Yamaha N-Max: los bajará del carro

El ABS, su desempeño y la economía de combustible son algunas de las cosas que destacan a esta nueva scooter.

Redacción Vehículos

04:40 p.m. 28 de abril del 2016
Yamaha N-Max

Yamaha N-Max

Daniel Otero Bravo
Redactor de EL TIEMPO


Las fotos pueden ser engañosas, pues gracias al diseño del carenaje que integra las direccionales la Yamaha N-Max toma la apariencia de una moto de mayores dimensiones. Sin embargo, es prácticamente idéntica a la BWS, algo que se esclarece cuando la tengo enfrente y me dispongo a salir a rodar con ella por primera vez.

Acostumbrado a una scooter de mayor tamaño es natural que sus 127 kg de peso en orden de marcha (apenas tres más que la BWS en las mismas condiciones) me den la sensación de que sea un poco “frágil”, pero en realidad es solo eso, una sensación.

La posición de manejo permite una ubicación de las piernas que sin duda me hará falta y los 15 caballos de potencia del motor de 155 cm3 ofrecen todo el desempeño que se necesita en la ciudad. Las recuperaciones, ausentes en las scooter de 125 cm3, aquí se hacen presentes y permiten reaccionar de forma ágil en prácticamente cualquier situación.

Entre los carros detenidos el bajo centro de gravedad le confiere a la N-Max una maniobrabilidad impecable, haciendo que casi no sea necesario apoyar los pies en el piso cuando se va a muy baja velocidad, y su tamaño reducido le permite caber sin problema (y sin arriesgar golpes) por todos lados.

Yamaha N-Max

Yamaha N-Max

El desempeño no se ve muy comprometido al transitar con pasajero, quien seguro será el que más agradezca la suavidad de marcha del doble amortiguador trasero. Eso sí, la parte que le toca de la silla no es muy ancha y por lo tanto sujetarse de los asideros no será tan cómodo como en otras scooter; los posapiés de tipo retráctil dividirán opiniones.

Pero es el frenado el que se lleva la mejor nota. Necesario en vehículos e imprescindible en motocicletas, el ABS es un sistema que mientras que en otros países es equipo de regla para estas máquinas, en el nuestro apenas comienza a abrirse camino a paso lento entre un sinnúmero de mentes tercas por convencer.

Demostrando que no es una costosa tecnología reservada para el medio y alto cilindraje, la N-Max lo integra y complementa con los discos de adelante y atrás para lograr detenciones precisas y efectivas en todo momento. Junto con la posición de las piernas y la excelente iluminación de las luces LED, este es uno de los apartados que sin duda extrañaré y que con certeza agradecerán quienes “se le midan”.

Yamaha N-Max

Yamaha N-Max

Debido al chasis la N-Max pierde el piso plano que ofrece la BWS, pero igual hay buen espacio bajo la silla. Con el casco integral (que debe guardarse al revés debido a la forma de la silla), un pantalón impermeable y los guantes guardados, aún restaba espacio para una que otra cosa pequeña. A la izquierda del manillar también hay un portaobjetos, pero al ser abierto y no muy grande se reduce su utilidad.

Finalmente, si en las scooter tradicionales el consumo no es significativo, la alimentación por inyección electrónica y la apertura variable de válvulas le permiten a la N-Max explotar este apartado. Durante los cuatro días que me acompañó en mis recorridos diarios, el computador de a bordo mostró un consumo promedio de 150 km/g (el tanque es de 1.7 galones).

Tal vez los usuarios de motos de mayor cilindrada no se bajen a la N-Max, pero en cambio será la primera moto ideal para unos y la respuesta para aquellos que busquen subir de categoría, actualizar modelo o cambiar de segmento (impulsados también por el ABS). De cualquier forma, cada quien decidirá si todo eso justifica su precio de 9.6 millones.

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