Con la cantidad de reservas que hay, el uso del gas natural vehicular tiene que masificarse

Colombia está rezagada en la demanda de este combustible frente a otros países de la región a pesar de ocupar el puesto octavo en abastecimiento. Transporte público en el país sí se ha beneficiado.

Redacción Motor

07:20 p.m. 08 de noviembre del 2013

A pesar de ser una tecnología con más de 50 años, en Colombia se empezó a utilizar el GNV sólo desde el año 2000, desaprovechando así sus conocidas propiedades como 'combustible limpio'.

Así lo clasifica la Resolución 180158 del 2007, emitida por los ministerios de Minas y Energía, de la Protección Social y de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. (Ver abajo ¿Cuáles son los combustibles limpios?).

De acuerdo con cifras presentadas en la pasada Feria Internacional de Gas Natural Vehicular GNV 2013, realizada en Cartagena, en la actualidad existen en el país más de 400.000 automóviles y camiones con motores que consumen GNV y la red de infraestructura cuenta con unas 700 estaciones a lo largo del territorio nacional. Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla y Manizales, es donde se concentra el mayor número de vehículos que usan este combustible.

Según el Ministerio de Minas, en promedio en el país se están realizando entre 3.200 y 3.500 conversiones mensuales, y Bogotá tiene casi el 40 por ciento del mercado, que equivale a entre 1.500 y 1.600 vehículos pasados a gas cada mes. Sin embargo, si estos números se comparan con los mercados de la región, la diferencia es abismal.

En Latinoamérica los países con mayor número de conversiones son Argentina y Brasil con 1,9 y 1,6 millones, por lo tanto en Colombia el número de conversiones aún es moderado a pesar del subsidio que entrega el Gobierno Nacional y los incentivos de las dos grandes distribuidoras: Gazel y Gas Natural Fenosa.

El crecimiento en la demanda mundial del Gas Natural Vehicular –GNV–, se está dando en un momento en que el mundo entero cuestiona los combustibles fósiles y busca alternativas nuevas como el hidrógeno o la electricidad, las cuales están en pleno desarrollo y son aún muy costosas de implementar en el corto o mediano plazo.

Colombia es el octavo país en abastecimiento de gas en el mundo y cuenta con reservas para más de 30 años ubicadas en Apiay de Coceno y Cupiagua, en los Llanos Orientales y las de Chuchupa y Ballenas en La Guajira, pero está en mora en apretar el acelerador para incrementar el uso de este combustible. Para eso es importante que el gobierno nacional mantenga los incentivos actuales para la conversión y continúe promoviendo con la baja en el precio del gas en las estaciones, para ser aún más competitivos.

Finalmente, es importante destacar el programa para la masificación del uso de GNV en los sistemas de transporte público. Este proceso que está en marcha, ha entregado buenos resultados gracias a los adelantos tecnológicos que han permitido que el gas ya no sea sinónimo de pérdida de potencia.

Gas Natural en el transporte público

En el Foro sobre alternativas energéticas para el transporte público de Bogotá, que se realizó en la Universidad de los Andes el pasado mes de octubre, se analizó la viabilidad del uso de las diferentes energías y combustibles que pudieran alimentar la flota de transporte público de la ciudad.

En ese escenario se expusieron las razones por las cuales el GNV debe considerarse como una alternativa más, y se demostró con cifras cómo los sistemas de Transporte Masivo de Cartagena y Medellín han logrado implementar un plan piloto para el uso de este combustible en sus flotas, generando beneficios económicos y ambientales a estas dos ciudades, cuya ubicación geográfica arroja resultados importantes.

Sergio Bravo Madrid, jefe del área de ventas de grandes consumidores de Empresas Públicas de Medellín, EPM, explicó que “Metroplus cuenta con 67 buses que funcionan con gas natural, los cuales le han generado ahorros del 40 por ciento al año, una disminución de alrededor de 2.200 millones de pesos frente al diésel, sin ningún problema técnico”.

