Las aseguradoras pagan las polizas sobre el valor comercial actual de los vehículos

Además de la caída dramática del precio de sus vehículos usados, los conductores padecen la incertidumbre sobre el alcance real de la póliza cuando se enfrentan a una pérdida total.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

MANUEL ANTONIO ORDUZ
REDACTOR DE EL TIEMPO

Cuando Carmen Elvira le informó a su corredor de seguros que había perdido su vehículo durante un atraco a su residencia, se enteró de que ya no costaba los 16 millones de pesos por los que lo había asegurado un par de meses atrás, sino un poco menos de 14 millones.

¿Es lo que dicen las guías del mercado que vale su carro  ¿le informó el asesor-. Ese es el monto sobre el cual le podemos cancelar la póliza porque el seguro no es una fuente de enriquecimiento: le protege su patrimonio, pero no actúa contra la depreciación del vehículo¿.

Confundida, acudió a otras instancias de la compañía, en donde le informaron que, efectivamente, las aseguradoras pagan sobre el valor comercial del bien asegurado al momento del siniestro.

Acto seguido le mostraron el artículo 1089 del Código de Comercio que habla al respecto y le dijeron que, salvo un acuerdo diferente entre las partes, a las aseguradoras no les queda otra que cumplir con la ley.

Mucho de largo y de ancho
Según Carlos Varela, director de la Cámara de Automóviles de Fasecolda, ¿la volatilidad del mercado ha obligado a que, poco a poco, los vehículos empiecen a ser valorados por su utilidad, más que por la inversión que representa para el usuario¿.

Asegura que en lo que va corrido del año, las compañías aseguradoras han pagado casi 700.000 millones de pesos en siniestros y robos, ¿lo que demuestra que el sector sigue muy dinámico y la gente está entendiendo que un seguro no es un ahorro, sino una forma de protegerse¿.

¿Una póliza es el medio más eficiente que tiene el propietario de un bien para recuperar su patrimonio ¿continúa el ejecutivo-. Si, al momento del siniestro, ese bien vale 25 millones de pesos y no los 30 millones que valía cuando fue asegurado, quiere decir que el patrimonio del tenedor es de 25 millones y no de 30 millones¿.

La pregunta que surge es: ¿por qué el asegurado recibe el equivalente al valor comercial que tiene su carro al momento del robo, si aún continúa pagando una prima sobre lo que costaba un par de meses atrás? Y más aún, ¿quién le informa a tiempo que su bien ya no vale 30, sino 25 millones de pesos?

Por eso, según Fasecolda, muchas de las aseguradoras convienen con sus clientes la devolución del margen de la prima cancelada con base en el monto asegurado. ¿Es una suma pequeña, pero significativa para él¿.

La letra menuda
¿Lo primero que hay que entender es que los contratos con las compañías de seguros son anuales porque, por el volumen de clientes, les quedaría muy difícil cambiarlos mes a mes ¿explica Varela-. Cuando un cliente adquiere una póliza, está firmando un contrato por un año¿.

Para el director de la Cámara de Automóviles de Fasecolda, aunque este fenómeno de los precios de los vehículos es atípico en nuestro país, siempre existe la posibilidad de renegociar, ampliar, restringir y hasta cancelar la póliza, una vez se haya cumplido ese año en que dura el contrato firmado entre ambas partes.

¿Eso es comprensible, si no fuera porque, en realidad, las pólizas se renuevan automáticamente y la compañía no le informa a uno que su vehículo bajó y, por lo tanto, que puede renegociar para que quede cubierto por un valor más actualizado¿, dice Carmen Elvira.

Al respecto cabe decir que, si bien las compañías de seguros deberían estar más atentas a la volatilidad del mercado (es un deber moral con el cliente), el más interesado en que su vehículo esté protegido es el mismo dueño. En la práctica, él es quien más sabe cómo va su inversión y si se justifica o no renegociar su póliza.

Seguro antifraude
Pero el pago de la prima al valor comercial actual no solo sirve para evitar el enriquecimiento de los asegurados a través de sus pólizas. Estas también se pueden proteger de los fraudes, que ya suman el 10 por ciento de las reclamaciones.

¿Siguiendo el mismo ejemplo de arriba, ¿se imagina que tuviéramos que pagar los 30 millones de pesos por los que se negoció la póliza, cuando en realidad el precio es de 25 millones? Todo el mundo se autorrobaría o botaría el carro por un barranco, pues le saldría mejor negocio cobrarnos a nosotros, que acudir al mercado¿, explica Varela.

Lo anterior no exime a estas compañías de guiar a sus clientes al momento de la firma del contrato e indicarles no sólo sus deberes, sino también sus derechos. ¿Quién si no ellas saben cómo se está moviendo el mercado, cuáles opciones tienen para quedar bien asegurados y qué deben hacer en caso de un robo o un siniestro?

¿Nosotros nos dimos cuenta de que, al momento de la suscripción del contrato, estábamos usando la Guía de Fasecolda, pero al momento de la renovación no ¿acepta Varela-. En este momento estamos revisando el mercado más juiciosamente y tratando de guiar mejor a los asegurados, que a fin de cuentas son los que nos permiten seguir en el negocio¿.

De ser así, clientes como Carmen Elvira entenderían más fácilmente cómo funciona su seguro automotor y, muy probablemente, concretarían con su compañía un acuerdo más favorable a su bolsillo, si el robo ocurre antes de vencerse el contrato firmado.

EL DEDUCIBLE
Además de la revalorización de su vehículo, el asegurado se ve enfrentado a un porcentaje de entre el 5 y el 15 por ciento, que las aseguradoras le descuentan por dos razones primordiales.

