramos aceleraciones breves, fugaces, efímeras y alegres, pues la rapidez con la cual devora el asfalto es notable y el torque que tiene el motor se siente desde el principio, aunque hay un poco de vacío en la arrancada.

Una lástima que no hubiera forma de subir de 100 kilómetros por hora, pues allá los límites de velocidad son vigilados por cámaras y a pesar de la desolación de las vías, el registro electrónico de una falta a la norma es implacable.

Una vez entramos en las montañas, lejos de la ruta, la Discovery deja de ser un carro para convertirse en mucho más que una camioneta de ciudad. En esa primera etapa y por una vía muy delgada, encajonada entre muros de nieve de más de un metro de altura, se puso a prueba por primera vez el control de ascenso y descenso que borra cualquier error de manejo y hace que de lo único que tenga que ocuparse el conductor sea de dirigir el rumbo. La visión es perfecta gracias a las luces inteligentes que pasan de altas a bajas si es necesario y que incluso apuntan hacia el interior de cada curva para que no se pierdan de vista los límites del camino.

El comportamiento del carro es sorprendente, pues sin la tracción permanente, que se desactiva cuando se circula a más de 35 kph, se tiene muy bien en las curvas y permite ir sin riesgo a un buen ritmo.

El segundo día arrancó a las 9 de la mañana con 12 grados bajo cero y de nuevo en medio de una oscuridad absoluta. La nevada fue mucho más intensa y la visibilidad se redujo a menos de 30 metros. La ruta estaba trazada de nuevo hacia las montañas, pero esta vez por las condiciones la tracción permanente estuvo activa todo el tiempo junto con el sistema Terrain Response, especial para nieve, que coordina el funcionamiento de la dirección, el acelerador, la transmisión, el control de tracción y de estabilidad y el sistema de frenos para ajustarse a ese terreno volcánico cubierto por el manto helado.

Muchas veces por la cantidad de nieve el camino se esfumó y se hizo obligatorio seguir el sendero trazado por vehículos que iban adelante, por la mitad de un camino imaginario, y allí las camionetas se debieron agarrar del control vectorial especial para no quedarse atascadas.

En más de una ocasión, por la altura que alcanzó la nieve, y a pesar de sus 21 centímetros de espacio sobre el suelo, la Discovery pegó por debajo pero por la protección inferior que tiene pasó sin problemas, aunque en algunas ocasiones por no tener las llantas adecuadas para ese terreno más de uno debió ser remolcado al quedar atorado sobre un montículo.

Con los minutos la ventisca se hizo más fuerte y definitivamente el camino desapareció. Ahí fue cuando la Discovery sorprendió con su tracción total, pues a pesar de faltarle los tacos a las llantas no resbaló y solo en las curvas que tenían mayor acumulación de nieve la camioneta patinaba, pero con un ligero movimiento del volante se corregía la imperfección.

Todos estos sistemas trabajando hicieron olvidar que más allá del panorámico había un terreno agreste y difícil y convirtieron las escaladas sobre rocas de lava y el tránsito por acantilados congelados en un juego.

Pero el verdadero reto para la Discovery llegaría un poco más adelante, cuando tocó medirle su capacidad de vadeo en un río ancho que desemboca en la costa con bastante fuerza. Allí la camioneta se comportó como una guerrera y las cifras de ángulo de entrada y de salida, que son las mejores que hay en su segmento, con 25 y 31 grados, le permitieron atravesar sin problemas este afluente con casi 60 centímetros de altura. El agua también puso a prueba el hermetismo de puertas y pisos y solo el ruido de la corriente golpeando casi a la altura de las ventanas y las piedras bajo las llantas elevaban la tensión de esta maniobra que toda la caravana cumplió con éxito.

Luego de esta prueba la temperatura ‘subió’ hasta los 4 grados bajo cero y la nevada cedió, por lo cual los caminos de allí en adelante volvieron a ser civilizados de nuevo hasta la capital. Así finalizó la jornada en la que se sumaron 12 horas de una travesía que nos mostró el lado más salvaje y capaz de la Discovery Sport.

