Señalización del MIO (Cali) ofrece poca orientación

A partir de la carrera 44 con calle 5 el flujo vehicular recobra la normalidad. En la calle 13 solo opera un semáforo.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

CARLOS HUMBERTO JIMÉNEZ
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

Cali

Desplazarse por la calle 5 entre la Universidad del Valle, sede Meléndez, y la carrera 66, en inmediaciones de la Universidad Santiago de Cali, es toda una aventura que asumen los conductores que utilizan esta vía del sur de Cali.

En ese tramo se desarrollan las obras del Masivo Integrado de Occidente (MIO) cuyo propósito es -entre otros- agilizar el tráfico vehicular de la ciudad.

A las críticas por la demora en el avance de los trabajos se suma la queja de los usuarios de tramos como el mencionado y los de las calles 13 y 15, en el centro de la ciudad.

En un recorrido realizado por EL TIEMPO se observa que la semaforización electrónica, por estos días puesta en tela de juicio por presuntas irregularidades en la adjudicación sin previa licitación del ex alcalde Ramiro Tafur a la multinacional Siemens, no es la mejor guía para quien se desplace por la calle Quinta en cualquiera de sus dos sentidos.

Entre tanto, se observó que a lo largo de la calle 13 en el trayecto comprendido entre la iglesia La Ermita y la carrera 10, con una alta afluencia especialmente de transporte público, la situación es peor: allí solo existe el semáforo en el cruce de la 13 con carrera 10, frente al Palacio de Justicia.

Sobre la calle 15 si bien opera la semaforización, el lío corre por cuenta de algunos conductores indisciplinados que no respetan las señales. Sin embargo, los tres sectores adolecen de adecuada demarcación vial y señalización aérea.

El recorrido se inicia en el cruce de la calle 5 con avenida Pasoancho, en donde los motoristas que quieran buscar esta avenida no tienen una visual clara y precisa del semáforo que indica el desvío a la izquierda porque las frondosas ramas de un arbusto tapan la señal. La situación se complica porque por ahora se ha habilitado una sola calzada en el sentido norte-sur para toda clase de vehículos.

Unas cuadras más arriba, en el cruce de la 5 con carrera 94, vía de acceso al barrio Meléndez, se tienen tres calzadas para los vehículos que busquen el norte de Cali; pero quienes tengan como destino el barrio Meléndez la ven peligrosa porque aunque el cruce a la izquierda está prohibido, en el sector no existe señal alguna que les advierta a los usuarios sobre esa norma.

"Toca adivinar y arriesgarse a diario porque uno necesita ir a su trabajo y no hay otra vía alterna", dice Fernando Perdomo, un profesional cuya empresa en la que labora funciona en ese sector.

Si el motorista advierte que no puede tomar la carrera 94 para llegar a Meléndez y se pone en la tarea de buscar un acceso que no viole norma alguna, pierde su tiempo y seguramente tendrá que armarse de suficiente paciencia, porque solo 28 cuadras arriba aparece un retorno que -aunque no está debidamente señalizado- permite tomar de nuevo la calle 5, bajar por ella y tomar la carrera 94.

En el cruce de la carrera 80, inmediaciones de la Tercera Brigada del Ejército, la señalización es a medias. En las calzadas del sentido sur-norte existe una demarcación vial visible, pero en el otro sentido no figura demarcación alguna. Los 11 semáforos funcionan normalmente. 

También en la 66

En la carrera 66 se observa cómo los usuarios en vehículo y de a pié que se ubican en la calzada norte-sur se ven en aprietos porque las otras dos no están aún habilitadas para su uso. Al igual que en los otros cruces, aquí los vehículos que bajen por la 5 y busquen la carrera 66 pueden cruzar a la izquierda, no obstante que ninguna señal lo indique. "Aquí toca adivinar", dice con marcada molestia Amanda López, una ejecutiva que se moviliza en un Aveo 2005.

Pero a quienes vienen por la carrera 66 en el sentido oriente-occidente no se les permite tomar la calle 5, según indica una modesta señal. Deben buscar tres cuadras arriba para retomar la carrera y bajar luego por la calle 5. El tráfico es de tal magnitud en este lugar que la firma Metrocali, responsable de las obras del MIO, ha designado dos reguladores que colaboran en las horas 'pico'.

A partir de este cruce, el flujo por la amplia avenida mejora porque las cuatro calzadas -incluidas la de solo bus- se encuentran habilitadas. El caos vuelve unas cuadras más arriba, en la carrera 52, frente al centro comercial Cosmocentro, en donde operan tres semáforos que -según dicen algunos usuarios frecuentes- permanecen con frecuencia fuera de servicio.

Desde este lugar hasta la carrera Primera hay una buena fluidez en el tránsito vehicular.

Es la cotidianidad que se observa en los principales cruces de la Calle 5 y en el centro de Cali, en donde las obras del MIO avanzan, aunque no con el ritmo deseado por la comunidad, y con algunos flagelos en la señalización.

Cuando se le consultó por este diario, el presidente de Metrocali, Mauricio Carvajal, anunció que realizará una detallada inspección sobre los tramos motivos de queja de los usuarios y emitirá un concepto que explique la situación.

SIEMENS RESPONDE CRÍTICAS

Frente a las presuntas irregularidades con Siemens, que habría obtenido el contrato de semaforización por 15 mil millones de pesos sin licitación previa, y que debería estar en pleno funcionamiento, la multinacional respondió.

Iván Laverde, gerente de Siemens en Cali, dijo que lo único que falta para ejecutar el contrato es que Metrocali cumpla con la infraestructura donde se instalarían los equipos.

Explicó que un 65 por ciento del contrato corresponde a suministros (semáforos, equipos controladores y de interconexión) y el 35 por ciento restante a servicios que se necesitan como mediciones de tráfico, levantamiento de información del trazado, capacitación e instalación.

"En cuanto a suministros el ciento por ciento está disponible. En Cali hay en bodega unos 300 equipos, pero faltan los postes para los semáforos, las bases donde van controladores o la adecuación de infraestructura en Secretaría de Tránsito", dijo Laverde.

Agregó que no entiende por qué se ha suscitado un debate, cuando el primero de febrero se firmó una certificación de un avance del 65 por ciento del contrato.

Agregó que "a mediados de marzo informamos, por cuarta vez, de la demora y la falta de infraestructura y se solicitó una prórroga, pero a finales de mes Metrocali nos envió la propuesta de una acta de suspensión del contrato que no firmó y el contrato se venció. Ahora esperamos a entregar la información que requiera la Procuraduría".

Queda pendiente por evaluar el proceso de liquidación del contrato, proceso que tiene una duración de cuatro meses.

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