Prueba Motor al Velar, El RAnge Rover de los 'pilos'

Esta edición llega el año próximo cargada de alta tecnología para alinearse con la generación de compradores cuya vida transcurre en el mundo digital.

Por Redacción Motor

05:12 p.m. 19 de septiembre del 2017
Range Rover Velar

Range Rover Velar

Habrá que esperar hasta febrero del 2018 para tener en tierras colombianas la última creación de Land Rover, que se llama Range Rover Velar, algo así como revelación. O secreto. Para nada está lejos el nombre, pues es una correcta alegoría de lo que este aparato en todo el sentido de la palabra encierra, ya que más allá de todo lo que un Land Rover hace en el mundo 4x4, es el vehículo más ‘pilo’ que ha hecho hasta ahora la marca.

Es un auténtico 4x4 con el camuflaje más elegante y tecnológico del creciente portafolio de esta legendaria casa, que se repone con vigor impresionante de los años sórdidos pasados bajo el comando de Ford y ahora goza de una inyección de dinero y proyección provenientes de su nuevo dueño, el grupo indio Tata.

De momento, porque vienen más, el Velar es el cuarto miembro de la familia Range Rover y sus especificaciones lo ubican entre el Evoque y la Range Sport, es decir que, pensando anticipadamente en platas, no estará lejos del segmento de los 260 millones de pesos cuando empiecen a venderlo. Esto ya nos ubica en la gama alta de los 4x4, para lo cual viene con toda la musculatura mecánica necesaria, el confort y el lujo ingleses, el diseño muy propio de las nuevas carrocerías del grupo y la enorme lista de juguetes y ayudas electrónicas que el cliente puede configurar a su manera y placer.

Range Rover Velar

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Todo enfocado a una clientela potencial más joven, más ‘nerda’, a la cual hay que seducir no solo por la capacidad acrobática de la camioneta en cualquier terreno, sino por la transición transparente que hoy exigen los eventuales compradores entre su vida digital y el andar en un vehículo.

Por ello, el Velar tiene de todo, pero muy a su manera y con diferencias. Porque hoy el listado de ‘gadgets’, pantallas táctiles, camaritas, seguidores de carril, frenos inteligentes, controles de estabilidad y empuje, luces con ledes vitrineros y formas cursis en los stops, rines grandes, “diseño más robusto”, deportividad y tantos otros adjetivos que se pasen entre las fichas técnicas, no son exclusividad de las altas gamas, sino un listado de funciones cada vez más popular en la literatura automotriz y la realidad. Sin embargo, así como todos los teléfonos celulares llaman y son 'smart’, la inteligencia y la manufactura son bien diferentes.

Range Rover Velar

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Partamos del esqueleto: tiene toda una estructura en aluminio, tal como eran las carrocerías de los primeros modelos de hace medio siglo, entre cuyos prototipos ya hubo unos llamados Velar, jugando a un doble significado: velar como esconder, o develar, como destapar. Esa base mecánica es la misma del Jaguar F Pace, marca del mismo grupo, por lo cual se transmite toda la deportividad y alegría de manejo instaladas en un conjunto que pesa 1800 kilos, para nada depreciable a pesar del uso de materiales ligeros por todas partes.

Se mueve con varios tamaños del molino. Hay un violento conjunto de 380 caballos provenientes de un V6 de 3 litros, con caja de ocho velocidades y que camina hasta los 250 kph después de pasar la marca de los 100 en solo 5,7 segundos. También existe un 2 litros para gasolina capaz de dar 250 caballos y que proviene de Jaguar, y finalmente hay el diésel 2.0 de 180 caballos. Las versiones que llegan a Colombia aún no están definidas entre las seis opciones que hay, pero nuestra prueba de manejo indica que el diésel camina perfecto y, obviamente, el de 380 caballos es muy rápido. En la mitad, toda la maquinara rinde impecablemente, como pudimos probarlo.

Range Rover Velar

Range Rover Velar

Justamente el ensayo fue en un distante lugar de Noruega, entre islas y por la famosa ruta Trollstigen, la Escalera del Troll, uno de los tramos de carretera más bonitos del mundo, que domina el paisaje de fiordos y miles de islas que se reflejan dramáticamente en un durmiente espejo. La Trollstigen, Escalera de los Duendes, es una ruta turística muy popular, debido a su empinada inclinación del 9 por ciento y once curvas de 180 ° en 6,8 kilómetros. Se inauguró el 31 de julio de 1936, durante el reinado de Haakon VII, tras ocho años de construcción.