Giovanni Avendaño
Asistimos a la prueba de la Discovery Sport en Islandia por una gentil invitación de Land Rover Latinoamérica


Ocho claves de la Discovery Sport

LAS MEDIDAS de la Discovery Sport son 4,6 m de largo, lo que la hace más corta que el anterior modelo, una distancia entre ejes de 2,7 m, 1,72 de alto y 1,9 de ancho. El baúl tiene 541 litros de volumen.

COMO NOVEDAD, tiene una suspensión trasera multibrazo que mejora su comportamiento dinámico y aumenta el espacio después de la segunda fila de asientos.

EL CAPÓ, el techo y la puerta trasera están hechos en aluminio, con lo cual se hizo una importante reducción de casi 100 kilos.

EN LA PARTE POSTERIOR, la forma del paral le dio una suave caída al techo para mejorar su espacio y la inclinación de la puerta genera un aire deportivo.

EL CONSUMO de combustible es sorprendente, rinde 37 kpg en promedio, de un uso mixto de carretera y ciudad, según datos de la marca.

LA DISCOVERY SPORT se venderá en 3 versiones: S 5 plazas, HSE 5 plazas y HSE 7 plazas, en 65.000, 75.000 y 80.000 dólares.

SU DISEÑO recuerda a la Evoque en su frontal. Las luces del modelo que probamos eran de Xenón con Led para el día y faros antiniebla.

LA DISCOVERY SPORT cuenta con una gran versatilidad para pasar de la carretera a caminos destapados no solo por la tracción y demás ayudas, sino también por la altura sobre el suelo y las formas de sus bómperes,∫ que le permiten entradas y salidas en pendientes inclinadas.


Competidores directos

AUDI Q5
Origen: Alemania
Esta camioneta tiene dos versiones: una con motor de 2 litros y la otra de 3; ambas con caja automática de 6 velocidades y tracción total y permanente. La primera, competidora directa, tiene 211 caballos de potencia. También en dos niveles de equipo. $ 133,4 Millones.

BMW X3
Origen: Estados Unidos
Ofrece un motor 2 litros a gasolina Twin turbo de 184 caballos de potencia y el diésel de 190. Está la opción de una caja de 8 velocidades y tracción en las 4 ruedas. Se organiza en varios niveles de equipo. $ 134,9 Millones.

JEEP GRAND CHEROKEE
Origen: Estados Unidos
El motor es V6 de 3,6 litros Pentastar con 280 caballos de potencia y tracción total. La transmisión es de 8 velocidades automática y cuenta con botón de encendido. Viene en tres versiones. $ 156 Millones.

VOLVO XC90
Origen: Suecia
La mueve un motor 2 litros turbo con 264 caballos de potencia. Usa una caja automática de 8 velocidades y cuenta con tracción total permanente. $ 144,9 Millones.


Cabina elegante, pero fría

El diseño interior se apega a las raíces de Land Rover. Muchos de sus mandos no son ergonómicos, como los botones de apertura de las ventanas, pero en cambio cuenta con avances tecnológicos como botón de encendido, una perilla en lugar de la palanca de cambios y una pantalla de 8 pulgadas con un sistema multimedia que le permite sincronizar cualquier teléfono inteligente. Tiene 8 puertos USB y el tablero es digital. La modularidad de los asientos le da la posibilidad de convertir el baúl en una enorme bodega.


DATOS
25 y 31 son los grados de los ángulos de entrada y salida y la capacidad de la Discovery le permite subir pendientes de 45 grados de inclinación, cifras cercanas a un 4x4.

En materia de seguridad cuenta con 6 airbags más uno exterior especial para peatones, control de estabilidad, de tracción, asistencia de parqueo con cámara 360º, sistema automático de frenado a menos de 50 kph y alerta de cambio involuntario de carril.

Zona Comercial
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