Renacimiento de los Morgan: ¡Con tres ruedas basta!

El Three Wheeler de Morgan, que se hizo desde 1909 hasta la Segunda Guerra Mundial, conoce una nueva vida con una mecánica más moderna, las mismas limitaciones e incomodidades de antaño.

Redacción Motor

03:24 p.m. 09 de mayo del 2011

Morgan espera obtener clientes que paguen por cada pieza, hecha sobre pedido, como todo Morgan, unos 40 mil dólares.

Fotos del Morgan "tres ruedas"

En el año 1909, no estaba aún muy claro cómo debía ser un automóvil mecánicamente pues era un aparato en pleno proceso de invención y experimental. Aún hoy, hay grandes dudas sobre cómo será el auto del mañana.

Por lo tanto, que apareciera un vehículo de solo tres ruedas no tuvo nada extraño ni exótico en ese entonces, como sí lo fue la reedición del Morgan Runabout, vista en el pasado Salón de Ginebra. Finalmente, después de 102 años, sí está más o menos claro que todo auto normal posa sobre cuatro ruedas.
Pero esta reencarnación tiene sus asideros.

El "Three Wheeler" de Morgan fue un célebre aparato que hizo historia desde el primer momento en que rodó. El motor colocado en la parte delantera, sin guarniciones, y con todos los elementos a la vista, era su carrocería y lo más distintivo del extraño vehículo que, en su primera versión, se movía con un motor Peugeot de siete caballos. Quizás ya eran demasiados para su precaria estructura e incipientes caminos.

Junto a los mastodontes mecánicos de esos tiempos épicos del automóvil, el Three Wheeler era liviano, rápido y funcional así fuera de un solo asiento. De ahí que Henry Frederick Stanley Morgan, su creador, lograra hacer rentable su proyecto, que conoció una lenta pero respetuosa evolución. En 1912, el 'carro' ya era capaz de llevar dos pasajeros. Simultáneamente con una incipiente producción industrializada, el Morgan se ilustró con excelentes resultados en las competencias inglesas, entre ellas el récord de la hora para autos de 1.100 cm3 en el cual logró un promedio cercano a los 100 kph.

Siendo una perfecta transición entre una moto y un automóvil, el carrito fue mejorando y cosechando clientes que gozaban corriéndolos en los fines de semana y se servían de sus características de transporte personal entre semana. En 1931 recibió una caja de tres velocidades adelante y ruedas removibles que estaban conectadas al motor por una cadena, pero ya la fábrica producía también autos sobre cuatro ruedas, más lógicos y cómodos.

Con muy pocos cambios estéticos pero sí algunos refinamientos mecánicos y mayor potencia, el Three Wheeler Runabout sobrevivió hasta la Segunda Guerra Mundial, luego de la cual Morgan abandonó su produccion. Hasta este año cuando lo puso como pieza central en su exhibición de Suiza, la más refinada del mundo.

Si todos los fabricantes del mundo suelen usar la palabra "aventura" para incitar a sus clientes, el único carro que realmente la convoca es este vehículo, actualizado a la tecnología del Siglo XXI, pero con todo el sabor y la precariedad de su cabina, que evoca más el tiempo de los aviones descubiertos que los momentos de los autos multimedia climatizados artificialmente. En el Three Wheeler 2011, todo es al natural, además de excitante pues la maquinaria es nada menos que un motor de marca SS, de dos cilindros en V, que pone 110 caballos bajo el acelerador, acoplado con una caja de cinco velocidades proveniente de Mazda.

Esta modernidad no exime al conductor de ciertas habilidades pues con su cuerpo debe compensar la dinámica del carro y si quiere ir a altas velocidades en las curvas, no sobrará que el copiloto haga el contrapeso necesario para suplir la falta de la segunda rueda trasera.

Habrá que explicarles mucho a los interesados las razones para llenar un cheque de casi 40 mil dólares por este singular aparato, a pesar de que tiene instrumentación de avión, calcomanías de bombardero de la segunda guerra, asientos de cuero y el nombre de Morgan, que es una marca en la cual la gente hace fila de dos años y más para comprar sus escasos y exóticos productos.
 
Hecho a mano
Todos los modelos de Morgan se ensamblan a mano, siendo los carpinteros, tapiceros, chapistas, motoristas,
electricistas y pintores los auténticos protagonistas en la fabricación de cada unidad. Hay listas de
espera de dos a más años, una exclusividad que Morgan ha podido sostener en toda su larga vida, a pesar de
que sus carros son muy tradicionales. Junto con Aston Martin, es el único fabricante inglés auténtico que
sobrevive con una producción regular aunque muy limitada.

Incomparable
Los Runabout dejaron fantásticas imágenes a lo largo de sus 35 años de fabricación, especialmente por las acrobacias de los competidores que se ilustraron mucho en los premios de montaña.

También juega
El pequeño Three Wheeler parece de juguete y sus réplicas de pedales fueron la ilusión de miles de niños ingleses. Naturalmente, en el 2011 habrá también la versión 'Baby' en la cual los niños se sentirán mucho más cerca del real carro de sus padres con las réplicas.

FRASES
La versión 2011 del Three Wheeler podría pasar por el carro de hace un siglo pues se mantuvieron todas sus
características y definiciones técnicas.

Morgan utiliza los materiales más finos y especiales y el aluminio es común en sus carrocerías para ofrecer vehículos muy
livianos y rendidores.

El Morgan Four es el más tradicional de todos los modelos la marca. Se mueve con un motor 1.8 litros proveniente Ford. La
parrilla es tan clásica como la un Rolls Royce, en su estilo.

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