Aprenda cómo evitar el molesto 'cascabeleo' de los motores

Esta es una guía mecánica en la que encontrará respuestas y soluciones a este problema y al uso de la gasolina una de sus principales causas.

Redacción Motor

07:06 p.m. 24 de abril del 2015

Los problemas de detonación en los motores, por bajo octanaje de la gasolina o mezclas engañosas con combustible de contrabando o de otra especificación y mala afinación del motor, se pueden corregir técnicamente. Pero un mal manejo, generalmente con el motor colgado de revoluciones, puede causar el mismo problema y peores daños en los motores.

El problema más recurrente que parecen tener los automovilistas de hoy es el cascabeleo o pistoneo de los motores, conocido técnicamente como pre encendido o detonación de la mezcla en las cámaras de combustión.

Diariamente recibimos varios correos sobre este problema que desconcierta al propietario del vehículo, quien desconoce las causas, razones y efectos que puede tener ese ruido o golpeteo que proviene del motor al acelerarlo.

Por eso, lo retomamos ahora en el formato de preguntas y respuestas para tratar de hacer claridad y dar unas explicaciones más de fondo sobre este problema, que más que simple, es causa permanente de graves daños en los motores.


¿Qué produce el ruido que se identifica como cascabeleo o pistoneo del motor?

Es el resultado de una combustión en un momento incorrecto en el motor. La mezcla de aire con la gasolina o combustible que sea, alcohol, gas u otro, se comprime en el cilindro y debe llegar a un punto de máxima presión en el momento en el cual salta la chispa de la bujía que produce su ignición violenta. Por efectos ineludibles de la física, toda mezcla gaseosa que se comprime aumenta su temperatura y esto sucede dentro del motor. A veces, esa temperatura es demasiado elevada o en algunas esquinas de las cámaras se produce una presión excesiva y la mezcla se inflama sola con milésimas de segundo de anticipo a la que se prende por la chispa. Ambas ondas viajan en sentido contrario y chocan. Ese es el ruido que se oye. Calculen cómo es el choque sonoro para que se oiga afuera y por consiguiente, imaginen la sobrecarga que sufren los pistones cada vez que el motor pistonea.


¿Cómo se corrige entonces ese problema si se trata que dentro de las cámaras haya mayor presión?

El remedio efectivo y universal es lograr que esa mezcla resista más presión y por ende, no se inflame tan fácilmente. El agente que inicia la combustión del aire -que es la materia prima del alimento del motor- es el combustible. Si este es más duro de prender, soportará más presión y temperatura. Para hacerlo más duro, se le agregan aditivos como el tetraetilo de plomo (hoy casi abolido) y otros agentes sintéticos que suben el octanaje de la gasolina. Por eso, el uso de una gasolina con el número de octanos adecuado para las presiones y calores que debe tolerar, es el correctivo de la detonación.


¿Quiere decir que el único remedio es usar gasolina extra?

No necesariamente. Como se deduce de lo expuesto, no se necesitan más octanos de los que las condiciones de trabajo de la máquina requiere y por eso, ponerle gasolina extra a un carro cuya relación de compresión es baja no produce efectos positivos de potencia y sí desgasta el bolsillo. La cantidad de octanos y por consiguiente el tipo de gasolina adecuado depende de la relación de compresión de un motor, es decir, la cantidad de veces que se reduce el volumen de la mezcla desde el momento en que el pistón está abajo hasta cuando llega arriba. Si se reduce nueve veces, eso es lo que se llama relación de compresión.


¿Cuáles son las otras variables que generan el pistoneo?

Básicamente, dos. Una, que existan puntos calientes en la cámara que generan la combustión. Por ejemplo, exceso de carbón fruto de manejar el motor bajo de revoluciones, por debajo de las 3.500 o 4.000 que es lo mínimo recomendado, o por mala composición de la mezcla (exceso de gasolina) o consumo de aceite que deja residuos. Otro lugar caliente pueden ser los electrodos de las bujías, si éstas no tienen la capacidad de enfriamiento suficiente (bujías calientes) y se quedan al rojo vivo. Y, finalmente, temperatura general de la cámara, fruto de defectos de refrigeración del motor o por problemas de la puesta a punto del motor como mezcla incorrecta o tiempo de encendido desfasado.


¿Por qué entonces los fabricantes suelen recomendar todos gasolina extra?

No es técnicamente correcto en la mayoría de los casos por las explicaciones que les citamos. Se curan en salud para evitar abusos de las reglas de la física por parte de los conductores y más ahora que la diferencia de precios de las gasolinas es absurda. Sí hay motores que lo requieren, pero son la minoría.


¿Cuál es la segunda causa, además del calor en las cámaras?

Un aumento indebido de la presión, que puede ser causado por un cambio en las medidas de las piezas (culata o tapa de cilindros achicada o cepillada), con lo cual se reduce el volumen final al cual llega la mezcla. O bien por el cambio de la densidad del aire con el cual se alimenta el motor y de la presión atmosférica. Es por eso que a nivel del mar, el motor se llena con un aire más ‘grueso’ y esto sube la presión y por ello, la tendencia a detonar. A medida que aumenta la altura, el aire es menos denso y la presión va bajando. Es por eso que la potencia va disminuyendo, porque se baja la relación de compresión y se van requiriendo menos octanos. De ahí que muchos motores, a la altura de Bogotá funcionan bien con gasolina corriente.


¿Cuál es la consecuencia del error de manejo?

En bajas revoluciones, el llenado del motor es casi de un 100 por ciento debido a que hay mucho tiempo para que entre la mezcla. Entonces, con el acelerador plenamente abierto y la máquina en su mejor momento de succión, entra una cantidad importante de mezcla más que cuando el motor gira rápido y entonces la relación de compresión sube y se genera la detonación si el octanaje es bajo. Pero esta sobrecarga puede darse con la mejor gasolina y en cualquier motor, se llama mal manejo.

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