Así terminó el caso de un ciudadano que cometió fraude a una resolución judicial: sacó un pase falso

Hay denuncias contra unas 500 personas que obtuvieron una nueva licencia de conducción mientras tenían la original suspendida.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Fernando* es una persona común y corriente que vive en un barrio estrato 4 de Bogotá. Un día recibió en su casa un telegrama que cambió su tranquilidad, pues en él le pedían comparecer ante la Fiscalía de un municipio de la Costa Atlántica, que ni siquiera conocía.

Desconcertado, llamó a un abogado amigo, quien se alarmó cuando Fernando le contó lo que decía el comunicado, y que allí le pedían asistir a dicha Fiscalía en compañía de un abogado.

Su amigo le preguntó qué había hecho, pues si le pedían la presencia de un defensor, era porque había una denuncia en contra suya.

El ciudadano no recordaba haber cometido algo parecido a un delito, pero le dio al abogado un poder para que averiguara qué sucedía.

Esa tarde, desde una ciudad intermedia de la Costa, el jurista lo llamó a confirmarle que estaba acusado de fraude a resolución judicial, por sacar una licencia de conducción después de haber sido suspendida.

Después de unos segundos, Fernando respondió: ¿Es cierto, pero ¿eso es delito?¿. El abogado le explicó que el Código de Tránsito considera resolución judicial las suspensiones de licencia, y que hay un delito que se llama fraude a resolución judicial.

No se pase de ¿vivo¿
Fernando recordó que había sacado una licencia que le ofreció alguien a la salida del patio donde estaba inmovilizado su vehículo en Bogotá.

Eso había ocurrido hacía más de un año, cuando el carro fue inmovilizado porque un día Fernando no pasó una prueba de alcoholemia.

Cuando llegó al patio a retirar el carro, lo abordó un personaje que se ofreció a gestionarle otra licencia, pues la que tenía se la iban a quitar al día siguiente en la audiencia con el inspector de tránsito.

Fernando accedió y le entregó 500 mil pesos. Esa tarde obtuvo una licencia nueva, que figuraba como expedida en un municipio de la Costa.

El abogado le comentó que lo peor era que allá figuraba que el trámite se había hecho por solicitud de duplicado de licencia, y que había un papel con su firma, donde aseguraba que la licencia original se había perdido, por lo cual el fiscal ya no llevaba sólo un caso por fraude, sino también por falsedad. 

Las autoridades tienen forma de cruzar la información y por ello detectan con facilidad si una persona con la licencia suspendida saca otra ¿por debajo de cuerda¿. Por tal razón, evítese líos jurídicos.

*El nombre fue cambiado.

EL ILÍCITO ES FÁCIL DE DETECTAR
Este caso verídico no es el único, pues hasta el momento cursan denuncias contra más de 500 personas que irrespetaron la suspensión de la licencia, obtuvieron otra y, por tal razón podrían recibir una notificación.

Así lo afirma el Sistema Integrado sobre Multas y Sanciones por Infracciones de Tránsito, Simit, que consolida la información de todas las infracciones del país.

Esta información es detectada una vez se cruza su base de datos contra el registro de licencias de conducción del Ministerio de Transporte y de los organismos de tránsito, para verificar si existe alguna novedad en la información de quienes están suspendidos. 

Si se encuentran nuevas licencias de conducción en ese periodo, se presenta la respectiva denuncia por fraude a resolución judicial.

Si a un usuario se le impone una sanción de suspensión de licencia, debe abstenerse de tramitar una nueva durante el periodo de dicha suspensión, cuya duración depende de la gravedad de la falta.

Incluso, existe suspensión de por vida de la licencia de conducción en caso, por ejemplo, de que el conductor reincida en arrojar niveles altos de alcohol en la sangre más de tres veces.

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