Caos en la Autopista Norte por el actual estado de esta importante vía

Desde la calle 197 hasta la 236, la autopista no tiene dueño: nadie responde por sus daños y no hay dolientes para los arreglos, a pesar de que está peligrosamente desbaratada.

Redacción Motor

05:00 a.m. 06 de agosto del 2010

A tan solo 10 metros de la ampliación de la Autopista Norte, que se está llevando a cabo entre las calles 192 y 197 y de la cual se espera pronta apertura, se encuentran más de 55 cuadras olvidadas en los mapas y calendarios de las entidades encargadas del mantenimiento de las vías en el distrito.

De acuerdo con un estudio presentado para el Plan de de Implantación Terminal del Norte - Consorcio Terminales Bogotá S.A., por la Autonorte entran aproximadamente 4.758 vehículos y 8.809 los fines de semana, y salen 5.378 vehículos entre semana y 8.045 los fines de semana.

Entre estos, varios son transportes escolares y buses urbanos que llevan estudiantes de las universidades y colegios que, o bien vienen de los municipios aledaños a estudiar a Bogotá, o van a estudiar por fuera.

El problema es que desde la calle 197 hasta el peaje, la Autonorte se encuentra peligrosamente deteriorada, tanto de entrada como de salida. Hay zonas por las cuales no hay siquiera un carril libre de hundimientos, huecos, zanjas o con un andén o una berma debidamente señalizada. Y la cantidad de accidentes es directamente proporcional al aumento de huecos.

"No hay por dónde pasar, la autopista es una vergüenza y muy peligrosa. Por esta vía no sólo transitamos los particulares, sino el transporte público que comunica a Bogotá con las demás ciudades del norte y el transporte de carga que trae los insumos a la capital", asegura Jaime Aparicio, quien vive en Chía y todos los días debe viajar a Bogotá para trabajar.

"Todos los camiones y volquetas de la ampliación pasaron por acá, ayudaron a destruir, pero no hay ni indicios de reparación. ¿Quién responderá cuando un bus de colegio se accidente? Salir por la Autopista Norte es un peligro", asegura Inés Segura, profesora de un colegio en Guaymaral, quien todos los días debe circular por esta vía.

Del buda para acá, del buda para allá... pero nadie hace nada
En las últimas noticias se ha visto cómo la IDU adelanta unas obras de ampliación de un trayecto de la Autonorte. Se espera que para el mes de octubre esté finalizada esta obra en su totalidad y, como va, es factible que alcancen esta meta.

Pero ante estas preocupaciones de los usuarios por el estado del resto de la salida norte de Bogotá, la sección Vehículos acudió a las entidades encargadas del mantenimiento de las vías del Distrito para preguntarles sobre este tramo y para cuándo estará listo su arreglo.

A las dos preguntas dieron respuestas negativas: tanto la Secretaría de Movilidad (SDM), la cual -se supone- debe tener un control de lo que está pasando con la movilidad de la ciudad, como el IDU, instituto encargado de la reparación y mantenimiento de las vías del Distrito y el Inco, Instituto Nacional de Concesiones encargado de la vía a partir de la calle 236. Todas se pasaron la papa caliente y ninguna dio una respuesta concisa.

En un principio acudimos a la SDM, en donde nos remitieron inmediatamente al Instituto de Desarrollo Urbano.  La entidad nos explicó que este tramo pertenece al Convenio 004 del 2009, cuyo objeto consiste en "aunar esfuerzos entre la Nación (Inco) y el Distrito (IDU-SDM) para la optimización de la infraestructura vial de acceso a la ciudad por la zona norte, Autopista del Norte y por la Carrera 7, mediante la participación del capital privado a través del esquema 'concesional' y cuyo alcance contempla que el Distrito pondrá a disposición del Inco la infraestructura vial de la Autopista Norte y la Carrera 7 para que,  a través de un concesionario,  se ejecuten las actividades en dos fases". Es decir, es responsabilidad de una concesión y por ende, del Inco.

"De acuerdo con ese Convenio, la primera fase de las actividades consiste en la rehabilitación de las calzadas existentes de la Autopista Norte entre calles 192 y 236 y la carrera 7 entre calles 181A y 236 (El Buda), construcción de seis retornos en la Autopista Norte, ampliación de la Autopista Norte a cinco carriles entre las calles 192 y 236, operación y mantenimiento de la vía y construcción de ciclorrutas y andenes en la Autopista Norte", explicó el IDU.

El problema se agrava, pues "la ejecución de las actividades previstas en el convenio depende de la gestión del Inco con el concesionario Devinorte para celebrar un otrosí al contrato y se viabilice así la instalación de un peaje localizado en el municipio de Chía sentido norte-sur", explica el IDU. Es decir, sin peaje de entrada no habría arreglos.

Ante la gravedad de la situación y la demora en acciones, el IDU dio una pequeña luz de esperanza al asegurar que esta vía se encuentra "priorizada para acciones de movilidad (parcheo) con el distrito norte". En lo que lleva del año, se ha 'reparchado' tres veces.

EL INCO RESPONDE
En vista de que el IDU y la firma del convenio 004 de 2009 le pasaron la responsabilidad de este tramo de la vía al Inco, Vehículos acudió a los responsables con los mismos cuestionamientos.

Según Marcela Cano, supervisora de Devinorte, "los problemas son ocasionados en vías del Distrito, no del Inco. La queja la debe responder el IDU porque desde 'El Buda' a Chía, tanto la Autopista Norte como la Carrera 7, las vías concesionadas están en perfecto estado".
 
Y concluyó: "Sobre el tema del convenio, por lo menos  la concesión Devinorte no hará las obras debido a que el plazo máximo que tiene el contrato de concesión no permite incluir las obras de la Autonorte".

LA VÍA A GUAYMARAL
Para completar, gran parte de los usuarios diarios de la Autonorte concluyen o comienzan su recorrido por la Avenida Guaymaral, la cual presenta aún más daños y se encuentra en un estado más deplorable. "Parece una pista de 4x4", describió Sergio Corredor, usuario de la vía.

Ante este caso en particular, el IDU se hizo responsable diciendo que ésta es prioridad en el segundo anillo del proyecto del POS Norte. El problema es que, para arrancar, primero deben acabar con el primer anillo  que sólo consiste en extender la Avenida NQS hasta conectarla con la Autopista, construir la Avenida Polo (calle 200) y el tramo de la carrera 9 desde la 170 hasta la 200, y finalizar la Avenida Boyacá desde la 170 a la 200.


SI POR ABAJO LLUEVE, POR ARRIBA NO ESCAMPA
En vista del mal estado en el que se encuentra tanto la entrada como la salida norte de Bogotá, los usuarios buscan utilizar vías alternas, en este caso la carrera 7, pues no hay muchas más opciones cercanas.

El problema aumenta cuando se dan cuenta del mal estado en el que también se encuentra esta vía. Si por abajo llueve, por arriba no escampa y la situación de la avenida séptima es aún más caótica que la de la autopista. Y al igual que la otra no cuenta con andenes ni bermas para que circulen las bicicletas y mucho menos con un padrino que se haga cargo.

Frase:
"En el último año se han realizado tres intervenciones y actualmente se realizan acciones de movilidad entre la calle 192 y la 197, en ambas calzadas", asegura el IDU.

MARÍA ANGÉLICA VÁSQUEZ
REDACCIÓN VEHÍCULOS

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