Asuma una posición ergonómica frente al volante

Una mala postura genera más cansancio del normal y puede llevar a graves lesiones. La maniobrabilidad se puede afectar.

Redacción Motor

05:45 a.m. 25 de abril del 2014

La distancia y la altura del asiento deben permitirle acceso fácil a los mandos del carro y la visualización de toda la información pertinente para un viaje seguro, y sus ojos deben quedar ubicados a media altura del parabrisas.

El apoyacabezas no sirve para descansar la cabeza, sino para evitar el latigazo cervical, en caso de un choque trasero. Por eso debe situarse a una mínima distancia del conductor y siempre haciendo coincidir su punto más alto con el punto más alto de la cabeza.

Los brazos deben quedar flexionados para, en caso de un choque, no reciban todo el impacto y se quiebren. Por eso lo recomendable es colocar el espaldar recto y medir la distancia, colocando las muñecas sobre el timón, con la espalda recta sobre el respaldo.

Encogido. Los conductores inseguros creen, sin razón que, mientras más ‘agarrado’ tengan el timón, mayor será el control sobre el vehículo. No se dan cuenta de que los brazos demasiado encogidos se fatigan más rápido y que la capacidad de maniobra del timón se reduce sustancialmente.

Estirado. Al ‘acostar’ excesivamente el espaldar de la silla, éste y –consecuentemente- el apoyacabezas, pierden por completo su función.

Con una mano. La costumbre social de tratar de ‘dominar’ el vehículo con una sola mano hace que el margen de maniobra se reduzca y limite a un solo punto del timón: el de arriba o el de abajo.

Conduzca con tranquilidad y frenadas o arranques bruscos. Piense que está manejando un acuario rectangular, lleno de agua. Si fuerza mucho ese acuario, el agua se derrama; si mantiene el balance, el agua jamás se saldrá.

Para manejar relajado…

*La distancia entre el cuerpo y el timón se mide estirando los brazos hasta que las muñecas queden dobladas sobre él y las manos colgando hacia el otro lado, mientras la espalda está recta sobre el espaldar.

*Si se ve el timón como un reloj, las manos deben ubicarse a la 9 (izquierda) y 15 (derecha).

*Los brazos deben quedar ligeramente doblados al sostener el timón. Si están tensos y rectos, fractura fija al momento de un choque.

*Cuando se gira hacia la derecha, la mano dominante es la derecha, cuando se gira a la izquierda, es la izquierda.

*La posición sobre los pedales debe permitir que las rodillas queden con una pequeña flexión para evitar fracturas en caso de choque.

Hágalo con mucho tacto

Las manos. Si el timón se pone duro para maniobrar es porque una llanta delantera se pinchó; si pierde el control, quizá una llanta trasera le pasó lo mismo; si no se queda quieto sobre su eje, anda desalineado; si golpea las manos con cada hueco, los bujes de la dirección andan mal.

Los pies. El cambio en la dureza de clutch y acelerador es signo de que algo está fallando o está por fallar. Si, al aplicar el freno, su pie vibra o el pedal se va más largo de lo normal, es hora de revisarlo a fondo.

La cola. Es el centro de control del cuerpo del conductor. A través de ella se da cuenta si el vehículo se está moviendo adecuadamente, sin derrapar. También percibe la calidad del piso por donde va rodando y se lamenta con cada hueco que coge la suspensión. La cola es contacto clave entre el carro y su dueño.

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