Los sistemas de retención infantil (SRI) son la norma para que un niño no corra peligro dentro de un vehículo

Esta guía, elaborada por Cesvi Colombia, indica cómo hacer uso de estos sistemas y cuáles son los más apropiados para librar a los pequeños de lesiones graves.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

GIOVANNI AVENDAÑO
REDACTOR MOTOR.COM.CO

La mayoría de ocasiones se considera que el cinturón de seguridad con el que viene el vehículo es suficiente protección para los pequeños que van en un auto. Sin embargo, los niños cuyo peso no supere los 36 kilos siempre deben viajar sujetados a un elemento de seguridad adecuado a su edad, peso y estatura; de lo contrario estarán expuestos a gravísimas lesiones en un accidente de tránsito debido a la fragilidad de su organismo.

Hay que comenzar por el principio. El lugar más seguro para un niño (menor de 10 años) en el interior de un carro es el asiento trasero, incluso en el Código Nacional de Tránsito está estipulada la penalización de este comportamiento.

Pero no sólo esto es suficiente. También se hace necesario que vayan sujetos por algún o algunos elementos que además deben proporcionarles comodidad y cierta movilidad.

Tales elementos son los Sistemas de Retención Infantil (SRI), que se encargan de mantener a los niños sentados de una manera correcta. Eso ayuda a reducir lesiones en sus pequeños cuerpos ante un accidente de tránsito, con la salvedad de que estos sistemas deben sujetarse de todas formas a las sillas del vehículo porque de lo contrario se convierten en elementos mucho más peligrosos.

Y es que las lesiones en los menores pueden comprometer el rostro, el cráneo, la región del tórax, fracturas en extremidades superiores e inferiores, e incluso la muerte.

Por esta razón, dichos sistemas se fabrican teniendo en cuenta los tipos de lesiones que pueden sufrir durante un accidente, lo cual también depende de la edad y el peso del niño.

Tipos de lesiones
En un accidente de tránsito, los niños pueden sufrir lesiones de distinta gravedad según su edad:

Hasta los 2 años. La columna vertebral es una de las partes más frágiles del cuerpo de un menor, por lo tanto viajar en sentido contrario a la marcha es la posición mas segura para él ya que, además de reducir el esfuerzo en el cuello por el tirón que se produce cuando el vehículo sufre una colisión o frena bruscamente, mejora la protección del resto del cuerpo.

De 2 a 4 años. Las lesiones más frecuentes se sitúan en la cabeza y la cara, debido al impacto de estas partes contra el respaldo del asiento delantero.

De 4 a 10 años. Las características morfológicas de la pelvis a esta edad hacen que el abdomen del niño sea una zona especialmente frágil en una colisión. En este caso lo importante es que la banda lateral del cinturón se coloque sobre el nacimiento de los muslos, lo que impide que en un impacto se desplace hacia arriba.

Clases de SRI
En la actualidad los sistemas de retención infantil cubren varias etapas del crecimiento en los niños:

Grupo 0 (niños de hasta 12 kg). Deben usar una pequeña silla cubierta casi en su totalidad y que va asegurada con los cinturones de seguridad traseros. Es muy segura, ya que la posición es la más ideal para el bebé, quien va mirando hacia atrás.
Hay otros sistemas que son de tipo cesta y van ubicados transversalmente, pero no son tan seguros, por lo que se restringe su uso únicamente para velocidades inferiores a 60 kph y pesos no superiores a los 10 Kg.

Grupo I (niños de hasta 18 kg). Admite colocación en la parte trasera; en este caso, mirando hacia el frente o hacia atrás; si va en sentido contrario a la marcha, se asegurará con el cinturón de tres puntos. Admite niños de 1 a 4 años, o hasta 18 kg de peso.

Grupo II (niños de 15 a 25 kg). Los niños entre 3 y 6 años de 15 a 25 kilos pueden utilizar una silla con respaldo ubicada en el asiento trasero del vehículo, colocada de frente, que les permita usar el cinturón y cuidando de que no quede sobre el abdomen del niño sino sobre la cadera.

Grupo III (niños de 22 a 36 kg). Niños de 6 a 12 años entre 22 y 36 kilos deben utilizar un cojín elevador y se coloca de frente, de modo que permita usar el cinturón del vehículo sobre la clavícula y la cadera del niño.

ASÍ DEBE SER EL SRI

* El dispositivo debe estar homologado. Eso garantiza que sí cumple con las normas de seguridad exigidas; en la silla debe ir la etiqueta de homologación.
* La silla debe estar en perfecto estado. Rechace las ofertas con pequeños desperfectos, ya que estos le restan seguridad.
* Cada silla está diseñada para ofrecer la mayor protección según la edad y el peso de los niños. Una silla demasiado grande o demasiado pequeña puede provocar un mal funcionamiento.
* Conviene comprobar que se tiene una instalación firme y sin complicaciones en el vehículo.
Los sistemas de retención infantil, instalados correctamente, evitan muchas muertes por accidentes de tránsito y, de igual manera, reducen en un 75 por ciento las lesiones graves producidas por una colisión.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

* Nunca use la silla en los asientos de adelante, en especial si el vehículo tiene bolsa de aire, ya que al activarse podría causar lesiones graves para el niño.
* Jamás viaje con el niño en brazos ni comparta el cinturón de seguridad con él, tenga en cuenta que por ejemplo a 60 kph el peso del niño se multiplicará 60 veces, lo que hará imposible que usted lo sostenga y saldrá irremediablemente disparado, con las consecuentes lesiones.
* No utilice dispositivos que no sean adecuados para el peso del niño.
* Si la silla tiene la posibilidad de adaptarse al crecimiento del niño (apoyacabezas, arneses, etc.), se deben ajustar para su protección y confort.
* El sólo uso de los cinturones de seguridad no protege a los niños debidamente ya que pueden ¿deslizarse¿ por debajo del cinturón ¿al no poder apoyarse en el piso con los pies¿ y recibir lesiones en el cuello.
* El asiento de seguridad para bebés debe estar reclinado en un ángulo de aproximadamente 45 grados. Si la forma del asiento se lo impide, utilice una toalla o un accesorio para lograr dicho ángulo.
* La silla debe quedar firmemente sujetada al asiento del vehículo, de modo que se elimine cualquier movimiento entre el asiento y la silla, ya sea lateral o longitudinal.
* Si quiere cubrir al niño con alguna manta o similar, hágalo por encima del arnés y no por dentro, ya que limitaría una eficaz retención del bebé.

Fuente: Boletín de seguridad vial de Cesvi Colombia S.A.

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