Renault presentó el KWID Concept, inspirado en la funcionalidad y las formas de un nido de pájaros

Diseñadores de todos los centros de Renault en el mundo unieron y contextualizaron sus ideas sobre un carro urbano joven, moderno y novedoso, cuyo prototipo fue presentado en el Salón de Nueva Delhi.

Redacción Motor

09:53 p.m. 10 de febrero del 2014

Vea detalles del este 'nido de ideas'

Por primera vez en su muy larga historia, Renault presentó un prototipo lejos de los salones europeos. Levantó las sábanas de un curioso y llamativo aparato en el Salón de Nueva Delhi, en pleno corazón de la burbujeante industria asiática y en un país que es epicentro mundial de tecnología.

El aparato como tal representa la explosión de muchas ideas de los diseñadores de Renault, repartidos en estudios ubicados en Francia, Corea, Rumania, India y Brasil, a quienes les dieron vía libre para presentar el llamado KWID, aunque la parte esencial de su ADN llegó del laboratorio de India, que envió los diseños básicos firmados por Mishu Batra, un nombre que seguramente va a surgir en el futuro con algunos automóviles de avanzada.

La construcción final se hizo en el Tecnocentro de Renault en las afueras de París, luego de incorporar y validar todas las propuestas que hacen de este ‘concept car’ un producto realmente cosmopolita y claramente joven y moderno. Baste con decir que los materiales fueron sugeridos por un practicante en el estudio indio.

Este carro puede definirse como un “nido de ideas” no solamente por la integración de las sugerencias y diseños que llegaron de todas partes del mundo, sino además porque está inspirado en las formas y la funcionalidad de un nido de pájaros.

Prueba de ello son los asientos delanteros que van suspendidos de una ‘rama’ central, y en la forma como los materiales de las sillas están cruzados para formar la estructura de las sillas se ve la analogía, que se complementa con los colores y el ambiente general de la cabina.

Es un automóvil lúdico por esencia y todos los elementos que acompañan la conducción apuntan a esa sensación. Se maneja todo en pantallas táctiles y a través de iPads, e incluso tiene a bordo un helicóptero de control remoto, llamado el ‘compañero volador’.

En el tablero, hecho sobre la base de fuertes colores amarillos, todas las funciones se manejan en pantallas, incluidas las del ‘Flying Companion’, que van en la parte izquierda de los mandos principales y con grafismos muy intuitivos.

Es indudable que este vehículo despierta simpatías, y aunque se trata de una muestra conceptual quesiempre es lejana de la realidad inmediata de producción, tiene una base de ideas que, a pesar de su modernidad y audacia, no es tan utópica de implementar en algún vehículo efectivo de venta mundial.

Por lo pronto, el ejercicio de abrir las puertas de sus laboratorios tan parisinos y clásicos a otras visiones es ya un avance muy significativo en el paso de los autos de Renault hacia un esquema totalmente global para clientelas regadas por todos los países donde la marca opera.

Helicóptero propio

El ‘compañero volador’ es parte del equipo de serie del KWID, donde tiene su ‘helipuerto’ y estación de recarga. Se activa con un programa de vuelo autónomo programado en coordinación con el GPS y sirve para hacer fotos y videos de la ruta, mirar a distancia los obstáculos de la carretera o el tráfico y también como juguete personal al operarlo manualmente.

Un ‘buggy’ urbano

Las formas del KWID y las enormes ruedas hacen pensar que se trata de un ‘buggy’, en especial porque los bómperes no tienen voladizos, pero en la práctica es un auto de cinco pasajeros con solo dos ruedas motrices y una filosofía de uso polifácetico, en ciudad y en el campo, pero sin pretensiones todoterreno.

Tres adelante, dos atrás

La disposición de las sillas para cinco personas es muy original. Van tres adelante con el conductor en el centro y en posición más avanzada para optimizar el uso del espacio y hacer más amistosa y cercana la convivencia a bordo.

También es muy rara la disposición de los controles de la climatización trasera en el respaldo de la silla del conductor y con los ductos de aire incorporados.

DATOS
La mecánica del KWID es tradicional con motor térmico de 1.2 litros turbocargado con caja de doble embrague. Tiene las provisiones para ser convertido a electricidad ciento por ciento.

Los asientos están conformados por bandas elásticas para adaptación perfecta a las formas del cuerpo, y son de dos colores para dar mayor luminosidad.

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