Cambie el el filtro del aceite cada 6.000 kilómetros

Es crítico para la vida del motor y cuando trabaja en medio de mugre y polución a los 6.000 kilómetros ya ha perdido su capacidad. Para que el aceite dure más, cámbielo con mayor frecuencia.

Redacción Motor

05:00 a.m. 26 de diciembre del 2008

Los filtros son unidades selladas, por lo que el consumidor no tiene formas de comparar su calidad ni los materiales. Es una pieza, vital para la vida del motor del carro, que se compra a 'lata cerrada' por lo cual hay que saber bien de qué se trata.

Nada más simple que un filtro pero nada más complejo que hacerlo funcionar debidamente en un motor. Primero que todo, el filtro va dentro de un cuerpo metálico que se atornilla al bloque del motor y que debe resistir la vibración, el peso del aceite y la mugre que lo va aumentando, además de ajustar perfectamente para que no haya fugas. Las carcasas son en acero y sus medidas son muy exactas para que el grafado o cierre final sea correcto y no se presenten fracturas ni se aflojen.

El elemento filtrante es un papel muy sofisticado que viene en diversas especificaciones, ahora mayoritariamente desde Brasil. El papel es poroso, pero en diferentes dimensiones tomadas en micras que se aplican de acuerdo con la especificación del filtro
y su uso. Es diferente para filtrar gasolina, ACPM o aceite.

El papel hay que plisarlo para aumentar el área filtrante dentro del volumen del filtro, como una cortina o el fuelle de un acordeón.

Luego, se empaca cada cartucho con la debida simetría y se pegan sus extremos antes de ingresar a la zona donde se colocan
las tapas metálicas de ambos extremos y todo esto se somete a un proceso de secado en un horno a 180 grados. En ese mismo paso, los poros del papel sufren una transformación para lograr su mayor eficiencia.

En un extremo del cartucho va una lata o tapa que permite apoyarlo sobre un resorte para que a su vez lo presione y ajuste contra la base superior y en el otro la válvula de alivio, cuya fabricación es muy precisa. Esta válvula juega un papel primordial ya que el elemento filtrante se va tapando a medida que se usa y esto hace que pasar el aceite a través del papel sea cada más difícil por lo cual la presión va aumentando de manera permanente.
Si esa presión crece de manera infinita, suceden dos cosas. Por un lado, cada vez pasa menos aceite al sistema de lubricación del motor con los consabidos daños y problemas en la máquina. Por otro, esa presión puede provocar fugas por el empaque de montaje y, en casos extremos, la explosión del filtro. La prueba de homologación exige que el filtro soporte como mínimo 180 libras de presión.

Para evitar estos extremos, el filtro tiene en la parte superior una
válvula de alivio que se abre a unas 12 libras de presión. Es decir, con el uso normal del filtro, si se excede el kilometraje, el papel causará fácilmente una restricción de esa medida y la válvula -by pass- se abre, permitiendo que el aceite siga su curso hacia el motor, pero sin pasar por el filtro que queda de adorno.

El usuario no puede advertir ni prevenir este suceso por lo cual la única fórmula para evitarlo es cambiar con una frecuencia rigurosa el filtro, que viene dada por horas de trabajo del motor o por kilómetros recorridos. Esto a su vez es variable dependiendo del
entorno en que se use la máquina pues en caminos destapados o ciudades muy sucias, como Bogotá, el recorrido hábil del filtro es menor en aceite y muy reducido en aire.

Muchos filtros tienen una segunda válvula, que evita que se desocupen cuando el motor no está en uso. Esto depende de la posición del filtro pues si va boca abajo, es obvio que el aceite se sale apenas cesa el flujo y al encender el motor pasará un buen tiempo sin que haya lubricación mientras se llena el filtro.

Esta válvula está especificada en la referencia del filtro y por lo tanto al reemplazarlo hay que obtener uno idéntico en especificaciones pues aunque otros atornillen y sean iguales por fuera, pueden tener esa diferencia sustancial en el interior.


REGLAS DE ORO PARA EL FILTRO DE ACEITE

❋ Los filtros de aceite no son lavables. Por la forma y constitución del papel la mugre se queda trabada en los poros y no sale de ahí, salvo por ruptura de la celda, momento en el cual se cancela el efecto filtrante, lo cual sucede al soplarlos. Si se les echa gasolina, esta sale negra pero no son las partículas dañinas para el motor las que se disuelven porque estas no pueden desprenderse del papel.

