La tercera generación de la Hyundai Santa Fe se presentó en Perú para Latinoamérica

Llega con un rediseño total exterior e interior, creció en medidas y equipamiento y viene con 3 motores diferentes, uno de ellos diésel, que van los 270 caballos. Arranca en 75 millones de pesos.

Redacción Motor

03:18 p.m. 15 de octubre del 2012

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Cusco, la elevada cuna del imperio inca, y su quebrada geografía de altísimos picos coronados con nieves perpetuas y precipicios sin fin, que a 3.500 metros sobre el nivel del mar se impone como la 'Roma de Suramérica', fue el escenario que escogió Hyundai para probar la tercera generación de la camioneta Santa Fe.

En ese paisaje de mesetas milenarias, cañones estrechísimos
y montañas arañadas por todas partes por terrazas de cultivos, quedó como para una postal la nueva estampa de esta camioneta que se reformó de principio a fin en proporciones y trazos tan fluidos como el aire seco que durante dos días nos acompañó en esta prueba.

Y es que a pesar de que la camioneta es ahora más larga, más alta y más ancha que la edición anterior, su enorme y robusto frontal con luces finas, el nuevo dibujo del marco de las ventanas junto a una delgada y pronunciada cintura, el tratamiento de la parte posterior con un enorme spoiler que corta la caída del techo y un pliegue dramático que nace sobre la manija de las puertas posteriores y cubre la parte superior de los stops oblicuos, hacen que en conjunto tenga un efecto óptico que la hace ver de mucho menor volumen y con perfil naturalmente deportivo.

Arrancamos desde el Cristo Redentor, que le regaló una colonia
palestina a Cusco, y al entrar en la camioneta la impresión del tamaño compacto desaparece pues esta nueva Santa Fe tiene mayor espacio interior y de carga, que creció a 554 litros, y la posibilidad de albergar hasta 7 pasajeros en todas las versiones,
con excepción de la básica.

El interior tiene un tratamiento muy lujoso, con cuero en los tapizados, el volante y la palanca de cambios y aplicaciones en aluminio que combinan en la justa medida. Los dos relojes del tablero tienen una disposición envolvente hacia el conductor, y su iluminación, como la de la pantalla informativa, en caracteres blancos sobre fondo azul, es visible y agradable en cualquier
momento del día.

La consola central, con una pantalla digital de 9 pulgadas e iluminación en el mismo tono azulado y la disposición de las rejillas del climatizador de doble zona, tiene el mismo dibujo de la parrilla hexagonal de tres hojas y sus materiales son suaves al tacto, agradables, finos.

Para ubicarse en una correcta posición de manejo el conductor tiene a la mano un arsenal de botones con los cuales calibra la altura y el fondo de la silla, los espejos, el sunroof con el que se descubre el techo panorámico, los controles de audio y el sistema de conexión Bluetooth.

Una vez preparado, el piloto solo debe presionar el botón de encendido, con el pedal del freno al tiempo, si va a bordo de la versión automática, y pasar al acelerador. A pesar de la asfixiante altitud, los 177 caballos de su motor de 2,4 litros, que es el que seguramente estará en Colombia con una mejor respuesta y consumo, galopan sin quebrantos, y mientras crece el ronroneo
entre unas carreteras sinuosas que escalan Los Andes en pocos
minutos, adquiere una buena velocidad.

Al momento de hacer sobrepasos en esas angostas rutas, que son el único elemento que rompe el encanto prehispánico de esas murallas naturales, el modo secuencial permite un cambio más rápido y progresión a lo largo de las seis relaciones que tiene la caja.

En pocos metros, y prácticamente sin que uno se dé cuenta, la nueva Santa Fe alcanza una velocidad de 150 kph, y si no se mira el velocímetro no se siente cómo se sigue hundiendo en el horizonte con total seguridad, porque cruza con docilidad y precisión, es exacta, responde apenas con un leve movimiento de la dirección electroasistida, por lo cual el manejo es descansado e intuitivo y se agarra en cada curva como si estuviera amarrada
al borde interno.

Además, los frenos son quirúrgicos, casi secos. La suspensión permite el disfrute de la camioneta en todos los terrenos pues los resortes borran los huecos y su trabajo es silencioso, mullido, agradable, de una calidad tan alta como la cordillera.

Y a pesar de un exceso de curvas, muchas en U, no hay ningún
bamboleo, ningún salto excesivo, entra y sale de cada tramo como un gato. Firme. Esa combinación de elementos produce la sensación de viajar en primera clase, y al estar el camino aislado se pasa a vivir plenamente el interior con un gran confort y
servicios, aun cuando se pasa sin aviso de la carretera a las zonas de barro rojo, con el cual se hacen los ladrillos artesanales
para las casas.

O a los fértiles pero irregulares suelos donde pulula una pequeña
caña con la que se hacen escobas y se alimenta el ganado de montaña, casi sin sentir el tránsito entre uno y otro, como si
flotara en la ruta, cualquiera que sea. Esta fue una gran experiencia en un mítico lugar que puso a prueba más que suficiente las capacidades de esta nueva generación de la Santa Fe, de la cual se siente nostalgia al dejarla por su buen espacio, la dinámica de todos sus componentes y su precio, que arrancará en 75 millones de pesos y devolverá con creces la inversión.

FRASES:

Como ha sido una SUV tan exitosa en Europa y Estados Unidos, la marca decidió mantener el nombre Santa Fe y no le puso la nueva denominación IX que tienen sus otras dos camionetas.

Dependiendo del equipamiento, la tracción y la caja, se conformarán 5 versiones. La primera costará 75 millones de
pesos, y la más completa y poderosa 96 millones.

La nueva Santa Fe llegará a Colombia como una de las novedades que la marca coreana Hyundai tendrá en el próximo Salón del Automóvil de Bogotá, que se celebra en noviembre.

RECUADROS:

Equipo y asistencias 1A
El equipamiento comprende freno de mano de acción electrónica, seis airbags, un sistema de sonido diseñado para la cabina, guantera refrigerada, espejos exteriores con calefacción y plegables, parrilla de techo. Entre las ayudas de conducción están la cámara de parqueo, el retrovisor electrocromático, los controles
de crucero, de descenso y estabilidad, frenos ABS y asistente ESC para controlar el carro si ingresa a alta velocidad a una curva, y que trabaja de la mano de la tracción integral, que se encarga de frenar las ruedas que están al interior del trazo.

Ver imágenes de la nueva Santa Fe

* Asistimos a la presentación por una gentil invitación de Hyundai de Colombia.

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