Royal Enfield Bullet 500, un cañón auténtico

Royal Enfield es una de las marcas más antiguas del mundo pues empezó a producir en 1899. Las máquinas, hechas a ultranza, llegan ahora provenientes de la India actualizadas pero con todo su sabor.

Redacción Motor

04:39 p.m. 07 de junio del 2011

Llegan de la India actualizadas pero con todo su sabor y accesorios como sidecars y colores militares.

Esta marca de motos es una de las más antiguas del mundo pues nació en Inglaterra en 1899, y fue una de las pocas firmas industriales que sobrevivieron a la crisis económica mundial de 1929. Y no de cualquier manera, pues apenas repuntaron las finanzas presentó el modelo Bullet, propulsado por motores de 350 y 500 cm3 y en 1934 incorporaron ya la culata de cuatro válvulas lo cual en su momento fue un punto de tecnología muy avanzado.

Pero más allá de la finura de sus motores y los avances del diseño, todas sus motos respondieron siempre al slogan de la marca que, hasta hoy, se encuentra grabado en el tanque de combustible. Dice: "fabricadas como un cañón" y son reconocidas, por fuertes y resistentes.

Pero la crisis de la industria británica moderna finalmente acabó afectando a la empresa y tuvieron que vender la marca a la compañía india Madrás, donde se siguen fabricando hasta hoy. Tuvimos la oportunidad de manejar el modelo Bullet 500, el cual, con su pinta retro orgullosamente a cuestas, se mueve con facilidad y perfecta maniobrabilidad en el tráfico de la ciudad y con mucha suavidad y diplomacia cuando de tomar carretera se trata.

La Bullet está equipada con un motor de 4 tiempos de 499 cm3 refrigerado por aire y alimentado por inyección electrónica, que mueve una caja de cambios de cinco velocidades. Sus mandos son un poco imprecisos pero a la larga, hacen parte del encanto de este aparato.

Este modelo trae arranque eléctrico, una instalación moderna y freno de disco de 280 m.m en la rueda delantera, que detiene la moto muy bien, y compensa la presencia del freno de tambor en la parte trasera. Para sentarse a manejar esta Royal Enfield hay que cambiar totalmente el 'chip' pues la maquinaria, a pesar de tener 500 cm3 solo entrega 23 caballos de potencia a 5.250 rpm.

Eso no quiere decir que la Bullet no camine, pues acelera bastante bien y rueda a 120 km/h con toda facilidad, tiene un torque fabuloso que la impulsa muy tranquila en cualquier cambio. La velocidad máxima absoluta puede llegar a los 140 km/h pero en realidad no hay necesidad de exprimirla hasta allá para disfrutarla pues sus habilidades están en un andar más reposado, tomando las revoluciones desde abajo y gozando su estilo.

La posición de manejo es bastante cómoda y a pesar de sus años, muy deportiva. El asiento está montado sobre dos resortes, como en los viejos tiempos, y la verdad es muy suave y confortable. También las suspensiones son agradables y, a pesar de tener unas ruedas más delgadas de las que vemos hoy día, cruza perfecto.

El tablero de instrumentos es totalmente 'vintage'. En el centro va el velocímetro, odómetro, a un lado el switch de encendido, y al otro un reloj que aloja un par de testigos, el de la inyección electrónica y bajo nivel de combustible.

Definitivamente la Bullet no es una moto para comprarla por su potencia o altas dosis de adrenalina, pues como toda Royal Enfield, se tiene por estética, historia y para gozarse sus diferencias con la población común de estos vehículos.

El peso en seco es de 187 kg, no es un juguete y la capacidad del tanque es de 3.8 galones de combustible.

El precio arranca desde $17.500.000, y el distribuidor ofrece muchos accesorios como por ejemplo el sidecar para hacerle un total honor a la época, la versión militar, etc.

FRASES
Para sentarse a manejarla hay que cambiar totalmente el 'chip' pues la maquinaria, a pesar de tener 500 cm3, solamente entrega 23 caballos de potencia a 5.250 rpm.

Las suspensiones son agradables y, a pesar de tener unas ruedas más delgadas de las que vemos hoy día, cruza perfecto.

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