Subirla no es propiamente una prueba de esfuerzo para el motor, sino más bien una tarea de enorme atención por la estrechez de la vía y los parches de nieve y hielo que había entre la niebla que produce la cascada Stigfossen, que cae unos 320 metros por la ladera de la montaña.

Range Rover Velar

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En cambio, las variantes de ruta que nos propusieron, por potreros y pequeños caminos, tortuosos y accidentados, sí le permitieron al Velar expresarse con toda su tecnología y habilidad. La suspensión neumática, los controles de patinado, la entrega del torque a la rueda que lo necesita, los diferenciales que bloquean las ruedas en vacío, la altura graduable, todo ello en acción, animados por los 1600 vatios del equipo de sonido e instalados en las mullidas sillas cubiertas en Kvadrat, una fibra hecha exclusivamente para este modelo, se encargan de que el off road no se sienta ni preocupe.

Sube, baja, frena sola, no patina, escasamente se ensucia y empuja como los dioses con el V6 a todo pedal, mientras uno juega con las dos pantallas de control, el Head Up Display y se distrae con todas las imágenes que explican lo que sucede afuera. Esa es la vida a bordo del Velar. Donde lo pongan a rodar. No tiene la tercera fila de asientos para niños, pero a cambio tiene un gran baúl y una cabina armable al gusto y necesidad de cada uno y de cada viaje.

Es grande, apenas cinco centímetros de diferencia respecto a una Cayenne de Porsche, no se enmarca en las perfectas líneas del Evoque ni ingresa al rústico aspecto de la nueva Discovery, que se lanza acá en diciembre. Precisamente, por eso existe. Es diferente dentro del mismo ADN Land Rover.

* José Clopatofsky / Asistimos a las pruebas del Velar en la región de Molde, Noruega, por una gentil invitación de la casa matriz de Land Rover.

Datos Técnicos de la Range Rover Velar

Motores: Turbodiésel: de 177 o 236 caballos / Gasolina: 2 litros de 246 y 295 caballos y V6 3.0 de 374 caballos
Caja: ZF automática de 8 velocidades
Tracción: Integral permanente
Suspensión: Neumática

- El aluminio predomina en toda la construcción del Velar. A pesar de esto, pesa 1,8 toneladas por sus generosas dimensiones.
- Las cuatro ruedas son motrices y el torque se distribuye automáticamente gracias a un calculador que calibra el terreno y la adherencia con más de 500 lecturas por segundo.
- Las manijas de las puertas no sobresalen de la carrocería y saltan automáticamente con el control electrónico remoto.
- Los adornos laterales del capó y la puerta delantera son un aporte típico de la familia Land Rover que relaciona al Velar con los otros modelos.
- La parrilla tiene un diseño muy especial cuyas formas resumen todo el concepto de diseño de la carrocería, que tiene la opción bicolor de pintura para resaltar sus líneas.
- Todas las luces son láser. Las principales alcanzan 550 metros y cambian solas cuando hay tráfico en contra.
- La suspensión neumática permite modificar la altura en 40 milímetros para facilitar el acceso y se opera remotamente sin encender el motor.

Range Rover Velar

Range Rover Velar

Gran interior
La cabina es sensacional con acabados en un material hecho especialmente para el Velar, llamado Kvadrat. El paquete de entretenimiento y controles opera desde dos pantallas de alta definición que permiten operaciones simultáneas. Tiene un ‘hotspot’ de wifi que permite conectar hasta ocho dispositivos diferentes al mismo tiempo. Lo más notable es la definición de las pantallas y la forma sencilla e ilustrada de desplegar las funciones, que no distraen la conducción.

La plataforma de aluminio es derivada de la que usa el Jaguar F Pace, que, a su vez, proviene del sedán XF. Es más bajo y más largo que los otros Land Rover, pero su estampa no es tan masiva a pesar de sus 4,8 metros de largo.

Range Rover Velar

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Pasa por todas partes
Las usuales pruebas de demostración en los salones que se hacen con los Land Rover, esta vez las tuvimos que pasar los propios periodistas al volante del Velar. En ellas calibramos las capacidades en condiciones extremas de inclinación, ruedas sin tracción y bajadas casi perpendiculares en terreno destapado apoyadas en el frenado automático. Es tan exacto y perfecto el funcionamiento que el asunto se convierte en una diversión.

El Range Rover Velar solo llegará al país en febrero del año entrante. Antes lanzarán el nuevo Discovery y quedará totalmente actualizado el portafolio de la marca con todos los últimos modelos. Y hay más novedades en camino.

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