Buscan acabar con los 'golpes de tres pesos' entre vehículos

Los choques de latas son generadores de grandes trancones en la vía. En otros países son considerados un problema entre particulares.

Redacción Motor

04:21 p.m. 11 de marzo del 2011

El año pasado en Colombia hubo 88.851 choques simples, es decir, aquellos que solo comprometen daños de latas o daños menores. De estos, 5.344 ocurrieron en carreteras y 83.507 en zonas urbanas, según estadísticas del Registro Nacional de Accidentes de Tránsito.  

Solo en Bogotá se presentaron 21.161 incidentes de este tipo. Esto significa que cada 24 horas la Policía de Tránsito atiende un promedio de 58 casos de choques de latas que, además de ocasionar trancones absurdos, son una pérdida de tiempo para la policía. 

"Más que una pérdida de tiempo, estos eventos distraen a la Policía de actividades más importantes. El policía podría estar regulando el tráfico o atendiendo casos más graves, pero ellos tienen que hacer un croquis porque las aseguradoras así lo exigen", dijo el director de la Policía de Tránsito, general Rodolfo Palomino. 

José María Sánchez Albiñana, intendente Jefe de Policía de Movilidad de Toledo (España) fue más directo: "El policía de tránsito está trabajando para la compañía de seguros, y ni la ciudad ni la institución reciben nada a cambio", dijo al observar esta situación en las calles de Bogotá.  

Sánchez Albiñana, quien además hace parte de IRSA, Organización No Gubernamental Internacional de Policías Especialistas en Seguridad Vial, estuvo recientemente en el país y compartió en distintos eventos sus experiencias frente a la forma de combatir la alta siniestralidad por accidentes.  

Aseguró que esta situación debe cambiarse y un primer paso para solucionar los problemas de movilidad es adoptar el modelo de otros países, en el cual las autoridades solamente intervienen en casos en los que se ven afectados en su integridad física peatones, conductores y pasajeros. (Ver abajo Así funciona el modelo español). 

Para las autoridades de tránsito los choques simples son aquellos en los que solamente están implicados los vehículos cuando sufren daños menores como rayones de pintura, latas dañadas o rotura de lámparas y stop, entre otros.

El experto español agregó que los choques simples son un problema entre particulares que deben resolver las compañías aseguradoras de una manera fácil y rápida, y no como sucede con los trancones por choque de latas, "que por un interés particular se afecte el interés general". 

Con estos elementos, el general Palomino y su equipo de trabajo están buscando la fórmula para que se adopten modelos como el español en el cual no se perjudica a los usuarios de las vías ni el trabajo de la policía. 

"En otros países se ocupan las aseguradoras, toman fotos y ellas se entienden. Esos casos toman mucho tiempo y distrae la atención de los agentes de cosas más importantes. Eso reforma hay que hacerla", reiteró Palomino. 

Así funciona el modelo español 

En Toledo (España) y en general en todo el país, todo vehículo debe tener una póliza de seguro obligatorio de responsabilidad civil por daños a personas y cosas ocurridos por la circulación del vehículo.  

Hay que tener en cuenta que hoy los daños a un bómper o una puerta pueden superar el millón de pesos. Y por lo general las piezas no se 'latonean' sino que se cambian en su totalidad. El valor de póliza obligatoria tiene una cuantía mínima que oscila entre los 300 y 500 euros. 

Según explicó Sánchez Albiñana, cuando ocurre un choque de latas, los conductores deben proceder de inmediato a mover los carros de la vía y dejarlos en lugar donde no obstaculicen el tráfico. La policía sólo acude en casos donde resulten personas lesionadas o cuando el vehículo no se puede mover por sus propios medios.

En España existe el 'parte de declaración amistosa de accidente'. Un documento parecido a nuestro formato de croquis que entregan las aseguradoras y que todos los conductores deben portar.

Si hay acuerdo entre las partes de cómo sucedió el accidente, se deberá llenar el documento impreso con los datos de lugar, fecha, hora, conductores y vehículos implicados, si están o no asegurados, nombre de las compañías de seguros, datos de testigos tales como nombre completos, teléfono y domicilio. Esta información es fundamental para la reclamación futura. 

El responsable civil del hecho, según la legislación española son tanto el conductor como el propietario del vehículo pues no siempre son la misma persona. 

No obstante la Ley adoptó la figura del responsable civil directo colocando a la entidad aseguradora del vehículo en la misma posición que el conductor y el propietario.

Así, en un accidente de tráfico se puede reclamar directamente a la aseguradora sin pasar previamente por conductor y el propietario. De hecho la mayoría de las indemnizaciones se negocia con las compañías de seguros y no con los otros responsables civiles. 

Y según la página web abogadogloabl.com, "si por el contrario no hay acuerdo sobre todos o algunos aspectos del accidente o la/s otra/s parte/s involucrada/s no pueden suscribir la declaración amistosa de accidente (por ejemplo por estar herido): es imprescindible pedir la intervención de la autoridad policial sea local, autonómica o nacional quien se encargará de redactar un atestado con toda la información relevante del accidente y que luego remitirá al juzgado de guardia del lugar donde ocurrió el mismo. Del mismo modo debe poner de inmediato en conocimiento de su asegurador la existencia del siniestro".

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