La resurrección virtual de los deportivos Chevrolet Chaparral de la mano del videojuego GT6

Chaparral es un nombre que volvió a sonar por su propuesta virtual para la consola, pero pocos conocen la historia de estos modelos que hicieron una revolución tecnológica de los años 60.

Redacción Motor

12:09 a.m. 17 de diciembre del 2014

Fotos de los deportivos Chaparral de Chevrolet

Hay noticias que hacen que los realmente aficionados y conocedores del automovilismo tengan que regresar a escarbar las verdaderas historias que hay detrás de cada escrito. Es el caso del reciente lanzamiento de Chevrolet durante el Salón de los Ángeles: un aparato virtual llamado Chaparral 2x Vision.

Por supuesto, no se trata de otra elucubración de algunas personas delante de un computador sino del intento de resucitar y darle paso en el tiempo cibernético a la que fuera una célebre fabricante de autos de carreras. Chaparral Cars Inc. se asomó al mundo de las carreras como un equipo estadounidense que concibió prototipos para las pruebas de duración a principios de la década de 1960, pensados y construidos por el corredor Hap Sharp y el magnate Jim Hall, quienes al combinar sus apellidos les dieron nombre a los carros ‘Sharphall’, que luego derivó en Chaparral.

Sharp era un conocido corredor de la Fórmula Uno, mientras que Hall era un poderoso petrolero con habilidades de ingeniero, amante del automovilismo. Ambas pasiones se sumaron y dieron como resultado varios autos e inventos como las tomas de aire y los spoilers tipo aleta, entre otros.

El primer prototipo, Chaparral 1, fue creado en 1961 por Dick Troutman and Tom Barnes. Salió de la visión de un escarabajo como auto deportivo, pero con motor convencional delantero. Este auto dio inicio a una serie de aparatos blancos con letras negras, muy reconocidos después.

En 1963, entraron en temas serios al diseñar y hacer el Chaparral concebido para las pruebas de 200 millas de Estados Unidos. Tenía el motor central. Fue invencible en 1964 y 1965 al ganar 16 carreras de las 21 que corrió, incluidas las 12 Horas de Sebring. A este prototipo se le otorga el comienzo del uso de materiales como la fibra de vidrio en la estructura para reducir el peso.

Ambos automovilistas continuaron con el desarrollo de diferentes autos hasta finales de los 70, pero no se tiene claro en cuál año aparecieron. Es el caso del Chaparral 2A, el cual llevaba un borde adelante para cortar el aire y una enorme cola cuadrada, y del 2B, con el cual se introdujeron varios avances como el spoiler delantero, las tomas de aire, los guardabarros y el ala trasera.

El Chaparral 2C, al cual Hall le dio como sobrenombre ‘Eye Ball Jiggler’, era fácil de identificar pues tenía alerón trasero de ángulo ajustable en marcha, con lo cual lograba mayor velocidad en las rectas y apoyo en las curvas y al frenar. Coincidencialmente, con este modelo entraron al mercado los neumáticos de carreras de Firestone.

Para las competencias de alta resistencia, el dúo diseñó el 2D, un carro de cabina cerrada con el cual ganaron los 1.000 kilómetros de Nürburgring en 1966 y giraron 111 vueltas en las 24 Horas de Le Mans. El 2E fue el carro favorito de sus fabricantes.

Basado en el chasis del 2C, este nuevo modelo sorprendió con su apariencia y redefinió la construcción de autos de
carreras, pues sus enormes llantas estaban más adelante de lo usual, y atrás le montaron un alerón móvil mucho más alto de lo normal. En este carro, con motor 5,3 litros, ganaron en Laguna Seca.

Luego el motor fue reemplazado por uno de 7 litros que le quedó tan grande a la transmisión automática que solo lograron una victoria con el 2F en la BOAC 500. En 1978 decidieron crear su propia versión de un fórmula Indy: el 2K, con el cual ganaron las 500 millas y el Kart National Championship.

Con los monoplazas fueron desapareciendo los Chaparral, pero su legado continúa en las carreras, pues fueron pioneros en varios sistemas que con algunas modificaciones todavía son utilizados en diferentes aparatos de alta velocidad en el mundo.

CONTINUACIÓN DE LAS SERIES
El 2G tenía llantas más anchas y un motor de aluminio Chevy 427, pero su diseño era tan ligero como peligroso. Luego vino el 2H, que fue un fracaso total, después llegó el 2J, uno de los prototipos más inusuales, equipado con un motor de más de 700 CV y una transmisión semiautomática de tres velocidades. El auto llevaba en la parte trasera dos succionadores del aire que pasa bajo el carro. Las aspas de 17 pulgadas generaban el “efecto suelo”, mucho antes de que se viera esta solución en un Brabham BT48B con motor Alfa Romeo, en 1978. Los sistema fueron considerados ilegales, pues los calificaron como pares aerodinámicos movibles, lo cual está prohibido. Pero eso no lo consideraron para la aleta móvil del 2C.

CHAPARRAL 2X VGT
Esta es la interpretación de Chevrolet sobre el futuro de los autos de carreras, presentada en el Salón de Los Ángeles de este año. Aunque está diseñado solo para participar en videojuegos como Gran Turismo 6 de Play Station 3, este aparato propone un sistema de propulsión láser de 671 kilovatios.

FRASE
Hoy algunos de los modelos chaparral que sobrevivieron al paso del tiempo están exhibidos en el Petroleum Museum, en Midland Texas.

2005 año en que se celebró una carrera en homenaje a los creadores de la marca con presencia de todos los modelos en Monterrey, y se creó la exhibición permanente en el Museo del Petróleo Permian Basin en Midland, Texas.

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