Volvo estrenó la V40 Cross Country que llega con una apariencia robusta y 'vena' atlética

Con mayor altura sobre el suelo y un gran trabajo de suspensión, lo más interesante es el comportamiento deportivo de la versión T5 con 254 caballos, que la hacen un buen ejemplar.

Redacción Motor

04:46 p.m. 22 de abril del 2014

Detalles de la nueva Volvo Cross Country V40

Ese modelo es más ágil en las pistas que en los terrenos destapados. También está la versión T4 con 180 caballos de potencia desde 100 millones de pesos.

Siempre los detalles marcan la diferencia y la imagen es lo más diciente. En ese orden de ideas, el aspecto estético de la edición Cross Country para el Volvo V40 le da un aire de aventura y rudeza que lo dife­rencia del modelo urbano y lo pone sobre esa delgada línea en la que un automóvil luce como una camioneta que podría rodar sin sonrojarse en un destapado racional.

Sin embargo, basta con subirse y a la primera acelerada sentir cómo se convierte este ‘crossover’ en un au­téntico deportivo, por la forma en que ronronea el motor de 2.5 litros de 5 cilindros apoyado por un turbocar­gador que le entrega 254 caballos de potencia a la mínima presión del ace­lerador pues el torque está listo desde las 1.800 vueltas. La caja de 6 veloci­dades Geartronic hace la progresión como una seda y con una respuesta casi inmediata.

La tracción 4x4 lo pone sobre rieles en las curvas, incluso en piso mojado, y por dentro se vive con tanta ele­gancia y comodidad que cuando se termina el asfalto se piensa que es un paso atrevido y que el carro se va a maltratar. Pero no.

Además de contar con las protec­ciones de rigor para la parte baja, de­nominadas patines, tanto adelante co­mo atrás, el Cross Country tiene una suspensión que es cuatro centímetros más alta que la del V40 normal y está montado sobre enormes rines de 17 pulgadas, lo cual le permite pasar por baches considerables sin queja. Ade­más, la insonorización y el aislamien­to de los rizados hacia la cabina es notable y eso hace que ese cambio de paisaje se quiera asumir con la misma alegría en el pie derecho.

Pero esto no quiere decir que ca­rezca de limitaciones, porque no es un carro pensado para lanzarse a campo traviesa y el principal paisaje que está en su ADN es el de la ciudad. Por eso, no hay que meterlo en terrenos sueltos o aspirar a que tenga buenos ángulos de ataque y de salida, pues son muy cortos. Pero como un buen Volvo, está preparado para cualquier circunstancia y cuenta con control de descenso en caso de ser necesario.

Por ello mismo el V40 Cross Country abriga a sus ocupantes con ocho airbags, entre ellos uno para los peatones, que se suma a la eleva­ción del capó y protege de lesiones graves; cuenta además con el frena­do automático en ciudad, City Safe, control de estabilidad, control de tracción y frenos ABS.

Es un arsenal que se complemen­ta con un equipo tecnológico desta­cable cuya base está en el tablero de instrumentos digital que 'pinta' los relojes en una pantalla TFT y que se puede configurar en tres modos: Volvo, Eco y Performance, así como en la médula de la conectividad, que es la pantalla central flotante desde donde se manejan el radio, la cone­xión Bluetooth, el aire acondiciona­do y las memorias del asiento, entre otras funciones.

Tanta elegancia, ergonomía, co­nectividad y seguridad en la cabina le dan un perfil de ‘nave’. Por eso, de vuelta al pavimento hay que ba­jarse para darse cuenta de que uno estaba en otro tipo de vehículo. Es­téticamente el carro se aparta del V40 en que tiene un bómper con una máscara inferior negra y las lu­ces día verticales, así como carcasas de los espejos negras, protecciones inferiores y laterales que le dan un aire fuerte, más el techo panorámi­co, que es un disfrute, y el doble escape, sello de su deportividad. De resto, conserva los mismos patrones del V40 con todos sus beneficios y también defectos, como una difí­cil visibilidad posterior y el acceso complicado para personas altas en la parte trasera.

Esta edición versátil puede con­seguirse con dos motorizaciones y niveles de equipo, la primera de ellas la T4 con motor de 1,6 con tur­bo y 180 caballos, que se consigue en 100 millones de pesos, y la T5, que fue la que probamos, en 110 mi­llones de pesos.

Silla inflable para niños

Volvo, que se especializa en generar novedades en materia de seguridad, presentó recientemente una silla inflable para niños hasta de 4 años con las mismas características de las sillas convencionales para llevar a los menores con la sujeción adecuada en el carro. Lo interesante de este invento, que ve­rá la luz en el 2016, es que puede inflarse y plegarse en segundos, sin artefactos adicionales, y además transportarse en una pequeña maleta a cualquier otro vehículo. Pesa apenas 5 kilos.

DATOS
Los vehículos Cross Country forman parte del portafolio de volvo desde 1997, cuando presentó el V70 en edición aventurera.

El T5 de 254 caballos hace de 0 a 100 en 6,4 segundos y alcanza una velocidad limitada a 250 kph.

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