La actual red de semáforos, con unos 35 años de antigüedad, tiene en rojo a Bogotá

Operada por la ETB y administrada por la Secretaría Distrital de Movilidad, se debe a sí misma y a los usuarios de las vías una actualización que ayude a mejorar las caóticas condiciones de tráfico.

Redacción Motor

06:57 p.m. 03 de octubre del 2014

Según la Dirección de Control y Vigilancia de la SDM, Bogotá cuenta con semáforos en 1.287 intersecciones que dependen de 1.049 equipos monitoreados desde tres centros de control. En cada uno de ellos hay un equipo de operadores que pueden conocer en tiempo real el funcionamiento de los semáforos de cada intersección y que en caso de cualquier tipo de falla pueden reportarla inmediatamente al personal de mantenimiento.

Por su parte, la red semáforica está basada en tiempos predeterminados de acuerdo a las condiciones del tráfico con el fin de buscar la mayor fluidez posible, aunque en horas pico y en vías e intersecciones principales es claro que este esquema no da abasto. Esta es una de las razones por las cuales desde hace unos cuatro años, durante la administración de Samuel Moreno, se comenzó a pensar en una modernización de la red.

En ese momento se inició un proyecto para adoptar bombillos con iluminación LED, iniciativa que para sorpresa de pocos terminó en líos legales por irregularidades en contrataciones, dejando como resultado miles de millones de pesos perdidos.

Dicho contrato entre la Secretaría Distrital de Movilidad y la Unión Temporal Módulos LEDS Bogotá fue liquidado por incumplimiento en julio de 2012 pero revivido en agosto del año siguiente, movimiento denunciado por la concejal Sandra Jaramillo ante la Fiscalía por haber incurrido en los delitos de contrato sin cumplimiento de requisitos legales y prevaricato por acción.

Este año, el alcalde Gustavo Petro propuso nuevamente la implementación de una modernización de la red semáforica de la capital, la cual debería estar basada en semáforos inteligentes cuyos tiempos variarían constantemente en función de los cambios del flujo vehicular en la vía y siempre dando prioridad a peatones y a los buses de Transmilenio.

Uno de los objetivos sería incrementar la frecuencia de los articulados con el fin de mejorar el servicio, buscando incentivar su uso por encima del carro particular. Estos nuevos semáforos contarían con un monitoreo desde un centro de control en la Secretaría de Movilidad, así como desde Transmilenio.

Según los planes de la Alcaldía los primeros semáforos inteligentes deberían empezar a funcionar entre finales de este año e inicios del próximo en intersecciones de vías con Transmilenio, aunque hasta el momento parece seguir siendo una solución muy lejana.

Lo cierto es que desde las primeras iniciativas durante la administración de Samuel Moreno, la corrupción parece ser la constante en el plan de modernización de los semáforos y, por lo tanto, la ciudadanía es quien sufre las consecuencias, pagando un costo de vida solo comparable al de las principales capitales del primer mundo pero con desarrollos que países del tercero miran hacia abajo.

Sistema vulnerable

En un comunicado emitido luego de una falla generalizada el pasado 22 de julio debido a una “fluctuación de tensión” que dejó 40 intersecciones semaforizadas sin servicio, la misma Secretaría de Movilidad reconoció la antigüedad del sistema de Bogotá, pero alegó una robustez suficiente. “Pese a la antigüedad del sistema, es lo suficientemente robusto para soportar una falla de gran magnitud, prueba de eso fue el soportar una descarga eléctrica ambiental directa en la central de Paloquemao el pasado mes de abril”.

Sin embargo, estos fallos generalizados siguen siendo una posibilidad que como se probó pueden afectar el correcto funcionamiento de los semáforos de la ciudad y por lo tanto su complicada movilidad. Falta conocer la vulnerabilidad del nuevo sistema que se busca implementar y cuáles serían las medidas preventivas y correctivas con las que contará.

La movilidad también está ‘sonrojada’

Los problemas de movilidad en Bogotá podrían considerarse como la suma de una gran cantidad de factores que por una u otra razón no funcionan como deberían.

Por un lado está el lamentable estado de muchas vías que obliga a reducir la velocidad de circulación de los vehículos y que en algunos casos se convierte también en la causa de varios accidentes de tránsito. También se debe tener en cuenta la falta de claridad por parte de las personas sobre quién lleva la vía en intersecciones que no están semaforizadas o debidamente señalizadas.

Y claro, también entra a jugar uno de los factores clave: la falta de cultura al volante. Estacionarse en sitios prohibidos, no dar paso, no utilizar las luces direccionales y el manejo agresivo de una gran cantidad de conductores desemboca en vías cuyo flujo vehicular se reduce y en atascos que fácilmente podrían ser evitados si el sentido común hiciera honor a su nombre.

Informe sobre los daños

Por medio de los números telefónicos 3649400 y 3649488 de la Secretaría Distrital de Movilidad, las personas pueden llamar a denunciar un semáforo que se encuentre averiado. También se puede pedir semaforizar una intersección, lo cual sería estudiado para analizar su viabilidad.

Zona Comercial
report_error_form_error
Reporte enviado

¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.