Por un lado, la idea es que el asegurado ¿acompañe¿ a su empresa de seguros en la pérdida, es decir, que sea solidario con ella cuando piense en dejar su vehículo abandonado en un sitio peligroso o conducirlo con tragos cada fin de semana.

¿El conductor irresponsable suele descuidar su carro, bajo el pretexto de que está asegurado y, por lo tanto, de que no es grave si se lo roban. Uno se pregunta: ¿por más dinero que se tenga, a quién le gusta que le roben 3 millones de pesos?¿, dice Fasecolda.

Una segunda razón tiene que ver con los gastos administrativos que deben asumir las compañías, que si no fuera por ese deducible, elevarían considerablemente el monto del seguro. Es por ello que, entre más bajo sea,  más costosa la póliza.

Además de todo lo anterior, está lo que las aseguradoras llaman ¿simetría de la información¿, que tiene que ver con el factor de riesgo de quien firma el contrato: una señora responsable, pero con hijos adolescentes, podría considerarse como de ¿alto riego¿ o un joven trabajador de 18 años, con vehículo propio, de ¿bajo riesgo¿.

¿La gente tiene que entender que las pólizas no son una licencia para violar las normas. Son un medio eficaz de protección del patrimonio, que implica del asegurado un comportamiento responsable¿, añade el ejecutivo de Fasecolda.

LOS VEHÍCULOS NUEVOS
Es práctica comercial que las compañías aseguradoras paguen sobre la factura del carro último modelo, salvo que haya una especie de ¿caída libre¿ del precio durante su primer año de vida.

LA GUÍA DE FASECOLDA
Como su nombre lo indica, es una lista que contiene alrededor de 7.000 códigos de marcas y modelos de vehículos, la cual les permite a las compañías aseguradoras consultar el mercado.

Para el cliente potencial y, sobre todo, para el que va a renovar su póliza, no constituye una ¿biblia¿, pero sí una ayuda que le permite saber con mayor certeza cuánto puede estar costando su vehículo al momento de la negociación.

La guía de la revista Motor puede servir en ciertas ocasiones, la diferencia es que la de Fasecolda contempla más variaciones de un mismo modelo.

MUY POCAS QUEJAS
Además de las oficinas de defensoría del cliente que, por ley, deben tener las compañías aseguradoras, la Superintendencia tiene una oficina de quejas que atiende las reclamaciones vía correo electrónico y en la sede de la entidad.

Cabe decir, sin embargo, que en lo que va corrido del año, las aseguradoras han recibido 343 quejas, 47 por ciento más de las registradas el año anterior. ¿Ese repunte se debe precisamente a la problemática surgida por la inestabilidad en el mercado. Sin embargo, 343 quejas, frente a 1¿200.000 asegurados, es menos del 0,05 por ciento¿, dice Carlos Varela, de Fasecolda.

¿QUÉ CUBRE UNA PÓLIZA DE SEGUROS DE AUTOMÓVIL?
Responsabilidad civil: pérdidas patrimoniales a las que se vería expuesto si resulta responsable por las lesiones personales o daños a bienes de terceros por causa de un accidente de tránsito.

Daños: pérdidas patrimoniales a las que se vería expuesto por los daños totales o parciales de su vehículo, en un accidente de tránsito.

Hurto: pérdidas patrimoniales a las que se vería expuesto por el hurto de su vehículo o partes del mismo.

Otras coberturas: servicio de grúa, carro taller, asistencia, hoteles, conductor elegido, asistencia jurídica, entre otros beneficios.

SI LE ROBAN SU CARRO¿
Reporte el hurto ante las autoridades pertinentes.
Instaure una denuncia ante la Policía Nacional, la Policía Judicial, la Sijín (o la Dijín, si está en Bogotá), con placa, número de motor, número de chasís, cédula de ciudadanía y descripción fiel de los hechos.

Comuníquese de inmediato con su aseguradora para reportar el hurto.

PARA QUEJARSE ANTE LA ¿SÚPER¿¿
La Superintendencia Financiera vigila a las compañías aseguradoras y tiene una oficina de quejas a donde el usuario puede acudir. Para que sea efectiva:

  • Debe tener reparos sobre el servicio o la legalidad de la aseguradora.
  • Preséntela personalmente, por correo o por mail.
  • Incluya nombres y apellidos, número de identificación, dirección, ciudad y teléfono y ciudad.
  • Adjunte la descripción de los hechos y documentos que avalen el reclamo.
  • La Superintendencia traslada la queja ante la aseguradora, dentro de los 15 días hábiles siguientes.
  • No presente quejas sobre conflictos derivados de relaciones contractuales, ni acerca de pagos de indemnizaciones o devolución de dineros. La Superintendencia no tiene facultades de juez.

ESTO DICE EL CÓDIGO DE COMERCIO
Artículo 1088. ¿Respecto del asegurado, los seguros de daños serán contratos de mera indemnización y jamás podrán constituir para él fuente de enriquecimiento (¿)¿.

Artículo 1089. ¿Dentro de los límites indicados en el artículo 1079, la indemnización no excederá, en ningún caso, el valor real del interés asegurado en el momento del siniestro, ni del monto efectivo del perjuicio patrimonial sufrido por el asegurado o el beneficiario (¿)¿.

Artículo 1090. ¿Lo dispuesto en el artículo anterior no obsta para que las partes, al contratar el seguro, acuerden el pago de la indemnización por el valor de reposición o de reemplazo del bien asegurado, pero sujeto, si a ello hubiere lugar, al límite de la suma asegurada¿.

Fuente: Fasecolda

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