XE, el auto que le faltaba a la nueva generación de los Jaguar

Se trata de una berlina altamente equipada que llegará al país para competir con los alemanes de entrada a la gama alta. Aluminio por todas partes.

JOSÉ CLOPATOFSKY

10:14 a.m. 03 de junio del 2015
Jaguar XE

La nueva Jaguar XE

Vea las imágenes del nuevo Jaguar XE

Existe una interesante diferencia en los estratos elevados de automóvil que bien puede explicarse en el orden de las palabras que, como en muchos casos de la aritmética, sí altera el producto.

Es la importante distinción que hay entre los carros de alta
gama y los de gama alta. No es un simple juego de palabras como tampoco lo es de accesorios o precios.

Hay una categoría de aparatos que está por encima de lo alcanzable para la mayoría emergente de compradores. Es fácil de identificar a medida que crecen los números o las letras de los íconos: BMW de las familias 5, 7 y las por venir. Mercedes con apellidos E y S. Audi con cifras superiores al 4 después de la A. Son referencias mundiales que, a la vez, se conjugan con los carros alemanes, los referentes del lujo funcional.

Claro, muchos fabricantes quieren y compiten en esa gran liga y hasta hay marcas que cambiaron sus apellidos de productores masivos para pasar por muy exclusivos, como los japoneses, que tienen vitrinas alfombradas para Acura (Honda), Infiniti (Nissan) o Lexus (Toyota). Allá también arañan clientes Lincoln y Cadillac. Dejemos en la nube a los Rolls y Bentley. Son de otra estirpe, más exótica.

Pero hace muchos años el gran jugador y protagonista de esas limusinas era Jaguar, la clásica marca inglesa que ahora vuelve a flotar con sus mismos valores lujosos de antes, pero con el apoyo financiero del grupo Tata, el magnate indio que, ahora, además de Jaguar, se da el lujo de ser el dueño de los Land Rover en los que se pasean los soberanos británicos, hechos con la plata de sus otrora colonizados.

Pero bueno, más acá de la geopolítica, Jaguar sigue siendo ‘british’, y todo ese inigualable sabor de sus interiores, las maderas y los cueros, de las diferencias externas, de la singularidad de la ingeniería, de la elegancia y la sobriedad, se ha venido expresando en los automóviles de su renacimiento, luego de haber pasado por las genéricas manos de Ford. Existe hoy, como antes, el gran XJ, y hay un osado sucesor del XKE llamado afortunadamente F Type para no sobre -¿o sub?- utilizar el apelativo del auto deportivo más lindo que se ha fabricado (calificativo del propio Enzo Ferrari). Pero se necesitaba un paso más hacia lo popular, desprendiéndose de la alta gama hacia la gama alta, como en el pasado sucedía con los Jaguar de “entrada” conocidos como los MK.

Pues bien, ese carro está en circulación. Se llama XE y llega enfilado a pelearles a los Clase C de Mercedes, los BMW de la serie 3 y el Audi A4, que son los vehículos de clase alta accesibles a una población mucho más voluminosa de compradores.

Jaguar XE

Jaguar XE

Es un carro de tamaño medio, resuelto por sus diseñadores como una elegante mezcla de una cabina tres volúmenes pero con toda la caída trasera de un elegante coupé. Se le ve bien anclado al piso, las grandes tomas frontales denotan su apetito de aire para alimentar y enfriar sus buenos motores, la cabina está tallada con el propósito de hacer que el piloto y sus ocupantes no floten en el espacio sino que se agarren a las sensaciones de un auto deportivo empacado en la ropa de un buen familiar; tiene gran baúl y está cargado de atracciones del ahora llamado ‘infotainment’. Que es la mescolanza de música, climatizador, navegador, computador, graficador, cronómetro, conductor virtual, comunicador, interlocutor, taller, páginas amarillas, guía de restaurantes y más, todo el alcance de los dedos o de la voz, y que brinca en pantallas cada vez más grandes y legibles. Estas son de 8 pulgadas.

En ese mundo de los ‘gadgets’, un carro de este nivel los debe tener todos, con la diferencia de que son para el goce personal del conductor de gama alta, cosa que en los de alta gama son para el goce del chofer y el dueño, que suele ir leyendo prensa en la silla trasera, sin disfrutar los servicios tecnológicos por los cuales pagó mucho más dinero.

