En Bogotá hay una empresa que realiza artesanalmente el proceso de restaurar interiores de vehículos

Una empresa en Bogotá le repara el timón desgastado, el tablero quebrado o la tapicería dañada. Estos expertos compartieron algunas de sus técnicas de restauración.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

¿El sudor de las manos es lo que más ayuda a deteriorar un timón, además del intenso calor y los rayos ultravioleta que recibe directamente del Sol¿, dice Hernando Navarrete, gerente de la franquicia canadiense FibreNew International y experto en el tema de renovar partes desgastadas de los interiores de los autos, como son la tapicería, los tableros, los timones y los apoyabrazos.

Gracias a productos y tecnología traídos de Canadá, así como la capacitación que FibreNew les da a los dueños de franquicias en nueve países, es posible restaurar piezas del vehículo que antes eran irrecuperables.

Los casos de restauración que esta empresa de dos años de edad recibe con mayor frecuencia son los timones desgastados. Para devolverles la juventud no se utilizan forros ni maquillajes superficiales, sino que se realiza un trabajo artístico que le imprime al material el color, la textura y el brillo originales.

Algunos trabajos, como la reparación de tableros de mandos quebrados y reventados por la acción de la expansión del material debida al calor del sol, casi ni se notan.

Los materiales que más a menudo se reparan son los plásticos, las pastas y el cuero; pero no así la fibra de vidrio.

Con el original en mente
Las sillas de cuero rotas, cuarteadas, destempladas y con la espuma interior aplanchada quedan como nuevas gracias a un tratamiento de rejuvenecimiento que consiste en limpiar a fondo la suciedad y la grasa que el cuerpo humano (sobre todo las manos) deja sobre el tapizado.

El segundo paso es hidratar el cuero y proceder a hacer las reparaciones o los zurcidos invisibles (o visibles) a que haya lugar.
En caso de necesitar parches, FibreNew cuenta con un muestrario de materiales y colorantes que dejan el material como era de nuevo. ¿Lo ideal es salvar la originalidad del carro¿, anota Navarrete.

Al preguntarle al gerente sobre el costo de sus servicios, sorprende que un trabajo tan especializado ofrezca precios accesibles, pues restaurar un timón en muy mal estado cuesta entre 95 mil y 150 mil pesos, mucho menos de lo que valdría comprar un timón nuevo, e incluso menos de lo que cuestan algunos forros.

Este tipo de restauración es especialmente apreciada en vehículos de modelos antiguos o características especiales.

La reparación de un tablero, por ejemplo el de un Hyundai Accent, que es especialmente proclive a que el calor del sol lo quiebre en varios puntos, resulta en un trabajo que ni siquiera lo notaría el dueño del vehículo, quien conoce en qué parte estaba roto.

La reparación de un panel de instrumentos cuesta máximo 300 mil pesos, aunque hay casos en que el trabajo no se acepta, por ser prácticamente irrecuperable.

La silicona: ¿heroína o villana en la protección?
Una explicación sobre este compuesto. ¿Hasta qué punto es bueno usarla para darle brillo al tablero? ¿Qué tipos de silicona hay?

Cuando en su lavado de carros le ofrezcan que le aplican silicona al tablero para darle lustre piense antes de decir que sí, pues existe todo un tema detrás del uso de este componente.

Las siliconas son generalmente productos derivados del petróleo; por eso su aspecto al aplicarlas es grasoso. Con respecto a si es bueno o no utilizarlas, hay diferentes posiciones y para analizar esta situación se puede tomar como ejemplo un tablero partido o rajado.

Es muy frecuente ver carros de modelos anteriores con el tablero deteriorado, y la única causa de dicho deterioro es el sol. La capa superficial de estos tableros está hecha de un material llamado PVC al cual se le añaden plastificantes para darle cierta flexibilidad.
Con la exposición del tablero a los rayos de sol durante años, los plastificantes se disipan o evaporan. Por tal razón el PVC pierde su flexibilidad y el resultado es que el tablero se agrieta.
Ante este fenómeno, la solución es aplicar un producto que le devuelva la flexibilidad al PVC. Por eso algunas personas utilizan silicona.

Unos la defienden, otros no
Quienes están a favor del uso de la silicona sostienen que humecta la superficie del tablero y por eso evita el daño del mismo.
Por otro lado, hay quienes dicen que este producto, al tener en su composición derivados del petróleo, absorbe el calor del sol y esto genera que los plastificantes que componen el PVC emigren hacia la superficie del tablero, se evaporen, y por lo tanto se acelere su proceso de secado.

Ambos puntos de vista son solo teorías y cada persona es libre de sacar sus propias conclusiones. Por ejemplo, los expertos de FibreNew son partidarios de la segunda teoría y no recomiendan el uso de siliconas.

Lo que sí recomiendan a los usuarios es que traten de proteger el tablero de los rayos del sol (mediante un filtro o una cubierta para el panorámico, que se usa cuando el carro está estacionado) y limpiarlo simplemente con un trapo limpio y húmedo.

