Venta de vehículos usados presenta descenso considerable en 2013

Una de las principales causas de la baja es que los carros populares nuevos no presentan muchas novedades que los distingan de sus predecesores, por lo que la gente prefiere quedarse con el usado.

Redacción Motor

08:19 p.m. 15 de noviembre del 2013

Quedan pocos días de este año, 45 más exactamente, para que los concesionarios de automóviles ajusten sus cargas de este 2013 que no ha sido tan fructífero en ventas como lo fue el año pasado, cuando salieron de vitrinas 315.968, y menos del 2011, que reportó 324.574 carros cero kilómetros vendidos.

De acuerdo con los datos del Registro Único Nacional de Tránsito, Runt, hasta el 31 de octubre pasado se habían vendido 239.177 vehículos nuevos, lo que indica que este año difícilmente llegará a esas cifras, en un sector como el automotor que en los últimos años había sido el más dinámico de la economía colombiana.

Ese declive no es muy diferente al que presenta la otra cara de la moneda: el sector de los vehículos usados. A pesar de la amplísima oferta, las ventas de usados también bajaron.

En el 2011 fueron 577.430, el año pasado, 519.887. En el presente, hasta octubre 31, las transacciones de usados, según el Runt, van en 443.803. Un promedio mensual de 40.000 traspasos que pondría las cifras finales muy cerca a las del 2012.

Las razones

Son varias las que explican tal descenso. La primera tiene que ver con la caída de precios de los nuevos. Es posible encontrar en el mercado que el precio de un auto de último año y modelo sea inferior al de su predecesor. Ello presiona a la baja el valor del usado.

La segunda es un fenómeno que se da más en el segmento de entrada, el que más mueve el mercado, y es que aún están ‘vivos’ los largos créditos que tomaron los compradores de hace tres o cuatro años, y así es difícil que las personas cambien de vehículo.

En tercer lugar juegan las restricciones al uso del automóvil y, en el caso de Bogotá, a pesar de que este año se alivió el pico y placa, los monumentales trancones que ya son a toda hora están desestimulando el uso del carro particular. Prueba de ello es que en las horas pico, cuando sale de circulación la mitad del parque automotor, la ciudad sigue atorada.

Otro elemento, el cuarto, es que muchos de esos carros todavía cuentan con garantías extendidas, ruedan en promedio unos 10.000 u 11.000 kilómetros al año y están en condiciones mecánicas buenas, es decir, no están traqueteados, razón por la cual sus dueños prefieren quedarse con ellos.

A esto hay que agregar, como quinto elemento, que existen pocas alternativas novedosas en el segmento de los carros populares y los cambios (face lift) no han sido sustanciales para que el propietario tome la decisión de cambiar de vehículo.

Por último, está la caída del precio. El deterioro del valor del usado es muy alto con relación al mismo vehículo nuevo. Cerca del 25 por ciento o más en un carro con 30.000 kilómetros. Además, muy poca gente está dispuesta a perder entre cuatro y cinco millones de pesos, y a veces más, con los que se queda un concesionario por la retoma. Así, el usado se convierte en un atractivo para quienes llegan a su primer carro.

¿Por qué venderlo?

No desea que se deprecie más el valor del vehículo.

El carro le está pidiendo gastos extras.

Busca mayor seguridad y comodidad para llevar a su familia o requiere otro tipo de vehículo.

Finalizó la garantía de fábrica.

Si va a vender

No todas las marcas y modelos se venden de forma fácil.

Compare modelos igual al suyo y fije un precio razonable que le permita un margen de negociación.

Publíquelo en Internet, es una herramienta efectiva.

Procure tener el carro en buen estado mecánico. Es clave en la venta.

Siempre realice el traspaso, por ningún motivo lo deje abierto.

Lo bueno del usado

Cada vez se consigue más ‘nuevo’, por su poco uso (bajo kilometraje), y a veces con la garantía vigente.

Se ahorra en gastos de matrícula y depreciación porque ya salió del concesionario.

El comprador lo valora más por el servicio que presta que por su costo.

El ‘golpe’ de la reventa es menos duro.

La oferta de automóviles usados es amplia en modelos, tipo de vehículos, y los bancos han suavizado las exigencias para su compra.

Prefiera los de vitrina

Algunos concesionarios los entregan con garantía sobre motor y sistema eléctrico. El comprador obtiene la tranquilidad de que es de buena procedencia y de que tiene su hoja de vida limpia (sin problemas judiciales o embargos), mientras que el dueño o el ‘compraventero’ no tienen el respaldo económico para hacerlo.

A la hora de la retoma, la vitrina prefiere el carro que ya conoce a aquel del cual no sabe nada.

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