Renault marca la diferencia en vehículos eléctricos con su programa Z.E.

Teniendo como premisa principal no producirlos para un grupo élite sino para todo el mundo, la marca planea comercializar el Fluence y el Kangoo con una producción de 30 mil unidades por año.

Redacción Motor

11:09 p.m. 28 de noviembre del 2011

  El programa Z.E. (Zero Emission) con el cual la marca francesa
diferencia sus vehículos 100 por ciento eléctricos, avanza vertiginosamente desde su presentación en el Salón de Frankfurt en 2009. A la fecha, la Alianza Renault-Nissan ha invertido cerca de 4.000 millones de euros en el desarrollo a cargo de un equipo interdisciplinario nada menos que de 2.000 personas.

La propuesta de Renault en materia de eléctricos es clara. De los cuatro modelos presentados en 2009 (Twizy, Zoe, Fluence y Kangoo), les corresponde iniciar la comercialización, inicialmente en Francia y España, del Fluence Z.E. que saldrá a la venta a partir de diciembre, seguido por el furgón utilitario Kangoo Z.E. durante el primer semestre de 2012.

Como era de suponerse, Renault les apunta a dos modelos ampliamente conocidos en el mercado actual y cuyo precio será comparable al de una versión diésel, pero dependerá en gran parte de las ayudas estatales para rebajarles los impuestos.

La diferencia operativa de sus carros con los de la competencia se sustenta en que Renault asume el manejo de la batería y se la alquila al usuario mediante un contrato mensual, a un costo aproximado de 80 euros (equivalente a lo que paga, en promedio, en gasolina en un mes un conductor). El vendedor, es decir Renault, asume el costo de mantenimiento y reciclaje de las unidades de manera controlada. El programa también ofrece un servicio de asistencia con personal altamente calificado, 24 horas, en caso de presentar una falla el vehículo por falta de electricidad.

Para Emmanuel Bouvier, director de Marketing del Programa Z.E. de Renault, el tema de las baterías es crucial: "No pedimos que nuestros clientes compren las baterías, de tal forma que no deben preocuparse por su reposición o su funcionamiento. En el alquiler de este elemento se incluye asistencia técnica de tiempo completo en todas las redes de Renault, incluyendo la recarga con el cambio inmediato de la batería en el sitio, y suministrándoles equipos con las últimas evoluciones tecnológicas sin que el cliente tenga que pagar más por estas".

Renault estima que la recarga de los vehículos se realizará en un 90 por ciento en la casa u oficina. Para ello le suministra al propietario gratuitamente una estación de carga o Wall Box, la cual puede instalar en su sitio de preferencia.

Mediante esta estación se garantiza un suministro de energía controlado y una recarga más rápida. También se puede dar carga normal con un cable conectado a una toma normal, pero su recuperación es más lenta. En este aspecto Renault ha hecho alianzas con empresas generadoras de energía para crear tarifas especiales que beneficiarán el bolsillo de los usuarios, así como la implementación técnica de las redes para su distribución en lugares públicos.

La autonomía de las baterías es clave en estos autos. Por esta razón el Programa Z.E. ha dispuesto tener dentro de las ciudades centros especializados en donde el usuario podrá cambiar la batería en cuestión de cinco minutos por una 100 por ciento cargada, sin que esto afecte el valor del contrato de alquiler de la misma.

El Fluence Z.E. se basa en la plataforma mecánica de la versión con motor de combustión interna. Será fabricado en la misma planta de Renault en Turquía y se distinguirá en su exterior básicamente por ciertos detalles como su parrilla frontal y la forma de sus faros delanteros y traseros.

La batería del Fluence está ubicada en el baúl de forma vertical para no reducir el espacio. El diseño interior es acorde con el exterior y se destaca una consola moderna; el tacómetro fue remplazado por el indicador de carga de la batería. Un display a la
derecha del velocímetro indica al conductor cuántos kilovatios
está gastando y un estimado de lo que queda antes de la próxima recarga.

