Revista MOTOR probó el nuevo Kia Óptima híbrido

Un Óptima está en vías de ensayos y demostración en el país, luego de haber logrado recorrer 103.86 kilómetros con un solo galón de gasolina alternando el motor térmico y el eléctrico.

Redacción Motor

09:06 p.m. 10 de octubre del 2011

El complejo mecanismo de complementar y optimizar el trabajo de los dos motores, térmico y eléctrico, funciona de manera transparente para el conductor gracias a la gestión electrónica.

  El segundo aparato de esta especie que nos llega para evaluación es un Kia Óptima que está en Colombia a título de ensayos de ingeniería y experimentos y no tiene planes de comercialización. Pero no por ello deja de suscitar un gran interés ya que es una máquina que tiene todos los avances de este tipo de motorizaciones del momento y está una configuración absolutamente comercial en el sentido de que en otros países, donde existen políticas consistentes y estimulantes de estas alternativas, se puede adquirir.

Partiendo de la condición de que se trata de un carro que cualquiera puede conducir sin necesariamente entenderlo tecnológicamente, más allá de sus beneficios de contaminación y ahorro de combustibles, abordamos el automóvil sin instrucciones ni manuales para capturar de primera mano sus diferencias y ventajas.

El Óptima híbrido tiene un motor eléctrico de 30 kilovatios que apoya el de gasolina y alterna en su aporte energético, a veces de manera autónoma y otras combinando esfuerzos con la máquina térmica que es un 2.4 litros convencional pero optimizado en muchas funciones. Recientemente, un auto de estos, manejado de la manera más eficiente, fue certificado como el de menor consumo de combustible en su tipo, con una marca de 103.86 kilómetros por galón que fue incluida en el libro Guinness de los récords. Obviamente, es una categoría que apenas empieza a levantar estadísticas, pero en la cual ya hay un puntero.

El motor de combustión tiene un rendimiento de 166 caballos y funciona en lo que llaman "ciclo Atkinson" en el cual la relación de compresión es singularmente alta, un 20% por encima de lo usual pero con una rebaja en la entrega de torque que es suplido por el motor eléctrico. Como el aire acondicionado y la asistencia de la dirección funcionan únicamente con electricidad, toda el trabajo del motor se aprovecha en mover el vehículo. La refrigeración también está controlada electrónicamente para mantener el clima ideal del motor y bajar el trabajo de la bomba de agua. Tampoco hay alternador que coma caballos ya que la carga se hace a través de una unidad que da arranque y carga la batería convencional de los 12 voltios que necesitan las funciones usuales del vehículo.

En suma, ambas máquinas aportan 206 caballos que pueden mover el Óptima a una velocidad tope de 195 kilómetros por hora y lo aceleran de 0 a 100 kph en 9.2 segundos. Otros detalles de aerodinámica incluyen un frente más limpio y la parrilla tiene una persiana que se abre solamente cuando se necesita aire adicional en el radiador. Cuando va tapada la boca, se mejora la penetración del carro pues no hay aire que entre a la zona del capó donde se forma una bolsa que opone resistencia al avance.

Cuando uno aborda el auto en situación de arranque en "frío", funciona como cualquier convencional. Enciende y es tan silencioso que hay que mirar el tacómetro para cerciorarse de que hay una fuente motriz en acción. Porque hay algo que despista mucho y es que si trata de un encendido en tiempo cercano a cuando ha estado en funcionamiento el carro, el climatizador y la dirección trabajan con la electricidad de la batería mayor de manera independiente al motor térmico.

Si uno arranca con toda la urgencia de acelerar, los primeros metros los hace el motor eléctrico y de inmediato apoya el de gasolina pero lo usual en el tráfico es que ese arranque y velocidad lenta sea siempre en electricidad que es cuando más contaminación se genera y hay mayor ahorro de gasolina. Luego, al acelerar, entra la potencia del motor tradicional y a medida que hay exigencia, el eléctrico se acopla para apoyar al de combustión, por ejemplo en una subida o un pique. Al estar en crucero, se  alternan automáticamente ambas energías de la manera más eficiente, que el computador calcula. En solo electricidad es viable mantener una velocidad de 100 kph. una vez impulsado y en terreno plano.

Salvo por el silencio de la marcha con electricidad y la suavidad del arranque, de no ser por las pantallas que muestran lo que está sucediendo, es difícil decir que no es un auto normal ya que todos los otros sistemas y mandos son los mismos del modelo de serie. La segunda tarea del conjunto motor, además de hacer avanzar al vehículo, es cargar las baterías para lo cual hay una unidad que se encarga de reciclar la energía que se almacena en un acumulador de polímero de litio que va colocado cerca del espaldar trasero y está garantizado por 10 años o 240 mil kilómetros. Esta unidad de carga se activa cada que vez que se suelta el acelerador a una rata de 8.5 kilovatios. A esa misma unidad también llega la energía recuperada por la fricción del sistema de frenos y pasa a la batería.

O sea, el truco es soltar cuanto se pueda el acelerador y frenar largo y consistentemente para llenar a tope la batería central. Todo este intercambio de procesos lo muestran también las pantallas que se complementan con una función de manejo ecológico en la cual se estimula que el conductor mantenga siempre las líneas de erogación de energía en verde así como las de recarga de la batería, que es la parte inteligente del asunto si se quieren lograr largas distancias con el apoyo eléctrico, que es la razón de ser de este aparato.

Por supuesto, todos estos mecanismos generan un sobrecosto importante en el precio al público que solamente se puede justificar con rebajas de impuestos de venta y uso, ya que en las condiciones actuales un auto de estos puede costar el doble del modelo normal. Es hora de que el gobierno, viendo estas manifestaciones e intereses de los importadores que surten el mercado del país acomode sus normas para permitir que las energías alternativas no sean un lujo excluyente sino una herramienta que mejore el medio ambiente y el uso del petróleo.

La caja, un cerebro
La caja de velocidades es de seis marchas hacia delante pero también tiene un mecanismo que le permite recibir el torque del motor eléctrico y acoplarlo al sistema de tracción de las ruedas delanteras. El motor eléctrico va colocado en una extensión de la caja y todo el conjunto es enfriado por aceite. Esta es la pieza clave pues con el torque constante y elevado del motor eléctrico, la caja no necesita el convertidor de torque, las transmisiones automáticas que consume bastantes caballos del motor demora la arrancada y salida iniciales. Esto compensa el mayor peso de los accesorios y sistemas eléctricos.

Eficiente y rendidor
Las cifras generales indican que el conjunto híbrido genera un ahorro de gasolina del 40.7% con respecto a un auto igual que solo tiene motor térmico. Pero no solamente hay beneficios por el acople del motor eléctrico porque a la máquina de combustión le hicieron gran cantidad de innovaciones para que sea más eficiente.

FRASES

El funcionamiento del sistema es muy complicado pues no solamente analiza la conveniencia de cuál motor debe trabajar en un determinado momento sino que también cambia con las condiciones de terreno y exigencia de aceleración o velocidad.

De no ser por los escudos alusivos a su motorización, el automóvil híbrido pasa desapercibido y hasta incógnito pues cuando rueda solo con el motor eléctrico es totalmente silencioso.

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