Visita a la firma AMG que hace los Mercedes Benz más potentes del mundo

Esta filial empezó hace casi 40 años con las travesuras de dos ingenieros que modificaron los sedanes de la estrella hasta convertirlos en poderosos autos de carreras campeones en todas las pistas.

Redacción Motor

07:37 p.m. 10 de octubre del 2011

Hoy AMG es parte de la estructura corporativa de Daimler, que compró todos sus activos.

Vea Fotos de la fábrica AMG 

 Lejos estaba este periodista de imaginarse que un enorme Mercedes Benz, rojo, cargado de lámparas y con un motor desproporcionado para la época (V8 de 6.8 litros) con el cual mi modesto y pequeño Fórmula Super V, de marca Kayman y motor VW -algo más que un Fórmula 23 del momento- compartía pit en el Nurburgring, era el auto que daría comienzo y vida al nombre y fama de AMG. Mi carrera en 1973 en ese legendario circuito, el de las 172 curvas y 22 y pico de kilómetros fue corta, y más mi presencia en las pistas europeas, debido a exiguos fondos y a que nunca se dieron las condiciones favorables finales para abordar las grandes ligas en competencias del viejo mundo.

No así el desarrollo de AMG, que en ese entonces era un taller de preparación de autos que había saltado a la fama cuando ese mismo aparato vecino ganó, en 1973, las 24 Horas de Spa, que es la carrera para turismos más cotizada del mundo. Los cerebros de AMG eran los alemanes Hans Werner Aufrecht (quien puso la A), Eberhard Melcher (aportó la M). El primero nació en Grossaspach, población que colaboró con la M del logotipo. Quizás en ese momento no sabían hasta dónde podrían llegar pero su olfato sí los encaminó en una buena ruta pues analizaron que BMW, la marca oponente del momento, tenía un departamento destinado al desarrollo de autos de competencia y accesorios aplicables a los turismos -la famosa sección M de Motorsports- que en Mercedes no se manejaba. Es más, Mercedes tenía el tema de las carreras vetado después del accidente de Le Mans 1955, en el cual uno de sus carros fue protagonista de una catástrofe que cobró la vida de 82 espectadores y el piloto Pierre Levegh.

Las preparaciones de AMG, que se hicieron bajo una sabia frase que las explicaba sin lesionar orgullos, se hicieron famosas y el taller comenzó a tener un reconocimiento de la fábrica. "No podemos mejorar un Mercedes, pero sí hacerlo diferente" es el sello filosófico que llevó a AMG a ganarse la plena confianza de Daimler y posteriormente a ser adquirida totalmente por la fábrica.
En 1999 se creó la Mercedes-AMG GmbH, como una subsidiaria Daimler Chrysler AG.

No era para menos. Los autos de AMG habían ganado innumerables competencias y títulos en el campeonato alemán para turismos DTM y el mundial de GT con el también famoso CLK-GTR. En el intermedio, AMG ya tenía una línea de producción de autos modificados que en 1997 sumaba 5.000 C36 y 2.000 E50, entre otros, y en 2002 la cifra llegaba a 18.000 unidades especiales al año además de 30 mil kits de estilización exterior.

El gran lance fue el diseño total del SLS, sucesor moderno del 300SL "alas de gaviota", que cierra 45 años de avances. Hoy AMG es una pieza fundamental en el engranaje comercial y tecnológico de Mercedes Benz pues en sus productos confluyen dos requisitos aparentemente contradictorios: lograr autos más potentes y veloces pero a la vez menos contaminantes y más eficientes en consumo.

Por la cabeza de Ola Källenius, director del comité ejecutivo de AMG, deben pasar a diario las diferentes opciones que el mundo del automóvil desarrolla para atender las rigurosas homologaciones ambientales y mantener satisfecha a su clientela ansiosa de caballos y velocidad. Según él, el motor de gasolina aún está muy lejos de haber alcanzado sus mejores rendimientos y es ahora el centro de muchas investigaciones, tal como sucedió con los diésel hace unos años. "La inyección directa de gasolina nos ofrece muchos desarrollos y posibilidades aún inexplorados y trabajamos en ello pues nuestra naturaleza son los motores de alto rendimiento y las carreras son nuestros genes, pero tenemos que entregar los caballos con responsabilidad. La fascinación de nuestros carros AMG no la puede suplir ninguna otra marca, como tampoco hay ningún espectáculo o competencia que logre lo que motiva la Fórmula 1, razón por la cuales estamos allí empeñados con nuestro propio equipo y los motores de McLaren".

La planta de ensamble de motores está situada en Affalterbach, cerca de Stuttgart. Allí, en salones quirúrgicos se arman los motores en serie pero con un cuidado teutón. Cada mecánico, certificado después de muchas horas de formación profesional y entrenamiento especializado recibe la tarea diaria que acomete en su totalidad sin intervención de terceras personas. Le toma unas 8 horas armar un motor cuyos componentes llegan debidamente clasificados por computadores que verifican su compatibilidad y concordancia con el pedido.

Hace la tarea de principio a fin y entrega el motor a un banco de pruebas en el cual se verifican todas las estanqueidades y se hace girar en una simulación de todos los sistemas pero sin encendido real, operación que solo se hace ya cuando el vehículo sale de la línea de montaje.

Cuando el motor ha sido aprobado, el mecánico le coloca una plaqueta con su nombre y numeración respectiva lo cual es como la firma de un artista. Si adicionalmente el cliente ha hecho exigencias diferentes, puede llevar otra placa con el certificado de su destinatario.

Obviamente, un AMG no es solo motor pues todos sus componentes se modifican de acuerdo con las mayores potencias y requisitos, empezando por los mismos elementos de la máquina que suelen ser en más de un 90% diferentes a los de serie y confeccionados de manera independiente por AMG o sus proveedores.

Esto se extiende a los embragues, cajas de velocidades, suspensiones, frenos, electrónica, accesorios de la máquina y todos los elementos estéticos externos y técnicos como rines y llantas especiales.

El sitio de AMG es además un centro de entregas para quienes pueden ir a formular el pedido de su carro y luego lo recogen con todos los protocolos, reverencias, explicaciones y una jugosa factura por pagar pues el sobreprecio es importante. Pero quien sale de allí o recibe su AMG en cualquier parte del mundo puede tener la certeza de haber comprado un "Mercedes diferente" a lo ancho, largo y alto.

* Visitamos las instalaciones de AMG por una gentil invitación de Daimler Alemania y de su representante en Colombia.

El banco de la verdad
Aleatoriamente, los motores se pasan por el banco de pruebas para verificar sus rendimientos y perfección del montaje. La prueba dura varias horas a diferentes regímenes extremos de revoluciones y carga, que se reflejan en las temperaturas de los escapes y turbocargadores, condición que luego se da exactamente igual en el auto de calle. Estos bancos también se usan para evaluaciones de nuevos desarrollos y componentes.

Cirugía mecánica
El montaje de los motores es una delicada operación manual en la cual cada "mecánico" debe construir la máquina desde ceros hasta cuando le pone su firma, que va a estar en el carro por el resto de su vida en la forma de una plaqueta. Todas las herramientas tienen control numérico y los procedimientos son rigurosamente formulados y seguidos. La mayoría de las partes son diferentes a las de los motores de serie.

FRASES
Daimler Colombia va a abrir una boutique dedicada a los productos, accesorios personales y autos AMG en Bogotá, situada en la zona de la carrera séptima con calle 74.

El primer Mercedes AMG de 1973, un 300 SEL 6.8, junto a un auto de más reciente factura. Este carro dio comienzo a los "Mercedes
especiales".

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