La tercera generación de la Mitsubishi Outlander llegó con un cambio radical en diseño y tecnología

Es más liviana, consume menos, tiene un mejor perfil aerodinámico y también luce un nuevo interior, tres filas de asientos, un buen conjunto de ayudas y sistemas de entretenimiento.

Redacción Motor

03:55 p.m. 28 de enero del 2014

Vea detalles de la nueva Mitsubishi Outlander

Se venderá en dos versiones, según el motor que tenga, que puede ser de 2,4 o 3 litros, desde los 84 millones de pesos.

Cuando debutó en el mercado automotor en el 2001, la Mitsubishi Outlander se mostró como una camioneta en la cual la marca japonesa tomaba las debilidades de los aparatos que ya existían en el segmento de las crossover más grandes para superarlas. Pero lo que en ese entonces se tradujo en deportividad y tamaño, ahora, en la tercera generación, se enfocó en darle un carácter racional a su consumo sin castigar la dinámica y también para que este, que es su vehículo urbano de mayor tamaño, porte la máxima tecnología en materia de seguridad y entretenimiento de Mitsubishi, indispensables en su hábitat natural: la ciudad.

En ese mismo orden de ideas, lo primero que llama la atención al acercarse a la Outlander, que es más grande y más ancha que el modelo anterior, es que a la vez es más baja, incluso más que camionetas de similares proporciones. Ahí empieza a inclinar la balanza a su favor en materia de comportamiento.

Una vez adentro, en la primera mirada por el retrovisor se calibra la extensión de 4,65 metros, en los cuales alinearon tres asientos, con la segunda fila corrediza y abatible, que dan una real posibilidad de llevar siete pasajeros con suficiente comodidad. También de inmediato se sabe que este es un ‘carro’ más de ciudad en esa configuración, pues se sacrificó el espacio para el baúl que queda.

Sin embargo, este detalle se eclipsa de inmediato al ver, detrás del volante, las paletas ‘Paddle Shift’ en aluminio, desde las cuales se administra la caja automática de 6 velocidades y hacen olvidar que se está manejando una camioneta familiar, pues este implemento es propio de los autos deportivos. Solamente la posibilidad de activar la tracción permanente lo devuelve a uno a la realidad de estar al mando de otro tipo de vehículo.

El motor se enciende con un botón gracias a la llave inteligente, y su trabajo es muy silencioso. Desde el arranque se sienten los 227 caballos del bloque 3 litros, que fue el que pudimos probar. El despegue es brillante y al más mínimo toque del acelerador la camioneta responde con bríos. En ese comportamiento tuvieron que ver tanto el uso de acero de alta resistencia y aluminio en su fabricación (lo cual redujo en más de 100 kilos su peso total), hasta la mejora del sistema de apertura y cierre de las 24 válvulas, que pasó a funcionar en admisión y escape con un solo eje de levas, SOHC, con el consiguiente ahorro en movimiento de piezas, peso y una mayor potencia. Un detalle innovador en este apartado.

El comportamiento del chasis es muy similar al de un automóvil. Ni se agacha en las frenadas, ni saca la cola, ni hay bamboleos excesivos, es muy noble, obediente para cruzar, y cuando se le ayuda con las levas en el volante se transforma en un buscapiés dentro del tráfico.

La suspensión es también de alta confección y mucho más ligera. Sin ser un vehículo que pueda verse de forma natural fuera del pavimento, asume baches de tamaño importante con un mutismo total y hace de cualquier trayecto una ruta cómoda. Quzá porque su destino es cargar con el cupo completo de pasajeros, cuando viaja ligera atrás transmite un poco más los saltos del camino en la segunda y tercera filas, sin que sea demasiado evidente este hecho.

La visibilidad es perfecta y no tiene puntos ciegos, y para las maniobras de parqueo tiene de norma una cámara de reversa, muy necesaria y ajustada a las distancias reales, con imagen en la pantalla táctil de 6,1 pulgadas y con sensores que avisan de forma correcta, sin falsos alarmismos.

