La caja automática vuelve a lo manual para dar una conducción más concentrada y cómoda

Muchos conductores se enredan con este sistema, aunque fue diseñado para simplificarles la vida. Las cajas de hoy se ajustan incluso a su manera de conducir.

Redacción Motor

05:00 a.m. 12 de marzo del 2010

Hasta hace no muchos años, los vehículos comercializados con transmisión automática formaban parte del exclusivo club de los asientos de cuero, el techo corredizo, los elevavidrios eléctricos y el radio original de fábrica, entre otros lujos. Es decir, tan solo tenían acceso a ella quienes pagaban varios millones por encima del valor del carro.

Explicaciones hay varias, aunque en el caso colombiano se puede resumir en que las marcas y modelos que llegaban al país en décadas pasadas provenían mayoritariamente de Europa y Japón (Volkswagen, Fiat, Renault, Mercedes-Benz, BMW, Peugeot, Toyota o Mazda) y no de Estados Unidos, cuyos autos son comercializados casi exclusivamente con transmisión automática.

Pero los tiempos cambian y hoy la caja automática no solo dejó de ser un accesorio 'estrato 6', sino que cada día es más común entre todo tipo de vehículos, sin importar marca, origen o gama.

Es más: lo raro hoy es encontrar, de primera mano en las vitrinas, un europeo de quilates con caja mecánica, pues lo que está llegando de países como Alemania, España, la República Checa, Inglaterra o Francia (reacios en otras épocas a las transmisiones tipo 'gringo') ya incorpora lo último en este tipo de tecnología.

Por supuesto, la evolución de la caja manual a la automática y de ésta a la que comúnmente se conoce como 'secuencial', requiere de los usuarios un cambio de switch en el cerebro, especialmente de aquellos que aún creen que la falta de clutch no es de 'pilotos duros', sino de usuarios comunes, amantes de la conducción pachorruda.

Si eso fuera cierto, bólidos reconocidos como los Serie 3 de BMW, los Mini Cooper S, los Volkswagen versión GTI o los Audi turbocargados no tendrían dentro de su portafolio la opción de conducirlos a punta de acelerador, como desde hace tiempos la ofrecen las SUV y los sedanes de gama alta.

Lo que sí exigen es un uso adecuado de la tecnología para que la caja automática cumpla con el objetivo para la que fue creada: permitir una conducción más segura y relajada.

El abecedario de la caja
Las letras que los fabricantes instalan al lado de la barra de cambios o incorporadas al tablero central son universales; cada una tiene una función específica y un uso adecuado para evitar daños o riegos durante el viaje.

Posición 'P'. Significa 'parqueo' y fue diseñada para cumplir estrictamente con esa función. No la use para 'sostener' el vehículo porque su mecanismo (una cuña que interfiere entre dos piñones) puede dañarse.

Por la misma razón, no accione 'P' para esperar cambio de semáforo, especialmente si el auto queda en subida. En este caso tan solo aplique el pedal del freno.       

Tampoco lleve la palanca a la 'P' con el auto en movimiento: frene, sostenga el pedal y luego sí acciónela. Si el vehículo queda parqueado en bajada, déjelo con el freno de estacionamiento puesto y enganchado previamente al P.

Posición 'D'. Significa 'drive' (conducción) y es la indicada para espichar el acelerador y andar, mientras el vehículo sube de manera secuencial de un cambio a otro, salvo que el conductor oprima a fondo el pedal del acelerador.

En ese caso, la caja recibe la orden de bajar de cambio y, por ejemplo, pasa de tercera a segunda para sobrepasar otro vehículo en carretera.

Es perfectamente válido mantener el carro en 'D' cuando está en los semáforos, no es necesario llevarlo a neutro.

Posición 'R'. Es la que acciona la reversa y, al igual que la posición 'D', sólo debe engranarse con el vehículo quieto para evitar daños en los mecanismos. Una vez hecho el recorrido hacia atrás, frene del todo y, ahí sí, accione 'D' o 'P', según sea su necesidad.

Posiciones '1', '2'...: Estas posiciones sirven para que la caja no pase de Primera (1) o de Segunda (2), con el fin de que, por ejemplo, pueda circular lentamente por un terreno difícil o ayudar a sostenerlo en una carretera pendiente. Por ejemplo, al dejarlo tan solo en Segunda, logra llevarlo al tope de revoluciones, evitando así que pase a los siguientes cambios y avance.

