A-10 Thunderbolt II, un tanque aéreo

Veloz, maniobrable a ras de la tierra y con un blindaje superresistente, este avión es uno de los más fuertes apoyos aéreos del ejército estadounidense. Décimo en la colección EL TIEMPO - Motor.

Redacción Motor

05:00 a.m. 20 de noviembre del 2009

El A-10 Thunderbolt II fue el primer avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos diseñado especialmente para proporcionar apoyo aéreo cercano a las tropas terrestres. Su nombre viene del legendario P-47 Thunderbolt de la Segunda Guerra Mundial, líder en este tipo de combate, aunque el A-10 también era conocido como Warthog o Hog.

Debe su desarrollo, los expertos vieron un preocupante incremento en la vulnerabilidad de los cazabombarderos frente a los ataques de armas pequeñas, misiles tierra-aire y artillería antiaérea. Por esto parte de su armamento era el fuerte blindaje de su fuselaje.

En 1970, la Fuera Aérea de los Estado Unidos definió las características mínimas para su requerimiento, y seis empresas le enviaron sus prototipos: el YA-9A de Northrop y el YA-10A de  Fairchild-Republic fueron seleccionados y debieron competir en vuelo para quedarse con el proyecto. Finalmente, el YA-10A se destacó y más tarde se convirtió el Thunderbolt II.

La primera versión contaba solo con un puesto, pero el proyecto cambió rotundamente y las modificaciones incluyeron un segundo asiento para el oficial de armas, quien en este tipo de aviones es el que se encarga de los disparos al enemigo.

Luego de este éxito, el A-10 realizó su primer vuelo oficial en octubre de 1975, un año antes de comenzar las entregas a la Fuerza Aérea. Se fabricaron un total de 715 aviones, el último en 1984.

Su perfil se mantuvo bajo por muchos años, era un avión que requería mucho entrenamiento para maniobrarse y los pilotos de la marina y el ejército seguían prefiriendo los conocidos como el F-16 Falcom.

Pero en 1991, durante la Guerra del Golfo, el Thunderbolt II fue uno de los protagonistas en los ataques a tierra y las fuerzas armadas solo pensaron en retirarlo en el 2008 para ser remplazado por el F35 Lightning.

Bien dotado
Entre las grandes características que mantuvieron hasta hace poco al A-10 activo están las altas velocidades que alcanza, su maniobrabilidad en altitudes altas y bajas y la capacidad para realizar aterrizajes y despegues en espacios cortos. Todo se debía al extraño diseño, largo y ancho, de sus alas.

Además, gracias a que su función principal es el ataque aire-tierra y el reconocimiento de terrenos, este avión es altamente resistente y su estructura es casi invencible ante impactos de proyectiles y explosivos de hasta 23 milímetros. 

Solo la cabina está protegida con 400 kilogramos de blindaje de titanio. Por eso se conoce en la historia de la aviación de combate como "el tanque aéreo". Además, su estructura fue especialmente fabricada en forma de colmena, menos propensa a deformarse. Ayuda a evitar daños internos y permite reparaciones mucho más rápidas en espacios pequeños.

Está equipado con motores turbofan TF34-GE situados a una altura estratégica para evitar daños por objetos extraños, como arena o piedras, ya que viaja muy cerca del piso.

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