56 años del cinturón de seguridad, ese arnés diseñado para mantenernos sujetos a los asientos

Este dispositivo le ha salvado la vida a miles de personas. La sueca Volvo fue la primera marca en implementarlo.

Redacción Motor

05:52 a.m. 18 de julio del 2014

Andrés Baraya Rubiano
Redactor EL TIEMPO

En la edición pasada abordamos el tema de las bolsas de aire. Hoy le damos una mirada a los cinturones de seguridad, un accesorio que es mucho más que una simple cinta de poliéster entretejido de dos pulgadas que algunos fabricantes mezclan con poliéster y algodón para mayor comodidad en su uso.

Este sistema, considerado uno de los más efectivos al momento de los impactos junto con las bolsas de aire y las carrocerías deformables, tiene como objetivo salvaguardar la vida de los ocupantes de un vehículo en caso de una colisión.

Otro objetivo del sistema es minimizar las heridas en una colisión, pues impide que el pasajero se golpee con los elementos duros del interior (el tablero, por ejemplo) o contra las personas que lo acompañan, y evite que, por la inercia, este salga disparado del vehículo.

Actualmente, los cinturones de seguridad poseen tensores que aseguran el cuerpo al momento del impacto, mediante un resorte o un disparo (tensor pirotécnico). Por eso deben colocarse lo más pegado posible al cuerpo, verificando siempre que quede plano, es decir, sin nudos o dobleces.

En la zona de las caderas debe descansar sobre el hueso ilíaco, que es duro, y no sobre el estómago, que es blando y que tiene más posibilidad de sufrir lesiones con el tirón ocasionado por un choque o un frenado de emergencia.

Para las mujeres embarazadas, existe un accesorio que ‘obliga’ al cinturón a acomodarse por debajo del abdomen, sin poner en riesgo la vida del bebé en gestación.

Si bien este accesorio fue creado hace 56 años por Volvo (ver: La revolución del ‘tres puntos’), solo fue hasta inicios de la década de los años 80 en que este dispositivo se generalizó y su uso se volvió obligatorio en el mundo.

En Colombia, a pesar que el Gobierno Nacional y entidades de tránsito realizaron campañas pedagógicas para su uso, en la década de los años 90, su reglamentación solo se dio con la entrada en vigencia de la resolución 19200 de 2002, la cual establece la obligatoriedad de sus uso por parte de los pasajeros, en todas las vías del territorio nacional, incluyendo las urbanas. Así mismo, estableció que –a partir del 2004– todos los vehículos de ensamble nacional y los importados deben implementar cinturones de seguridad en las sillas traseras del vehículo. En la actualidad, la sanción económica por no utilizar este elemento en conductor o pasajero es de 15 salarios mínimos diarios (SMDLV), es decir, 308 mil pesos.

La revolución del ‘tres puntos’

Si bien este sistema tuvo sus orígenes en la aviación en la década de los 30 –con los cinturones de dos puntos–, en 1958, Nils Bohlin, ingeniero de la automotriz sueca Volvo incorporó el sistema de tres puntos, tal como los conocemos hoy.

La ventaja es que no solo sujeta al pasajero por la cintura, sino que la banda diagonal evita daños en la cabeza, cara u órganos abdominales.

El primer vehículo en equipar este tipo de cinturones fue el Volvo Amazon de 1959, y a partir de 1963 se introdujo en todos los modelos de la fábrica. Posteriormente, Volvo liberó la patente para que el resto de fabricantes automotrices pudieran instalarlos en sus autos.

Los que ruedan en la actualidad

De dos puntos: se ajusta sobre las caderas del pasajero y es utilizado en aviones, buses y trenes. No los instalan en los automóviles debido a que podría ocasionar traumas severos en la zona lumbar de la columna, con consecuencias tan serias como la parálisis.

De tres puntos: fue el que inventó Volvo. Sujeta todo el cuerpo de la persona a la silla y es el que utilizan todas las marcas de vehículos.

Arnés de cuatro puntos: sujetan a la persona por encima de los hombros. Es parecido al de cinco puntos, solo que no tiene sujeción entre las piernas.

Arnés de cinco puntos: son los más seguros y, así mismo, los más restrictivos. Se usan en sillas para niños y en automóviles de competencia. Consta de un cinturón que va por encima de la cadera, el cual se conecta a otro entre las piernas. Y a otros dos, sobre ambos hombros, para un total de cinco puntos de anclaje.

