El taller, clave para la imagen de marca: Garantía, servicio de posventa y centros de servicios

Sucede a veces que un usuario se lleva una impresión errada de un modelo o una marca porque recibió mal servicio en un taller.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Por la garantía que otorgan sobre los vehículos que ponen en el mercado, los productores deben dar servicio de posventa a los vehículos mientras esté vigente la garantía y después de que se venza, obviamente por cuenta del usuario.

La eficiencia del servicio de posventa es uno de los factores que los compradores tienen en cuenta al decidirse por un modelo u otro. Así que no todo es asunto de precio.

El servicio de posventa se debe prestar por medio de talleres adecuados, los que se requieran para cubrir las necesidades de todos los vehículos vendidos por la marca. No necesariamente deben ser  talleres de la marca, porque basta que los talleres sean adecuados y estén avalados por el productor o el concesionario responsable de la garantía.

Esos talleres deben contar con personal técnico capacitado y las herramientas especializadas para prestar un buen servicio, y es obligación del productor o concesionario responsable de la garantía velar porque así sea.

A veces, los inconvenientes no se deben a la calidad del vehículo sino al servicio inadecuado del taller o del concesionario autorizado. Hay talleres designados por la marca que parecieran hacer lo imposible por hacer quedar mal al productor o al concesionario que vendió el vehículo, y le afectan su imagen y la del producto ante el cliente.

Del taller depende en gran porcentaje que la garantía de fábrica se cumpla satisfactoriamente o que resulte un dolor de cabeza para los clientes, que al comprar el vehículo nuevo esperan librarse de las molestias de los talleres y la incertidumbre que generan las reparaciones.

Si el servicio del taller por garantía no es satisfactorio, el consumidor puede solicitarle a la Alcaldía Municipal de su cuidad, o a la Superintendencia de Industria y Comercio, en Bogotá, que intervengan para que se solucione satisfactoriamente la falla del vehículo.

La ¿Súper¿ puede llegar incluso a imponerles sanciones económicas al productor y al taller, y obligar al productor a hacer efectiva la garantía del vehículo.

En general, los vehículos que se comercializan en Colombia son idóneos y de buena calidad, pero para que tengan un buen rendimiento y larga vida deben recibir servicio adecuado de posventa.

Rodrigo Bueno Vásquez, rodrigo@buenolopez.com 

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.