Lo bueno, lo malo y lo feo de los viajes por carretera en la época de vacaciones

Los viajeros opinaron y sobresale la sensación de seguridad que dan el ejército y la Policía de Carreteras, por otro lado, se rajan el estado de algunas vías, la señalización y el alto costo de los peajes.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

MAURICIO ROMERO
REDACTOR DE EL TIEMPO

¿Lo mejor: la seguridad. Lo peor: las tractomulas, los buses y el exagerado costo de los peajes¿. Así resume la situación de las carreteras nacionales uno de los participantes de un foro publicado por eltiempo.com.

La queja más generalizada de los usuarios que participaron en el foro y de quiens enviaron cartas a EL TIEMPO es que el costo y la cantidad de peajes en las rutas colombianas no concuerdan con el mal estado de las vías.

Por ejemplo, una persona que emprenda un viaje de ida y vuelta entre Bogotá y Cartagena (por la ruta de La Dorada) tiene que pagar 30 peajes. Suponiendo que todos cuesten 5.100 pesos, el solo derecho de usar la carretera les vale a los usuarios 153 mil pesos (un tiquete de ida y regreso a Cartagena en bus cuesta aproximadamente 210 pesos).

En cuanto a la seguridad relacionada con el orden público, la mayoría de usuarios opina que se sintieron protegidos por la presencia del ejército y la Policía de Carreteras. Muchos reconocen que, a diferencia de hace algunos años, ahora se puede disfrutar del paisaje nacional con mayor seguridad.

Sin embargo, otros opinan que un país militarizado no es sinónimo de seguridad. Lo cierto es que varios participantes opinan que los retenes ilegales de delincuentes y guerrilla (¿pescas milagrosas¿) no se volvieron a presentar.

Señalización deficiente

Los comentarios de los usuarios de las rutas Bogotá-Girardot y Bogotá-Sogamoso son buenos en cuanto a que la construcción de la doble vía a esos destinos desde ya está permitiendo la descongestión de las rutas.

No obstante, los viajeros a Boyacá comentan que la señalización de las obras no es buena, pues casi durante todo el trayecto es difícil saber cuándo se termina o comienza la doble vía, sobre todo de noche, por falta de señales luminosas e iluminación de la vía.

¿Si uno se confía, puede tener un accidente, pues la doble vía se convierte abruptamente en un solo carril, con curvas de 90 grados en todos los casos, mientras retoma la carretera que sigue siendo de un carril de ida y uno de vuelta¿, comenta un forista.

El mismo usuario añade: ¿Iba hombro a hombro con un Mazda 626 y este tuvo que frenar de emergencia porque el carril de él (el de la izquierda) se acabó de repente. (...) Para no chocar contra mí ni contra los que nos seguían tuvo que meterse entre unos conos ubicados justo antes de una barrera que impedía el paso¿.

Otro forista comenta: ¿De Bogotá a Fusagasugá por la nueva vía, más o menos las siete de la noche, faltó mucha iluminación en el desvío hacia Fusagasugá y Melgar. Nosotros nos perdimos y nos tocó parar a preguntar¿¿.

Y dale con la línea amarilla

Algunos usuarios lamentan que tengan que ir detrás de un camión echando humo a 30 kph y que no sea posible sobrepasarlos debido a que la mayoría de tramos en todas las carreteras nacionales están pintados con línea amarilla continua.

Además, continúan las quejas sobre los conos que la Policía de Carreteras y el ejército ubican en las únicas zonas en las que es lícito y seguro adelantar.

¿Viajé de Bogotá a Pereira por la vía La Línea y Pereira-Manizales-Bogotá. Las carreteras están en buen estado pero hay muchos peajes y muy caros. El problema es que los camioneros y los tractomuleros adelantan en curva y le echan el carro encima a uno.

En más de cinco ocasiones me tocó orillarme para que no me estrellaran. Y la Policía se hace ¿la de las gafas¿ con ellos. Son un peligro mortal por su irresponsabilidad¿, comenta otro participante en el foro.

Una de las carreteras que más críticas suscita es la de Bogotá a la costa atlántica. Entre Bogotá y La Dorada (por la vía Bogotá-La Vega-Villeta-Honda) la carretera está en buenas condiciones, pero los viajeros que por esta época recorrieron toda la ruta hasta Barranquilla, Santa Marta o Cartagena coinciden en que es un peligro andar por allí debido a que algunos tramos buenos se ven interrumpidos por zonas con huecos sobre el pavimento (cada 3 o 4 kilómetros) o con la carretera hundida.

Esta situación es especialmente crítica entre Bosconia (Cesar) y Plato (Magdalena), ya que la carretera está en mal estado, a pesar de tener uno de los peajes más caros de todo el trayecto.
Según los usuarios, el hundimiento de algunos tramos de la vía y los huecos son causados ¿en su mayoría¿ por el tráfico de tractomulas cargadas con carbón que por allí transitan.

