Audi hace alquimia: combustible a partir de agua, C02 y microorganismos

La marca alemana ya fabrica combustible sintético a partir de estos ingredientes. El resultado es metano sintético, gas para la movilidad alternativa.

Por Redacción Motor

04:43 p.m. 08 de marzo del 2016
Audi A4 G-tron

Audi A4 G-tron

Hace tiempo Audi tiene un proyecto para producir diferentes tipos de combustibles de naturaleza sintética a partir de elementos orgánicos como aire, dióxido de carbono (CO2), agua y microorganismos cuyo producto sea gasolina, diésel o gas natural.

Y es que la idea de la marca alemana para la movilidad sostenible del futuro pasa más allá de la optimización de los motores tradicionales, de la configuración de carros eléctricos o híbridos hasta derivar en la raíz propia del problema de sostenibilidad, el origen de los combustibles.

Para ello trabaja de la mano de la empresa Viesmann Group que fue la firma que desarrollo y patentó el proceso para obtener estos combustibles después de procesos físicos y químicos con los cuales divide el agua en moléculas de hidrógeno y oxígeno,  a través de la electrólisis. A este proceso se suma un segundo paso, con ayuda de microorganismos, que absorben el hidrógeno y el dióxido de carbono, hasta finalmente sintetizar el proceso con la obtención de metano sintético, principal ingrediente del gas natural.

Audi A4 G-tron

Audi A4 G-tron

Y aunque ya lograron con éxito este proceso, ambas compañías tienen que lograr una producción masiva del combustible sin que se eleven los costos, tema sensible para llegar a buen término.

Para ello, esta semana Viesmann abrió un fábrica en Allendorf en donde llevarán este desarrollo a unha producción industrial que a su vez le permita a Audi alimentar una nueva línea de vehículos que puedan usar sus combustibles sintéticos.

Audi A4 G-tron

Audi A4 G-tron

Y hablando del gas, Audi dispone de una tecnología denominada g-tron con la que ya dota a algunos de sus vehículos y que les permite funcionar con gasolina o con gas natural, de manera semejante a como funcionan en las conversiones corrientes, solo que el gas sería sintético.

Las ventaja de este tipo de combustibles serán evidentes. En su fabricación no existiría huella de carbono, ni emisiones, y aunque los vehículos que usen este gas tendrían algunas emisiones contaminantes como resultado de los procesos de combustión del motor, por lo menos el CO2 generado, sería contra arrestado en el proceso de fabricación al usarse como base.

Esas sumas y restas serán claves en un futuro a mediano plazo a la hora de que las autoridades ambientales les pasen las facturas a los fabricantes por emisiones contaminantes.

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