Así va el Sistema Nacional de Identificación Electrónica Vehicular

Este programa empezaría a funcionar a partir del 2014. En principio, se suprimirá el pago de peajes en efectivo.

Redacción Motor

09:30 p.m. 02 de agosto del 2013

Desde el año pasado, el Ministerio de Transporte anunció la creación del Sistema Nacional de Identificación Electrónica Vehicular (Siniev), una plataforma tecnológica conocida popularmente como ‘tercera placa’, que permitirá, en principio, el pago electrónico de peajes y los cobros por congestión en las ciudades, con lo que desaparecería el efectivo en las transacciones viales.

Para ello, todos los vehículos deberán estar provistos de un dispositivo (TAG) que permita su plena identificación, a través de lectura con cámaras o sensores, mediante tecnología RFID (identificación por radiofrecuencia).

¿En qué consiste? Un proyecto de decreto del Ministerio define el Siniev como “un conjunto de soluciones tecnológicas, informáticas y de telecomunicaciones” dirigidas a identificar vehículos automotores, efectuar cobros automatizados y brindar ayudas tecnológicas a las autoridades para el control del tránsito y transporte (ver: ‘Los componentes del Siniev’).

La tecnología es un punto clave y, por ahora, MinTransporte, con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), trabajan en la revisión de las opciones disponibles en el mercado. La idea es adoptar un estándar o protocolo abierto que permita la ‘interoperabilidad’. Esto, para evitar traumatismos como los que se viven en TransMilenio en Bogotá por el uso de dos tarjetas y tecnologías diferentes.

En el caso de recaudos electrónicos de peajes, lo que se busca es que haya una tecnología que sea compatible con todos los operadores, es decir, que el TAG o sticker que va instalado en los vehículos pueda ser leído por el mismo sistema en cualquier parte del país.

No obstante, aclara el Ministerio, “no se trata simplemente de adoptar un estándar tecnológico, pues detrás de cada posibilidad tecnológica hay todo un desarrollo técnico, logístico, administrativo, ambiental y financiero que debe ser analizado antes de adoptar uno u otro camino”.

Los componentes del Siniev
Dispositivos abordo: es un elemento electrónico que contiene un código de identificación único y que debe cumplir con un estándar tecnológico.

Centros de control: procesan la información, centralizan las comunicaciones de los dispositivos de vía, móviles y portátiles asociados, reciben las bases de datos.

De allí salen las alertas generadas por los dispositivos, que se comunican a las autoridades de tránsito.

Bases de datos: las suministrarán el Ministerio de Transporte y entidades asociadas al funcionamiento del Siniev.

Listas rojas: es una lista de vehículos a identificar que generará alertas automáticas en los dispositivos de vía y centros de control.

Listas blancas: es una lista de vehículos que tendrán libre circulación a través de los equipos de carretera, y no generará alertas.

Dispositivos en vía: equipos para la captura de información en las vías como detectores de presencia de un vehículo, sistema de identificación de vehículos a través de TAG RFID (radiofrecuencia) y antenas.

Dispositivos para la detección de infracciones de tránsito (cámaras y lectores portátiles).

Los TAG
Por el Siniev hay interés de compañías chinas, europeas y estadounidenses. Aparte de la plataforma tecnológica, a su alrededor hay una serie de equipos. Están los TAG (etiquetas o ‘stickers’ de información), que son ‘pasivos’ y ‘activos’. Se les llama así porque, en los pasivos, el lector envía la señal, identifica el vehículo y el contenido está cargado en una base de datos. En el TAG activo, la información reposa en el dispositivo.

El primero es más económico (3 a 5 dólares), el otro cuesta entre 15 y 30 dólares. El pasivo alcanza unos 10 años, mientras que el activo tiene una batería y dura, en promedio, cinco años. El TAG activo es de mayor tamaño, mientras que el pasivo (etiqueta o ‘sticker’) se adhiere al parabrisas. El punto clave de estos dispositivos es que sean multiprotocolos: que con el mismo TAG se pueda pasar por todos los peajes.

Las placas, un lío gordo
La tecnología no reemplaza las placas y funciona mejor con las ‘buenas’. Esto, en los casos en que hay que reconfirmar la información (infracciones) o cuando los carros no tienen los dispositivos. O también, cuando los conductores tapan o bloquean el TAG.

El problema con las placas actuales es que tienen muchos años de uso, están deterioradas y son ilegibles. Y en Colombia las fabrica mucha gente con procesos y materiales distintos. Las cámaras funcionan en un espectro de luz que, incluso, les permite ‘leer’ placas cuando hay neblina o algo de barro, pero las colombianas no tienen un patrón único de retroreflectividad. Ese material reflectivo tiene que ser óptimo para que la cámara pueda leerla con efectividad.

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