¿Bogotá - Bucaramanga - Bosconia - Ciénaga - Cartagena ida y regreso: seguridad, muy buen control policial. Lo malo: demasiados peajes, un amortiguador roto, desajuste total del vehículo. Resumen: carreteras tipo octavo mundo con precios de primer mundo en pleno siglo 21, en un país que pretende promover el turismo...¿, explica otro conductor.

Por otro lado, los viajeros entre Bogotá y Bucaramanga dicen que hubo buena movilidad pero que el tramo entre Barbosa y Socorro (Santander) no está en buenas condiciones. Un viajero destaca que la vía entre Pamplona y Bucaramanga (Santander) está muy deteriorada.

Y así, muchos ven cosas buenas, como una mejor actitud de los conductores al volante, pero critican que no siempre hay buena movilidad.

CUENTAS MAL HECHAS

En declaraciones a la prensa, el General Luis Alberto Moore Perea, Director Nacional de la Policía de Tránsito, dijo que el sábado pasado se movilizaron 800 mil carros en el Tolima.

Suponiendo eso, y dividiendo por 400 mil en cada sentido, da 16.666 carros por hora, lo cual significa 277 carros por minuto. Eso implica que deben pasar 4,62 carros por segundo por un peaje, cosa totalmente improbable, más si se tiene en cuenta que las operarias de los peajes se demoran entre 30 segundos y un minuto y medio por carro.

Además, puestos en fila india y a un metro de distancia, 800 mil carros miden más de 3 mil kilómetros. Es decir que ubicados en línea recta, la extensión de Colombia entre Leticia y Punta Gallinas no alcanzaría para acomodarlos a todos.

Hay que anotar que el número de vehículos (incluidos los de carga) en el país no supera los 4 millones de unidades; por lo tanto, es poco probable que una cuarta parte hubiera estado en el mismo día en un mismo departamento.

ENTRADA A BOGOTÁ, RAJADA

Un conductor comenta: ¿Viajé el primero de Enero de Fusagasugá a Bogotá. La policía se equivocó totalmente (...) y no habilitaron el retorno, como usualmente se hace al regreso de los puentes. Total congestión hasta el Muña (solo dos carriles subiendo y uno habilitado bajando).

En Soacha, caos total. Pocos policías, mucho tráfico, mucho trancón y poca ayuda de la autoridad¿.

¿Hice dos recorridos: Ibagué - Honda, excelente; el mantenimiento que hace el peaje de Alvarado es para resaltar. El otro fue de Ibagué a Bogotá: parece un delito viajar a Bogotá en temporada; o lo desvían o lo trancan horas; o subiendo de Silvania cuando la doble calzada y la prelación es de los que suben, se le da a la Policía de Carreteras por colocar unos conos en la línea blanca subiendo y doble calzada bajando.

Por supuesto, tremendo trancón subiendo; qué riesgo adelantar un vehículo porque, o se estrella contra un cono al abrirse o no se puede cerrar por otro cono. Los vehículos en sentido contrario bajan como bólidos; estuve por ver varios accidentes por esta causa¿.

HABLAN QUIENES TUVIERON BUEN VIAJE

¿El viaje fue a Tolú desde Envigado. Muy buena carretera, excelente vigilancia por parte del ejército y la Policía Nacional, el trato fue muy bueno. La velocidad que observé de parte de los conductores fue prudente¿¿.

¿Muy bien. Viajé a Villavicencio y la carretera está ¿súper¿ y bien militarizada. Me sentí segura y el viaje fue muy placentero. Se ve la presencia del ejército por todo lado, especialmente en los puentes. Y las carreteras para Restrepo y Cumaral están muy bien mantenidas¿.

¿Muy bien; bastante orden, seguridad, buen estado de la vía y ¿ante todo¿ presencia de la policía y el ejército. Viajé de Bogotá al Socorro (Santander) el sábado 29 de diciembre y regresé a Bogotá el martes primero de Enero.

DEMASIADO TRÁFICO

¿Viajé de Bucaramanga a Bogotá el 22 de diciembre (sábado) sin ningún inconveniente pero el regreso, que lo realicé el 26 de diciembre (miércoles) encontré tantos camiones en la vía que era imposible avanzar.

Por ejemplo, el trayecto entre San Gil y Bucaramanga ¿que normalmente se hace en dos horas¿ nos llevó cuatro. Cualquier tramo de carretera tiene curvas sucesivas y una fila de 10 o 12 camiones, que pasarla es obra de titanes para luego encontrar otra fila de camiones igual. Es muy difícil disfrutar un viaje así. En conclusión me fue bien y mal¿.

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