Alcoholímetro: así funciona el 'soplo' que le puede salvar la vida

Ante el anuncio de las autoridades sobre controles más estrictos a conductores ebrios, decidimos indagar cómo hacen para detectar si el que toma es apto para manejar.

Redacción Motor

05:00 a.m. 03 de julio del 2009

La Resolución 000414 del 2002 determinó que el Instituto de Medicina Legal trabaje coordinadamente en los procedimientos que determinan el grado de embriaguez de los conductores.
Para lograrlo, avaló no solo las pruebas físicas que se realizan en los laboratorios, pero también unas electrónicas, que la Policía puede realizar en los puestos de control a través de un sofisticado aparato: el alcoholímetro, capaz de medir los gramos de alcohol presentes en la sangre.

El alcoholímetro consiste en una especie de caja portátil con una boquilla, que el conductor debe soplar de manera continua, por unos segundos. Esa boquilla es la entrada del aire a un medidor, que registra con exactitud cuánto alcohol ingirió, y lo muestra luego en una pantalla que indica dentro de cuál de los grados de embriaguez está la persona evaluada.

Una vez en el retén, los agentes de tránsito deciden realizar la prueba y una entrevista cuando perciben aliento a alcohol, o cuando notan que la persona presenta síntomas claros de alcoholemia.

El sudor en la frente, el parpadeo lento y el caminar pausado los delata de inmediato. Otros ingieren alimentos o mentas para ocultar el vaho y la mayoría asumen una posición de 'hombre serio', creyendo que con eso ocultan su estado.

Sea cual sea el truco, lo cierto es que los agentes de tránsito capitalinos tienen el entrenamiento y la experiencia suficientes que les permiten no transigir cuando pescan a un conductor embriagado. Y si a eso se le suma la prueba contundente del alcoholímetro, lo mejor es no sacara a bailar el carro.

Los controles
Cada vez que decide 'salir a la calle', la Policía Metropolitana de Tránsito instala entre cinco y siete retenes en lugares estratégicos de la ciudad, cada uno de los cuales consta de 10 a 15 agentes.

Al lado del retén instalan una carpa, a donde conducen al posible infractor para que un agente, previamente entrenado por Medicina Legal, le realice la prueba del alcoholímetro. El conductor sopla y el aparato marca el resultado, que luego imprime en una hoja, la cual sirve de prueba en caso de resultar positivo. 

Cumplido este paso y descubierta la falta, el conductor recibe un comparendo equivalente a 30 salarios mínimos diarios legales vigentes, su vehículo es inmovilizado y la licencia de conducción suspendida, de acuerdo con la gravedad de la embriaguez.  

Eso sí,  conductor tiene todo el derecho a pedir la repetición de la prueba, pues el ideal es realizarla, como mínimo, 20 minutos después de haber ingerido alcohol, con el fin de que no marque más concentración de la que realmente tiene su cuerpo.

Cabe decir -finalmente- que  si hay lesionados, el agente debe llevar al conductor a Medicina Legal y solicitar por escrito los resultados de la prueba de sangre. Esa es la prueba que tiene para certificar que iba drogado o tomado y que por esa conducta provocó un accidente.

Si lo para en el retén, le hace la prueba del alcoholímetro para poder llevarle el carro a los patios y ponerle el comparendo.

¿SABE TOMAR?

  • Cuanto más tome, más alta la concentración de alcohol en la sangre.
  • Cuanto más rápido tome, más pronto alcanzará una alta concentración en la sangre.
  • Las mujeres tienen más agua y menos grasa por libra de peso, de ahí que el alcohol se concentre más en ellas.
  • Cuanto más pesado, más agua tiene el cuerpo y menos concentración de alcohol tendrá.
  • Comer algo antes de tomar hace más lenta la absorción de alcohol en la sangre.

ASÍ MIDE MEDICINA LEGAL

El grado de embriaguez lo determina la Resolución 000414, en su artículo segundo, así:

  • Resultados menores a 40 miligramos de etanol por 100 mililitros de sangre total se interpretan como estado de embriaguez negativo.
  • Resultados entre 40 y 99 miligramos de etanol por 100 mililitros de sangre total corresponden al primer grado de embriaguez.
  • Resultados entre 100 y 140 miligramos de etanol por 100 mililitros de sangre total corresponden al segundo grado de embriaguez.
  • Resultados mayores o iguales a 150 miligramos de etanol por 100 mililitros de sangre total corresponden al tercer grado de embriaguez.
report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.