La aprobada Reforma Tributaria dejó otro impuesto para los vehículos usados

Entre otras medidas, la venta de automóviles con menos de 4 años de uso quedó gravada con el 8 por ciento.

Redacción Motor

08:10 p.m. 21 de diciembre del 2012

Salvo la 'rebaja' de 200 pesos en el precio de los combustibles, que ayer estuvo en vilo por cuenta de la conciliación en el Senado y la Cámara, los automóviles y sus propietarios no salieron bien librados con la reforma tributaria.

Por el contrario, esta reforma confirma que el carro particular sigue siendo para el gobierno 'la gallina de los huevos de oro', a la que hay que exprimirle hasta la última gota, pues tampoco cambia la idea que el carro es un lujo.

Para la muestra, un botón. Se creó el impuesto al consumo para la venta de vehículos con menos de cuatro años de uso, transacción que será gravada con el 8 por ciento. Esto significa una doble tributación del usado, pues al momento de la matrícula, todos los vehículos pagan arancel, IVA y el impuesto anual de vehículos.

Ahora, los vehículos nuevos tienen un precio 'fijo', pero los usados tienen una valoración diferente dependiendo de su estado y kilometraje. ¿Con base en qué precio se calculará el impuesto? ¿Con las tablas del Ministerio? Quedan muchas dudas.
Otro golpe lo reciben las pick up, los carros de trabajo usados en el campo y la ciudad, que por cuenta de los ajustes en el IVA y el nuevo impuesto al consumo, aumentarán de precio.

Al nivelar el IVA para todos los vehículos al 16 por ciento, lo que el gobierno deja de recaudar por este concepto lo recupera a través del impuesto al consumo. En este caso, los vehículos por debajo de 30 mil dólares FOB tipo campero sufren un incremento del 20 al 24 por ciento y las pick up del 16 al 24 por ciento, lo que al final se traduce en un incremento en los precios al consumidor de 3,23 y de 6,45 por ciento en cada caso.

Según Oliverio García, presidente de Andemos, la demanda de pick-up se reduciría en un 19 por ciento y la de camperos casi en 10 por ciento.

El gobierno se opuso a elevar a 35 mil dólares la referencia FOB (Free on board), precio de la mercancía puesta en puertos, para fijar la base gravable del IVA de los vehículos de turismo, y la mantuvo en 30 mil dólares.

La reforma establece un impuesto al consumo de 8 por ciento para los automóviles, camperos y pick-up de menos de 30 mil dólares y de 16 por ciento para las mismas categorías de 30 mil dólares hacia arriba.

En este caso, en el precio de venta al público de un vehículo que esté en 29.900 dólares FOB y uno de 30 mil dólares FOB, 100 dólares de diferencia, incrementan el precio en 9 millones de pesos, aproximadamente. Esta distorsión de precios aplica sólo a los importados.

La otra parte negativa de esta decisión es que así la industria del automóvil haya logrado importantes avances tecnológicos en seguridad activa y pasiva, al instalar en sus vehículos sistemas de protección como airbag y sistemas de frenos ABS, entre otros, el consumidor se verá privado de estos elementos, pues a los importadores no les queda otro camino que quitarlos de sus carros para ofrecer precios más competitivos.

Así estaban las cosas ayer, sin embargo, habrá que esperar a que la próxima semana se conozca el texto definitivo de la reforma que deberá sancionar el presidente Juan Manuel Santos antes del 31 de diciembre. Ahí se sabrá con certeza su alcance pues tiene mucha 'letra menuda'. Ayer se aprobó la conciliación en ambas cámaras del Congreso.

El pulso por la gasolina
La rebaja de 400 pesos en la gasolina fue un duro pulso. El Senado la aprobó, pero la Cámara la bajó a 200 pesos.
El gobierno se opuso y de paso confirmó la visión que tiene sobre el automóvil: "Esta decisión solo beneficia a ciudadanos que no son los más pobres del país", dijo el Ministro Cárdenas; y el presidente del Senado, Roy Barreras, anotó: "Se pretende financiar a los ricos, los que tienen carro".

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