El motor eléctrico de 70 kw (95 hp) tiene un torque de 226 Nm y acelera el carro de 0 a 60 km en cuatro segundos. El encendido no existe pues se trata simplemente de abrir el circuito y en el tablero hay una luz que le indica al conductor que ya puede arrancar.
Tiene un andar suave, sin sobresaltos y la entrega de la potencia es inmediata lo que se traduce en un buen 'pique'. Según Renault, las baterías del Fluence tienen una autonomía de 185 kilómetros en ciclo mixto, carretera y ciudad, que corresponden a unas 2 horas y 30 minutos, pero varía según las condiciones del camino, tipo de conducción y climatización.

Para optimizar la autonomía viene calzado con neumáticos de baja resistencia, sistema de preclimatización de cabina y recuperación de energía en los momentos de desaceleración. En materia de seguridad ofrece control de estabilidad de frenado y ABS. Adicionalmente el chasís tiene refuerzos para proteger de impactos la zona donde está alojada la batería.

Desde 1998 Renault es líder en el mercado de furgonetas con el Kangoo, por eso toma la decisión de tener una versión eléctrica de sus tres modelos actuales, los cuales comercializará en dos etapas, la primera en 2011 y la segunda en 2012.

El Kangoo, que es fabricado en la planta de Maubeuge, Francia, mantiene su diseño pero con detalles que lo identificarán del resto, igual que el Fluence, con la diferencia de que la batería va alojada en el piso para no comprometer el volumen de carga de este utilitario.

El motor es de 44 kw (60 hp) y ofrece un torque de 226 Nm. La batería pesa 260 kilos y tiene una capacidad de 400 vatios para una autonomía de 170 kilómetros en recorridos mixtos (ciudad y carretera). Al Kangoo le incorporaron un botón 'Modo Eco' con el cual limita la velocidad de punta para ahorro de energía y se desactiva solo con acelerar nuevamente.

Posee recuperador de energía, ABS, control de frenado, tres airbags y sistema sonoro opcional cuando circula a baja velocidad
(menos de 20 km/h) para evitar accidentes con peatones, en especial personas invidentes que no se percatan de su cercanía por el silencio total del motor. Ambos modelos, Fluence y Kangoo, por el momento se fabricarán y comercializarán solo en Europa y el ciclo de vida de la batería, producida en Portugal, es de 10 años.

De esta manera Renault desarrolla un programa de vehículos eléctricos mucho más cercano al consumidor en comparación al de sus rivales, dándoles respuesta real a una infinidad de dudas sobre estos autos y asumiendo la responsabilidad en el manejo de las baterías de forma segura, que es una de las grandes dudas y vacíos en la comercialización de este tipo de vehículos.

Andrés Baraya Rubiano

* Asistimos a París y Lisboa a estas presentaciones gracias a una gentil invitación de Renault-Sofasa.

Tiempos de recarga
La recarga de la batería puede realizarse a través de una toma de corriente estándar y los tiempos dependerán de la tensión de corriente alterna: 110V, 120V o 220V, completando su carga entre 6 y 8 horas, con un consumo comparable al de un horno casero. De igual forma, mediante la utilización de tomas de corriente de mayor intensidad y voltaje puede recargar hasta un 80 por ciento de la batería en 20 minutos.

Centros de asistencia
El programa Z.E. de Renault contempla tener dentro de las ciudades asistencia técnica móvil las 24 horas del día y centros especializados de carga en donde el usuario podrá cambiar la batería en cuestión de cinco minutos por una 100 por ciento cargada, sin costo adicional.

FRASES

Renault trabaja para tener estaciones de carga alimentadas con energía solar o eólica (producida por el viento), ya que estima que para el año 2020 un 10 por ciento de los automóviles que circularán en el planeta serán eléctricos.

A la fecha la Alianza Renault-Nissan ha invertido cerca de 4.000 millones de euros en el programa Z.E., Zero Emission, en el cual trabaja un equipo interdisciplinario de 2.000 personas, entre diseñadores, ingenieros y logísticos.

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