Blackbird, el carro que corre más rápido que el viento

Este es un prototipo de un carro que se mueve mediante la energía eólica cuya gran novedad es que puede ir mucho más rápido que la velocidad del viento que lo propulsa.

Redacción Motor

05:40 a.m. 23 de julio del 2012

Este no es un vehículo eólico más que se suma a la lista. Esta edición para una sola persona, con tres ruedas y escaso peso, tiene la particularidad de ir más rápido que el mismo viento que lo impulsa a favor. Se llama Blackbird y fue hecho por Rick Cavallaro, un ingeniero aeroespacial que lo fabricó desde 2009 y con el que registró su primera marca en 2010.

Ahora, volvió a romper sus propios registros en el aeródromo de Nuevo Jerusalén, en California cuando este vehículo logró moverse con el viento en contra y alcanzar una velocidad de 2 veces la del propio viento y pudo avanzar con la 'corriente' a favor hasta 2,86 veces más rápido que el aire que lo impulsó. Esto, que en cifras puede no parecer sorprendente, es todo un récord si se tienen en cuenta los más mínimos conocimientos de física y aerodinámica.

Para poner un ejemplo sencillo, cuando se eleva una cometa esta no puede ir más rápido que el viento que la eleva e impulsa, pues si tuviera la misma velocidad acabaría por perder el impulso primario (viento relativo).

Así entonces, en caso de viento en contra, el Blackbird tiene unas aspas que empiezan a girar e impulsan las ruedas hacia adelante. Cuanto más rápido se mueve, más viento recibe y más rápido puede hacer girar las ruedas. La velocidad de equilibrio se alcanza cuando la resistencia aerodinámica del conjunto de palas girando y el vehículo rodando iguala la fuerza impulsora, lo que sucede a 2,01 veces la velocidad del viento con respecto al suelo. Es sorprendente, pero al menos no contradice ninguna ley física de forma evidente.

Con el viento a favor, el vehículo comienza a rodar por el puro efecto del viento trasero. Las ruedas comienzan a girar muy lentamente y son éstas las que hacen girar las aspas. El mecanismo se invierte con respecto al caso anterior. A medida que el vehículo va ganando velocidad, hace girar las aspas más rápido, obteniendo poco a poco algo de tracción del molino, lo que acelera más el giro de las ruedas, que incrementan el impulso de las palas en un círculo virtuoso de movimiento de avance.

El aporte energético externo es el viento a favor, que no cesa en ningún momento. Llega un punto en el que el viento a favor empieza a ser viento relativo en contra, pero para entonces las palas giran tan rápido que todavía es capaz de ganar algo más de velocidad, hasta alcanzar 2,86 veces la del viento inicial con respecto al suelo.

Así funciona el Blackbird
El Blackbird es una especie de monoplaza, muy ligero, aerodinámico y básico, de tres estrechísimas ruedas, provisto de una hélice de dos palas que giran con el viento. El funcionamiento es muy similar al de un velero, solo que en lugar de velas son los álabes de la hélice los que recogen el viento, que es quien impulsa al vehículo.

Para poder avanzar contra el viento más rápido que él, es vital que los rozamientos del viento con el vehículo y del vehículo con el suelo, sean mínimos, y lograr un diseño óptimo de la hélice.

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