Es importante recalcar que la única causa natural del deterioro en los tableros es el sol. Si un tablero al cual nunca se le ha puesto silicona se somete constantemente a los rayos del sol, es muy probable que se rompa o se raje; si un tablero es protegido de los rayos del sol, durará mucho más tiempo, independientemente del uso de siliconas.

En el momento de adquirir una silicona se recomienda leer detalladamente su etiqueta y, de ser posible, solicitar su hoja de datos de seguridad de material (MSDS, sigla en inglés de Material Safety Data Sheet) para conocer con exactitud su composición.

En caso de no tener acceso a esta información, es recomendable adquirir un producto de una marca reconocida y que en su etiqueta diga que ofrece protección contra los rayos UV, y utilizar este producto de forma muy moderada.

Tableros y timones: la imagen de su auto
Estas piezas juegan un papel importante en la presencia del interior y se pueden arreglar sin quitarle originalidad al vehículo.
Al igual que las sillas de cuero, antes de arreglar un timón o un tablero se debe realizar una evaluación de si se pueden restaurar o no.

Muchas veces sucede que una grieta visible es simplemente la ¿punta del iceberg¿ del problema, pues podría suceder que el tablero ya se encuentre demasiado reseco y que por ello se resquebraje con facilidad. En tales casos, es muy difícil de recuperar.

En otras ocasiones, en las que la resequedad se produce solo en pequeños sectores, es posible salvar la pieza y devolverle su apariencia original.

Por el lado de los timones, salvarlos depende de factores como el material, principalmente, y el tipo de daño. Los timones en cuero se pueden salvar prácticamente todos, a menos que el daño sea muy profundo.

Hay otro tipo muy común de timones hechos de una especie de esponja compacta y dura con un recubrimiento de textura en su superficie, que también se pueden recuperar, a menos que el deterioro sea extremo y profundo. Cada uno de los casos debe ser sometido a un análisis detallado antes de proceder a un trabajo de restauración.

LOS ENEMIGOS DE TABLEROS Y TIMONES
El principal enemigo de un tablero, como ya se mencionó, es el sol, por eso se recomienda proteger estas piezas tanto como sea posible.

En cuanto a los timones, hay que mencionar varios agentes enemigos: los rayos UV del sol; los anillos en los dedos, puesto que raspan y rayan la superficie, y el principal agente de deterioro es el sudor de las manos y la grasa corporal que se emite a través de los poros de la piel.

El PH del sudor es ácido y finalmente acaba con el sellador original de fábrica; es ahí cuando se acelera el desgaste del timón. Incluso, si el usuario toma regularmente algún tipo de medicamentos es muy probable que ese PH se altere y el timón se deteriore con mayor rapidez.

Las sillas en cuero tienen los mismos enemigos que los timones, solo que el desgaste en este caso es menos notorio o más lento puesto que la piel generalmente no está en contacto directo con la superficie de la silla porque el sudor es retenido en gran parte en la ropa.

Los daños mas comunes que se presentan en las sillas son fruto de la constante fricción a la que es sometida la superficie, como subirse y bajarse constantemente del vehículo, por esto es que generalmente la silla que presenta más daños es la del piloto.

LA TAPICERÍA, SEGÚN EL CLIMA
Un clima caliente y húmedo favorece el deterioro prematuro de las piezas por varias razones: el calor hace que los plastificantes de materiales como el PVC o plásticos duros emigren a la superficie y se evaporen más rápidamente.

En un clima cálido la gente suda más y por lo tanto el sudor se adhiere en mayor cantidad en las superficies del timón, los tapizados y las sillas en cuero. Esto genera daños prematuros.

En clima cálido se usan menos prendas de vestir (por ejemplo, los hombres manejan en pantaloneta o las mujeres en ¿shorts¿ o minifalda) y por lo tanto hay mayor contacto directo de la piel y sus grasas con las superficies.

Estos factores aceleran el daño en cualquier superficie, ya sea en cuero, tapizados, plásticos duros, o ¿pasta¿ o PVC; por lo tanto, no hay una recomendación específica para el factor clima en cuanto a qué material escoger para sus sillas al momento de comprar un vehículo.

Las recomendaciones están dirigidas al cuidado y el mantenimiento que se le debe dar al interior del auto: por ejemplo, limpiar periódicamente con franelas limpias y húmedas o esponjas suaves todas las superficies.

Si se utiliza algún tipo de jabón, debe usarse uno suave o especial para cada una de las superficies y retirar todos los residuos; evitar el uso de productos a base de solventes ¿como el ¿varsol¿¿, pues si bien es cierto que eliminan las grasas, su uso excesivo puede dañar el acabado original de la pieza y acelerar el envejecimiento.

¿INCIDE EL COLOR EN EL DETERIORO?
Es conocido por todos que de los colores el negro es el que más absorbe el calor; es por eso que una prenda de vestir negra genera más calor que una prenda de otro color. No obstante, tal situación no alcanza a incidir en el deterioro del interior de un vehículo.  

El centro está ubicado en la Cra. 70G No. 99ª - 40, de Bogotá. Encuentra más información en el teléfono 617 7943 o en la dirección de correo hernandonavarrete@hotmail.com

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