❋ SIEMPRE, dentro de lo posible por la ubicación del filtro, monte éste lleno de aceite o con una cantidad razonable para que al encender el motor haya lubricación inmediata. No importa que haya algo de derrame. El peor ¿crimen¿ contra un motor es montar el filtro vacío. Pueden pasar minutos sin lubricación mientras se llena de aceite y se evacua el aire que hay dentro de la carcasa del filtro nuevo.

❋ CÁMBIELO cada 6 a 8 mil kilómetros como máximo. Esto le permite conservar más kilómetros el aceite.

❋ Cerciórese de que la referencia es la correcta, sobre todo si el filtro va invertido o en una posición que permita que se desocupe rápidamente ya que necesita válvula de retención. No basta con que el filtro enrosque en el sitio o que le digan que eso ¿trabaja¿ bien o es lo que les están ¿instalando ahora a esos carros¿.

❋ Compre marcas reputadas y en ese caso, muchas de las nacionales conocidas son mejores que las extranjeras por conocer. Hay cantidad de filtros de mala calidad, poco papel, malas válvulas, que tienen vistosas referencias y certificaciones impresas que no cumplen.

❋ Por el precio de un filtro nuevo de la mejor calidad y reputación, no vale la pena correr riesgos con productos de dudosa procedencia.

 

¿Cuánto dura el filtro de aceite?
Antes se creía que el aceite duraba apenas 1.500 kilómetros. Hoy es al revés, el aceite puede andar muchas veces esa distancia, 10 o más, pero los filtros siguen siendo la limitante pues sus tamaños no han crecido y la eficiencia de los lubricantes atoran su trabajo.

Más detergentes y enérgicos, los aceites actuales remueven y transportan más residuos que, obviamente, paran en un buen filtro cuya capacidad se copa antes. Aunque haya menos residuos de combustibles por la mejora de los sistemas de alimentación con la inyección electrónica, los motores usan más tiempos en cualquier zona y requieren más cuidado porque las tolerancias de las partes son menores para usar aceites más delgados que bajen la fricción y la resistencia. Por consiguiente 'necesitan más filtro'.

La experiencia y pruebas de los laboratorios de la firma Filtros Franig, que visitamos, indican que en nuestro medio, a los 6.000 kilómetros ya se llega a un punto crítico de uso del papel del filtro y se corre el riesgo de que se abra la válvula -by pass- y el motor quede sin filtración.

Por consiguiente, la recomendación es hacer el cambio del filtro a esa distancia y como hay que agregar algo de aceite al motor para reponer el que sale en el filtro, con esa adición se recicla el lubricante cuya vida puede ir a los 10 mil si se sigue este procedimiento.

Hablamos de aceites normales, no sintéticos porque en estos últimos la exigencia de filtrado es mayor ya que son todavía más detergentes, por lo cual es imperativo intervenir en el filtro cada 6.000 kilómetros si se quiere sacar partido del mayor tiempo de uso autorizado de un sintético que puede pasar los 15 mil kilómetros en el cárter. Pero limpio.

Estuvimos viendo pruebas y seguimientos de estos componentes para hacerles estas recomendaciones. No crean en otras historias ni en teorías de mecánicos o técnicos que probablemente no han tenido acceso a esta información o comprobaciones y dan consejos intuitivos al respecto.

EL FUTURO DE LOS FILTROS
Aunque parezca contradictorio, los filtros de aceite vuelven progresivamente al viejo sistema de cartucho reemplazable. No tiene sentido botar sistemáticamente toda la armazón metálica del
sellado y hay un mejor control visual por parte del consumidor del cartucho filtrante cuando lo tenga a la vista. Vienen materiales plásticos diferentes para la estructura y papeles más eficientes contras otras formulaciones.

Asimismo comienzan a salir, ya se hacen en Colombia, filtros con doble función. La mitad es el papel retenedor y en un segundo nivel trae un papel diferente que desacelera el paso del aceite dentro del filtro y permite así un mayor enfriamiento del lubricante pues está más tiempo fuera del motor y expuesto al medio ambiente que lo refrigera. Esto cuenta mucho en los motores con turbocargadores donde el aceite tiene una carga térmica elevada.

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