Posición 'N'. Al accionarla, el motor queda en neutro, es decir, la caja queda totalmente liberada.

Erróneamente se cree que debe usarse en los semáforos para ahorrar gasolina y, al llegar al destino, para apagar el motor. Quizá apague, pero las llaves no salen, pues, por seguridad, la caja debe estar en Posición 'P'. Igual sucede para iniciar el motor.

La Posición 'N' se utiliza, por ejemplo, para 'rodar' el carro en un taller o un garaje o al momento de sincronizarlo.

Ahora son electrónicas
Toda caja automática es secuencial, pues eso quiere decir que sólo pasa los cambios en orden, hacia arriba o abajo. Hoy los carros tienen la opción de usar la caja en posición totalmente automática o pasando los cambios a conveniencia en la posición secuencial, de acuerdo con el nivel de control que desee durante la conducción.

De todas maneras, no hay embrague y el automóvil arranca con solo tocar el acelerador, en cualquier modalidad.
Al elegir el modo manual, el conductor puede hacer los cambios libremente con tan solo tocar la palanca (mientras esté en posición +/-) o, en algunos vehículos de gama alta, accionando unas paletas colocadas a lado y lado del timón (tipo Fórmula 1) con las que puede subir o bajar las velocidades.

En cuanto a la caja autoadaptable, se trata de una función que la electrónica permite aplicarle al funcionamiento de las cajas ya que el computador identifica la manera de conducir y se adapta a ella gracias a un calculador  que decide el cambio de acuerdo con la velocidad con que circula el vehículo, el régimen de giro del motor y el mando seleccionado.

Estas cajas permiten la conducción Sport (S) o sobremarcha, una posición con la que el computador 'reprograma' la frecuencia con que la caja 'mete' los cambios y la hace que el vehículo sea más ágil y potente. 

Precisamente estas cajas de última generación son las que han permitido 'popularizar' el modo automático en la conducción. Sin embargo, aun falta volver más universal su diseño dentro de la cabina, ya que, dependiendo de marca y modelo, la posición manual +/- puede estar abajo, arriba o al lado de la palanca de cambios, y las paletas +/- pueden aparecer indistintamente al lado derecho o al izquierdo del timón, según marca y modelo, lo cual tiende a generar confusión en los conductores.

Se puede decir entonces que, gracias a la electrónica, el sistema automático de cambios se volvió mucho más atractivo para los conductores 'puristas', quienes ya son conscientes de que éste llegó a la industria para quedarse; incluso muchos expertos se arriesgan a decir que las marcas de vehículos más representativas del mundo ya le están dando 'cristiana sepultura' a la caja mecánica.

Es lógico: con la automática, el conductor se esfuerza menos, al no tener que oprimir el pedal del embrague cada vez que se desee cambiar de velocidad, lo que le proporciona una conducción mucho más eficiente.

Además, al ser gobernada por un computador 'inteligente', se evitan muchos errores humanos y, en consecuencia, se reducen los costos de mantenimiento.

MANEJE ADECUADAMENTE LA 'SECUENCIAL'
Si maneja en modo 'manual', familiarícese con el diseño y los comandos de la barra de cambios o las paletas del timón (+/-).

Ensaye primero en sitios despejados y procure no estar mirando el mecanismo cada vez que lo accione.

No tiene sentido que la utilice el modo manual en la ciudad y mucho menos en trancones. Deje que el carro haga el trabajo por usted con la caja automática.

En automático, no utilice la posición 'S' en la ciudad, y menos en trancón: aumenta el consumo y no la necesita.

Si maneja en automático en carretera, elija el punto que más le conviene. En la posición 'S' la eficiencia del carro es mucho mayor.

EL MANTENIMIENTO
Siga las recomendaciones del fabricante. Los aceites de cajas manuales y automáticas hoy no requieren servicio o son muy prolongados los intervalos.

YA NO SON 'LENTEJAS'
Las cajas automáticas anteriores se demoraban en responder a los requerimientos del conductor, es decir, enganchaban con más dificultad.

Hoy se comportan igual o mejor que las manuales gracias a que son gobernadas por un computador y traen programados ya no tres o cuatro cambios, sino seis o siete, lo que hace que el vehículo sea más rápido y eficiente en consumo. 

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