Blindados dinamizando el mercado

Agilidad en el otorgamiento de permisos, mayor autonomía y acceso a información de su clientela forman parte de la propuesta que está en estudio.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Al subirse a un vehículo blindado, cambia automáticamente la relación de fuerza de los ciudadanos y, por lo tanto, el grado de responsabilidad de quien lo maneja.

Esta es la filosofía que rige a la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada (Supervigilancia) respecto a la compra y arrendamiento de vehículos blindados, la cual motivó el decreto 2187 del 2007, que le da potestad a la entidad para conceder o negar permisos para su uso.

Sin embargo, dado que el mercado de este tipo de vehículos ha crecido en los últimos años, las empresas de blindaje y arrendamiento de vehículos blindados están viendo con preocupación cómo algunas medidas consagradas en el decreto ley 356 de 1994, que regula todo lo concerniente a la vigilancia y seguridad privada, se están quedando cortas.

De ahí que, de la mano de la Supervigilancia, están trabajando en una serie de propuestas encaminadas a dinamizar el mercado a la par con la dinámica económica del país.

¿Nuestra primera propuesta consiste en que la legislación y la supervisión entiendan el blindaje como de seguridad pasiva ¿dice Juan Carlos Portilla, vicepresidente de seguridad privada de Fenalco (área que agremia a todas las blindadoras y arrendadoras de vehículos blindados)-. Es decir, que se vea estos carros, no como armas, sino como herramientas disuasivas¿.

En la práctica, sin embargo, las autoridades están poniendo bajo el mismo saco las armas y los blindados, dado que, según el gremio, los obligan a demostrar su situación real de peligro.

¿Cuando un ciudadano pide un permiso para portar un arma o para blindar su vehículo, debe demostrar el peligro en que está. Eso tiene lógica en el primer caso porque el monopolio de las armas la tiene el Estado -explica Portilla-. Pero el comercio de los blindados no está bajo esa órbita y por eso no tiene sentido que se le haga esa misma exigencia a quien aspire a protegerse¿.  

Precisamente la legislación contempla en la actualidad dos tipos de seguridad: la activa y la pasiva. La primera tiene que ver con elementos agresivos para disuadir a los delincuentes (el hombre con arma) y la segunda, con elementos para la defensa de la vida, incluidos los carros blindados.

Al colocar al mismo nivel armas y blindados, los trámites para obtener un permiso también se hacen más engorrosos y termina por afectar su comercio. ¿Otra consecuencia es que los clientes se están inventando que han sido víctimas de secuestros o de atracos graves para que la Superintendencia les dé el permiso rápidamente¿, añade el ejecutivo de Fenalco.

Más autorregulación

Todo esto ha motivado a las blindadoras a pedirle a la Supervigilancia acortar los tiempos de otorgamiento o negación de las licencias de ¿porte de carro¿ y a proponer un término legal y no discrecional para pronunciarse, el cual estaría entre los 30 y los 40 días y no en los cinco meses que, en promedio, se tarda hoy.

Cumplido el tiempo, se aplicaría el Silencio Administrativo Positivo, que asume como un ¿sí¿ el no pronunciamiento en el término fijado por la ley.

Este cambio agilizaría los mecanismos de obtención de información de los clientes, para lo cual las blindadoras proponen la potestad de acceder a las bases de información de sus clientes con el fin de saber si es apto o no para usar un vehículo especial.

Esta propuesta es especialmente espinosa, más ahora que el Congreso aprobó un proyecto de ley mediante el cual se pretende regular el contenido y el ejercicio del derecho de habeas data o ¿derecho a la autodeterminación informativa¿ y cuya viabilidad está estudiando la Corte Constitucional, por tratarse de un derecho fundamental consagrado en la Constitución Política.

Mientras no suceda, el manejo de la información financiera y crediticia de los ciudadanos tienen aplicación únicamente cuando los datos administrados se refieran al cumplimiento de ¿obligaciones dinerarias¿ y solo entidades como la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada o el DAS están autorizadas para ¿escudriñar¿ el pasado de quien solicite un blindado.

Consciente de esta situación, la Supervigilancia ha reducido los tiempos de respuesta a una solicitud y convino con el DAS la agilización de información del pasado judicial del solicitante.
Sin embargo, el Superintendente Felipe Muñoz prefirió no pronunciarse, hasta tanto la mesa de trabajo que convocó con Fenalco para discutir esos puntos no tanga unas propuestas concretas que conlleven a un proyecto de reforma del decreto ley 356 de 1994.

EL BLINDADO USADO

Tanto el arrendamiento como la comercialización de blindados están regulados por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada. Por eso, al comprar un blindado usado, el comprador debe tener en cuenta que el traspaso se debe hacer también ante la entidad, que debe saber qué persona va a comprar el carro y para qué lo necesita.

Esto implica que si lo adquiere sin haber tramitado los permisos, deberá guardarlo, al menos, cinco meses, hasta que la entidad diga si puede usarlo o no.

MEDIDAS DE CHOQUE

Según documento de Fenalco, la Superintendencia propuso una serie de medidas rápidas, encaminadas a agilizar los trámites de obtención de licencia de blindados:

1. Un convenio con el DAS para que los antecedentes judiciales del usuario puedan ser consultados desde la Superintendencia.
2. Modificar el formulario de solicitud de blindaje, de tal manera que el interesado autorice a la Supervigilancia el entendimiento directo con la empresa de blindaje, omitiendo una triangulación usuario/ empresa/ Superintendencia.
3. Priorizar las solicitudes, según grado de peligro en que se encuentre el interesado.
4. Crear una línea directa con la Supervigilancia para denunciar a las empresas que realizan blindajes al margen de la ley y la corrupción dentro de la entidad (denuncie@supervigilancia.gov.co).

¿POR QUÉ EL BLINDADO NO ES UN ARMA?

El servicio prestado por las empresas de blindaje de vehículos es especializado y ofrece un producto de seguridad pasiva.
La protección que ofrece se dirige a facilitar el derecho a la vida.
Los principales y potenciales clientes son entidades y agentes relevantes en la sociedad, como multinacionales, empresas nacionales, agencias del Estado y personajes de reconocida reputación moral y ciudadana.

Los servicios de blindaje de vehículos cumplen una función supletoria a la principal del Estado, de darles protección a sus ciudadanos y se ofrecen en el mercado bajo el amparo constitucional de la libertad económica.
Fuente: Vicepresidencia de Seguridad Privada de Fenalco

ALGUNAS CIFRAS DEL SECTOR

Existen 29 empresas blindadoras y arrendadoras registradas en el país. En el 2006, facturaron 82.000 millones de pesos.
Por el país ruedan alrededor de 13 mil vehículos blindados.
Las empresas de blindaje están entregando alrededor de 1.500 vehículos anuales.

PARA BLINDARSE¿

*Acuda únicamente a empresas legalmente constituidas y registradas ente la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.
*Cerciórese de que estén afiliadas a Fenalco.
*Denuncie en la dirección de correo electrónico denuncie@supervigilancia.gov.co cualquier anomalía al momento de contratar este servicio.
*Si va a comprarlo de segunda, verifique su pasado y realice los trámites de licencia, antes de pagar.

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