Vía crucis en 'los patios' de la Secretaría de Tránsito (Testimonio)

Si su vehículo llega a ser llevado a los garajes de la Secretaría de Tránsito, aliste plata, paciencia y una dosis de resistencia a la frustración.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Infierno en ¿los patios¿

La siguiente carta es tan solo una de las varias que llegan a EL TIEMPO semanalmente. La increíble situación que viven quienes deben retirar su carro de los patios no parece tener una solución en el futuro cercano.

¿Hace algunos días cometí lo que técnicamente se conoce como la infracción de tránsito No.35: ¿Estacionar un vehículo en sitios prohibidos¿. Supuestamente dejé mi vehículo mal estacionado, aunque no había ningún aviso de prohibido ni nada por el estilo que me indicara no estacionar, y como consecuencia el carro fue conducido a los patios.

Con la preocupación que una situación de estas representa, lo mínimo que pasa por la mente es que se habían robado el vehículo. Pregunté a los cuidanderos callejeros e indicaron que había llegado la policía levantando todos los carros. Mi caso no era el único.

(¿) Me acerqué a un policía a indagar sobre el procedimiento a seguir, pues nunca había cometido una infracción de estas, ni de ningún tipo. La actitud del policía (placa No. 64911) fue displicente y pusilánime; nunca me puso atención y contestaba con monosílabos y en actitud desafiante y grosera. Simplemente yo quería una respuesta, no más.

Cabe anotar que este levantamiento de información lo estaba realizando a unas tres cuadras de donde se habían llevado los vehículos. ¿Hasta dónde llega la ¿autoridad¿, impartiendo ésta de manera soterrada y malintencionada?

¿Por qué el policía, si sabe aplicar autoridad, leyes y normas, no enfrenta la situación y de manera explícita y respetuosa reconviene al ciudadano, brindando de paso información del procedimiento?

¡Qué espectáculo, qué circo, qué negocio! Esto ocurre todos los días donde puedan actuar sigilosamente, especialmente desde los viernes, y peor aún si es fin de semana festivo, pues hasta el martes siguiente entregan los carros.

Todo un infierno

Ya en los ¿patios¿, aparece una jauría de ¿falsos tramitadores¿ y timadores. Prometen el oro y el moro. ¡Imposible! Todavía existen individuos de esta naturaleza. Empiezan cobrando cien mil pesos por la ¿diligencia¿, prometiendo sacar el carro al final del día, lo cual nunca van a cumplir. (¿) Se escuchan historias de personas a quienes les han ¿secuestrado¿ los documentos y han llegado hasta la extorsión para devolverlos (¿).

Antes de retirar el vehículo intenté documentarme sobre los pasos a seguir, pero  la sorpresa es aún mayor. La información de la página web de la Secretaría de Tránsito no concuerda con el sistema de Audio Respuesta; en cada una aparece una dirección diferente donde se debe hacer el trámite.

(¿) Llegué el martes siguiente muy temprano a la inspección de tránsito en la calle 13 con carrera 32. Había alrededor de 20 personas haciendo fila. Otra vez se acerca la jauría de ¿falsos tramitadores¿ y timadores, esta vez vendiendo el puesto por 15 mil pesos.

Esto genera un carrusel: ellos se rotan el puesto unos con otros y uno nunca avanza. A esto hay que sumarle el desagradable olor que hay que soportar. Esta calle es un baño público.

Una vez se ingresa a dicha oficina, después de una hora, se enfrenta a otro carrusel (¿). Se debe hacer una fila para mostrar los documentos y recibir una papeleta numerada (digiturno); hay que esperar otra hora para ser llamado a una ventanilla donde solicitan los números de cédula y de teléfono.

Una hora mas tarde, en otra ventanilla, le hacen firmar los descargos por la infracción, con un agravante: normalmente el documento es de dos hojas, pero solo entregan la última para que uno firme (¿)

Luego de terminar el trámite en la inspección de tránsito y de permanecer allí por más de cuatro horas, se puede ir a los patios a retirar el vehículo. Allí hay que esperar por lo menos 45 minutos para que certifiquen la diligencia de la inspección de tránsito y pasar a pagar el ¿parqueadero¿, que de parqueadero no tiene nada: es un lote prácticamente baldío y lleno de escombros.

Mi carro entró a las 14:38 horas del sábado y se canceló el derecho de salida a las 13:01 horas del martes siguiente, es decir, estuvo 70 horas 23 minutos. Por este tiempo pagué 69 mil pesos de tarifa plena, un precio demasiado alto para un parqueadero que no es parqueadero.

(¿) Con el único documento que quedé luego de todo este ¿paseo¿ es la factura del parqueadero. Si posteriormente se necesita algún soporte físico, no existe; no queda una prueba documental y física.
El negocio con las grúas (Grúas la Sexta y JV Grúas) y el Concesionario Parqueadero Bogotá (CPB) es redondo. ¿Hasta cuándo debemos soportar todo tipo de corrupción y chanchullos? (¿).

Con todo el dinero que recibe la concesión, da grima ver el procedimiento escrito en unas cartulinas arrugadas, descoloridas y mal ubicadas. Por favor, por lo menos inviertan algo de lo que reciben en imagen y publicidad¿.
José Orlando Torres Oliveros

LA SECRETARÍA, MUDA

Este espacio está reservado para la respuesta de la Secretaría de Tránsito de Bogotá, a quienes se les envió esta carta el 31 de octubre pasado.
 

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