Al final del recorrido cuesta bajarse. A bordo de la Outlander se viaja en primera clase. Los acabados son sobrios y elegantes, sin un cromo de más. Muy bien puesto. La insonorización es un escudo frente al ruido del tráfico y permite disfrutar a plenitud el Rockford Fosgate® Premium Sound System que se diseñó específicamente para esta cabina y que tiene un amplificador de 8 canales, 32 bits y 710W de potencia máxima. Además el aire acondicionado trabaja con una rapidez sorprendente, por lo que los mandos eléctricos de las ventanas pasan a ser un objeto de escaso uso.

Mitsubishi realizó un gran trabajo de renovación en la Outlander, la urbana mayor dentro de sus vehículos. Le dio un nuevo aire con una presentación moderna y proporciones más contenidas, y finalmente la ubicó como un vehículo familiar, con alma de todoterreno si se requiere, pero con la finura y el aspecto del más alto rango y un consumo tan discreto que sorprende.

En Colombia, la nueva Mitsubishi Outlander se venderá en dos versiones según su motorización y equipamiento, iniciando con la de motor de 2,4 litros y 166 caballos en 83,9 millones de pesos, y la 3 litros en 93,9 millones.

Diseño calculado y moderno

La Outlander es, de forma literal, más pulida. En su nueva presentación tiene vastas áreas lisas y limpias de pliegues. Luce nuevo capó, y la parrilla, las luces y el bómper delantero tienen un gran perfil aerodinámico que le dio uno de los más bajos coeficientes de rozamiento en el segmento (0,33), 7 por ciento menor que el del modelo predecesor. Pero esto cambios no solo son un capricho, como la nueva parrilla que recuerda un circuito, sino que se adicionaronplacas inferiores, se ‘limaron’ los costados laterales, atrás y adelante, el echo se hizo cóncavo y se angostó la parte trasera, todo para eliminar la resistencia al aire, la turbulencia y mejorar su penetración y su consumo.

Equipo a prueba de todo

Para comodidad, seguridad o entretenimiento, la Outlander 3,0 viene con todo. Mandos satelitales en el volante, sillas con calefacción, sunroof y espejos de mando eléctrico, apertura y cierre automático de la quinta puerta, sensor de luces y de lluvia, pantalla de instrumentos en LCD de 4,2 pulgadas y control de crucero. En materia de seguridad viene con 7 airbags, ABS, EBD, control de estabilidad, asistente de arranque en pendientes y tracción 4x4 programable para tres modos de conducción: Eco, para condiciones normales (2WD); Auto, donde la tracción 4x4 está de forma permanente y se realiza una distribución automática del torque a las 4 ruedas, y Lock, que es el modo diseñado para los caminos en mal estado, para distribuir de forma uniforme el torque. Todos se pueden usar en carretera.

Interior convertible

Aunque con el cupo completo el baúl es diminuto si la necesidad es cargar, la segunda y tercera filas se pueden plegar, y particularmente la segunda tiene un mecanismo corredizo que le permite adelantarse hasta 25 centímetros para facilitar las maniobras de ingreso de pasajeros a la última banca o para convertir en una verdadera bodega el espacio atrás de los asientos delanteros.

DATOS
Esta camioneta llega con dos motorizaciones: de 2,4 y 3 litros, y dos niveles de equipo. El peso de la última es de 1.570 kilos, que le da una óptima relación peso-potencia de casi 7 kilos por caballo.

El nuevo diseño de las luces frontales HID optimiza la visibilidad lateral mediante una sección de iluminación de costado y otra principal, que funcionan al mismo tiempo y ayudan en la conducción nocturna en curvas.

Esta camioneta obtuvo el más alto puntaje en desempeño en seguridad realizado por EuroNcap en 2012, cuando recién se estrenaba en el mundo. Obtuvo 100 sobre 100 en sistemas de seguridad.

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