Cinturón en ‘X’: algunos fabricantes agregan un segundo cinturón de dos puntos de apoyo que se cruza y forma una equis sobre el pecho del usuario.

Dato curioso...

Según Volvo, desde 1960 se han instalado más de 10 millones de kilómetros de cinturón en unos mil millones de vehículos, algo así como darle la vuelta al mundo 250 veces o recorrer 13 veces la distancia entre la Tierra y la Luna.

Desaparecen los ‘automáticos’

Durante la década de los años 70, en Estados Unidos, se montó un sistema automático de cinturones que se sujetaban a la puerta o al paral, y requerían menos operación por parte del pasajero.

No obstante, estaban expuestos a fallas mecánicas y, en algunos diseños, dejaba de ser efectivo si la puerta se abría como consecuencia de un accidente.

Este sistema se dejó de utilizar casi por completo en los años 90 con la introducción masiva de las bolsas de aire.

Todos deberían abrocharse: Adac

El Automóvil Club de Alemania demostró la efectividad del cinturón de seguridad, mediante pruebas de choque en el laboratorio internacional de la Adac de ese país.

Tal como lo reseñamos en su momento, la división de seguridad del organismo de seguridad vial alemán realizó en el 2012 unas exigentes pruebas de choque para demostrar lo que sucede en caso de un accidente si se va a más de 80 kph y los pasajeros no se colocan el cinturón de seguridad.

En sus investigaciones, las autoridades de ese país tomaron todos los elementos que desencadenaron en tragedia y ocurridas durante los fines de semana, y coincidieron en varios puntos.

1. En la mayoría de los choques no se evidenció ingesta de alcohol por parte del conductor, pero sí incidieron el cansancio y el exceso de velocidad.

2. Los vehículos siniestrados eran de diferente tipo y marca y contaban con el aval de las exigentes pruebas de seguridad europeas.

3. Todos contaban con airbag y otros sistemas avanzados de seguridad.

Sin embargo, encontraron un común denominador: los pasajeros de la silla trasera no llevaban abrochado su respectivo cinturón de seguridad lo que dio origen a un hecho fatal.

Para comprobar el peligro de viajar con pasajeros que no usan este elemento, el Automóvil Club de Alemania realizó pruebas de choque en los laboratorios de la Adac, aunque más exigentes que los realizados por EuroNcap.

Subió la velocidad hasta los 70 kph, puso los ‘dummies’ sin el elemento de seguridad restrictivo y utilizó un obstáculo frontal similar a un poste.

Encontró que, a pesar de las estructuras deformables, los airbag y la avanzada seguridad, en el interior, los cuerpos de los pasajeros se convirtieron en pesados misiles que chocaron entre sí, reduciendo el espacio para las piernas y la efectividad de las bolsas de aire.

Por esta razón, el uso del cinturón debe ser considerado como un salvavidas y no como una imposición o capricho de las autoridades viales y mucho menos como un elemento incómodo. (ver: ‘Falsos mitos del cinturón’).

Falsos mitos del cinturón

Mito 1. “Si quedo herido en un accidente, el cinturón dificultará el rescate”.

En realidad, lo que complica el rescate de las personas heridas son las lesiones que puedan tener. El cinturón simplemente se libera o corta.

Mito 2. “Podría quedar atrapado en caso de incendiarse el auto”.

Los incendios sólo ocurren en un 0,2 por ciento de los accidentes. El cinturón evita golpes, fracturas y pérdida de conciencia. Una persona lesionada o inconsciente es incapaz de reaccionar y salir del vehículo en caso de incendio.

Mito 3. “Si por el golpe salgo despedido del vehículo, tengo más posibilidades de quedar ileso”.

Una persona que es lanzada fuera del vehículo y se estrella contra el pavimento, tiene cinco veces más posibilidades de morir, que aquella que está sujeta con el cinturón.

Mito 4. “El uso de cinturón de seguridad es importante, sólo en carretera”.

El 50 por ciento de los fallecidos en accidentes corresponden a choques en áreas urbanas, pues tres cuartas partes de los accidentes ocurren en las intersecciones de las ciudades.

Mito 5. “El cinturón de seguridad incomoda y limita los movimientos”.

Ofrece mayor estabilidad y comodidad en las curvas y vías en mal estado. En la actualidad, los cinturones se pueden regular en altura.

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