Por su parte, Carlos Coronado, secretario general de la Alcaldía de Cartagena explicó que “se tomó la decisión de operar una flota de 640 vehículos, los cuales les permitirá ahorros cercanos a entre 120 y 160 mil millones de pesos al año frente a otros combustibles”.

Académicos, estudiantes, empresarios, representantes de Metroplus de Medellín, Transcaribe de Cartagena, del Clear Air Institute, de Gas Natural Fenosa Colombia y de la Universidad de los Andes, fueron enfáticos en afirmar que el uso del GNV no excluye la utilización de otros combustibles, sino que por el contrario, lo complementa. Es de anotar que estos buses no son convertidos sino que utilizan motores dedicados al gas, es decir, son diseñados para funcionar exclusivamente con este combustible y con características que aprovechan mejor los beneficios térmicos y energéticos del mismo.

¿Cuáles son los combustibles limpios?

El Artículo 3º de la Resolución 180158 del 2007 los define así: “Combustibles limpios. Para efectos de lo previsto en la Ley 1083 de 2006, se consideran combustibles limpios los siguientes:

*Hidrógeno.
*Alcohol carburante o etanol anhidro desnaturalizado.
*Gas natural.
*Gas licuado de petróleo (GLP).
*Biocombustible para uso de motores diésel (biodiésel).
*Diésel hasta de 50 ppm de azufre.
*Gasolina reformulada.

Parágrafo. La energía eléctrica es una forma de energía limpia que puede ser utilizada para la movilización de vehículos”.

Mitos y verdades del gas vehicular

*Pérdida de potencia. Los avances tecnológicos han permitido con el tiempo que los sistemas de gas generen menor pérdida de potencia en el motor. Según expertos, la caída es menor que cuando se usa el sistema de aire acondicionado del vehículo.

*El gas no daña el motor. Pero es necesario que antes de la conversión se revise a cabalidad el estado interno de la máquina.

*En lo relacionado con el medio ambiente se da una reducción de cerca del 40 por ciento de emisiones de CO2 y es menos nocivo que el diésel.

*En el caso de un automóvil particular a gasolina, el costo de conversión puede valer en promedio tres millones quinientos mil pesos, con un equipo de inyección secuencial gaseosa de quinta generación. Con el subsidio gubernamental e incentivos se baja el costo en casi un 60 por ciento.

*El sistema de quinta generación reemplaza los inyectores originales por unos que pueden utilizar GNV o combustible líquido convencional.

Colombia exportador de GNV

Nuestro país es el principal exportador de GNV a Venezuela. En la actualidad se comercializan entre 150 y 200 millones de pies cúbicos de gas al día, a través del gasoducto ‘Antonio Ricaute’.

¿En qué consiste la instalación?

La instalación de GNV consiste en hacer una adición de ciertos elementos a todo el sistema del vehículo. Según Gerardo Castañeda de Ingegas de Colombia “al vehículo no se le quita ni se le cambia nada, por el contrario se le adiciona”.

El primer paso es realizar un diagnóstico al vehículo en el que se analiza principalmente el estado del motor y el sistema eléctrico del vehículo. “Si no hay inconveniente, de inmediato se programa la instalación que dura máximo dos días hábiles (sistemas lazo abierto-cerrado) y cuatro días hábiles (sistema de quinta generación/inyección secuencial)”.

Por último se realiza la certificación de la instalación por parte de SGS Colombia ente certificador que verifica las condiciones de instalación, operación y funcionamiento del sistema, y avala el trabajo realizado por el taller, certificando el vehículo y activando el chip, con el cual se puede suministrar gas al vehículo.

Con información de Ingegas Colombia

Marcas que le apuntan al GNV

En la actualidad la industria internacional ofrece alrededor de 180 modelos, 0km, propulsados con GNV. Ford, Scania, Opel, GM, Mercedes Benz, Toyota, Hyundai, Tata, Fiat -entre otras- son ejemplo de ello.

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