Pero un Jaguar no podría ser un competidor más en ese mundo de los accesorios. Además de tenerlos de la mejor manufactura, debe marcar una clara diferencia en tecnología, y para ello basta con poner un imán en cualquiera de sus partes para ver que no se agarra como en el banal acero, porque su piel y estructura están hechas en especiales aleaciones de aluminio y magnesio, con la más sofisticada técnica de remaches, sin soldadura. Que se complementan con pegamentos de origen aeroespacial y se refuerzan con algunos largueros de acero de alta resistencia. Un 75 por ciento de todo el carro es de aleaciones ligeras.

Jaguar XE

El XE está pensado para competir con la serie 3 de BMW, los C de Mercedes y el Audi A4. Será el Jaguar de entrada a la marca, como los MK de los años 60.

“Aluminio intenso” lo llama Jaguar, pues ese liviano material se usa también en la mayoría de las partes de las suspensiones, con el evidente beneficio del menor peso. La cabina es aproximadamente 120 kilos más liviana que una equivalente en acero.

Tampoco usa motores compartidos, pues la mecánica es tan original como las tripas del Big Ben. Hay tres opciones: un diésel, por supuesto con bloque de aluminio, de 2 litros en 4 cilindros con salida de 163 o 180 caballos y 227 o 230 kph de tope, con cajas de 6 manuales u ocho velocidades automáticas de origen ZF. En gasolina, se ofrecen dos versiones: de 2 litros, 4 cilindros, turbocargado, de 200 o 247 caballos, y finalmente está el S, que es un V6 de tres litros y 340 caballos que se limita electrónicamente al llegar fácilmente a los 250 kph.

Todos son clásicos en la motricidad: impulsión trasera, como corresponde a su estirpe, que no se puede simplificar con la banal solución de la tracción delantera.

Como se lee, los motores colocan al XE en la misma gama de máquinas de sus competidores, y el S V6 es la emulación de los BMW M, los Mercedes AMG, los Audi S o los Polestar de Volvo.

Dependiendo de las tripas mecánicas, los pesos van entre 1.450 y 1.665 kilos.

El XE está planillado para llegar a Colombia en el mes de julio, apenas haya disponibilidad desde la fábrica en Inglaterra. Las predicciones de precio están en los 62.000 dólares para la versión de base, con el motor de gasolina 2,0, que harán saltar la calculadora con los caprichos de la tasa de cambio actual.

Seguramente la factura final no será de aluminio ni tendrá un precio de quema como el que se ve ahora en los alemanes, pero es suficientemente diferencial para justificarla.

Los modelos siguientes, llamados Prestige, los estiman al equivalente de 80.000 dólares, y el deportivo de alta potencia costaría 82.000, todos estos sobre pedido. El estimado de ventas es de 60 unidades al año.

LINDO POR DENTRO Y POR FUERA

El carro es tan lindo vestido como en su inmaculado esqueleto de aluminio, magnesio y acero, que ni soldaduras lleva. La rigidez es muy superior para una mayor estabilidad, y la seguridad pasa las pruebas más severas. Casi todos los elementos de la suspensión y los puentes son también de una aleación especial de aluminio desarrollada por Jaguar.

Ayudas completas

Todo el sistema de ayudas le permite al conductor despreocuparse de estacionar, pues el carro lo hace solo (también salir del parqueo). Una cámara ‘estereofónica’ escanea la ruta y anticipa el frena¬do o dispara los controles de tracción y estabilidad y las alarmas de cambio de carril o vehículos en el punto ciego del espejo. El Head Up Display tiene iluminación láser y las luces son ledes.

Datos

El XE está pensado para competir con la Serie 3 de BMW, los C de Mercedes y el Audi A4. Será el jJaguar de entrada a la marca, como los MK de los años 60.

340 caballos tiene el motor V6 de la versión sport gracias al Supercargador Twin Vortex. Es la misma máquina que va en el deportivo F Type y trabaja solamente con la caja automática ZF de 8 cambios.

“Transmite un fuerte sentido del movimiento sin comprometer las líneas finas y bajas de un coupé en sus proporciones exteriores, combinado con un eficiente empaque que lo hace de inmediato reconocible como un jaguar”: Ian Callum, director de diseño.

** PROBAMOS EL XE EN EL AUTÓDROMO DE NAVARRA, ESPAÑA, Y EN RUTAS ALEDAÑAS, POR UNA GENTIL INVITACIÓN DE JAGUAR Y DEL GRUPO PREMIER.

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