El caos vial que se vive a diario en el norte de Bogotá

Los cambios en las carreras 11 (carril bidireccional) y la 15 (carril preferencial) han generado más trancones en lazona. Autoridades dicen que sí están funcionando.

Redacción Motor

07:03 p.m. 24 de abril del 2015

“Esta zona es congestionada todos los días, no hay una congestión especial por las medidas. Hay una dependencia enorme al vehículo particular. Esperamos que con el paso de los días se mejore y se estabilicen los niveles de congestión”.

Esto fue lo que dijo la secretaria de Movilidad de Bogotá, María Constanza García, pocos días después de que se implementaran los cambios de sentido en la carrera 11 y el carril preferencial en la carrera 15.

Pero casi un mes después, los argumentos de la funcionaria no parecen tener sustento. Por el contrario, la situación tiene al borde de los nervios a conductores (de servicio público y particular), residentes, trabajadores, empresarios y comerciantes.

En el primer punto, la secretaria de Movilidad tiene razón. Entre las calles 72 y 100 y entre la Autopista Norte y la Séptima, el trancón ya era parte de lo cotidiano. En lo segundo no. Hoy los tiempos de desplazamiento se han multiplicado por dos y hasta tres. Un recorrido que antes tomaba 20 minutos, hoy puede ser fácilmente de 40 o 60.

En segundo lugar, a la señora María Constanza García se le olvida que esta parte de la capital se convirtió en una zona de negocios en donde se ubican empresas y compañías de todo tipo, centros médicos y consultorios, razón por la cual no es que la gente dependa del vehículo, sino que va allá por necesidad. Más, si los taxistas se niegan a ir hasta allá.

Tampoco es cierto que ahora ‘rinda’ más en el SITP. No es sino ver las congestiones que ahora se convierten en una gran ‘mancha azul’. Y con el paso de los días tampoco han mejorado los niveles de congestión. Han aumentado el ruido y la contaminación. Ni siquiera el pasado miércoles, el segundo día sin carro del año, los trancones disminuyeron en la 94 con 11.

Hoy, entrar a esa la zona del norte de Bogotá o moverse dentro de ella ahora toma más tiempo. Al dar prioridad al transporte público, que es el objetivo de la Secretaría de Movilidad, los dueños de carros particulares no tienen espacio. En la carrera 15 los buses del SITP se toman los tres carriles.

Así, los recorridos son más largos y desgastantes. Sobre la carrera 11, los cruces están prohibidos lo que implica dar grandes rodeos. En algunos casos, estando en la 92, para ir hacia el sur es necesario ir hasta la calle 100 y meterse en dos enormes trancones, el del puente ‘nuevo’ de la 100 y otro ocasionado por los carros que vienen del norte por la 11, que al llegar se encuentran con un embudo de dos carriles.

Esto ocasiona en las mañanas y casi a cualquier hora del día trancones monumentales en sentido norte a sur, lo cual además hace que atravesar las calles que tienen semáforos en sentido oriente-occidente o viceversa sea toda una odisea. Esto sin contar los giros que fueron eliminados hacia el occidente entre las calles 82 y 100.

A pesar de las protestas y el creciente rechazo a través de las redes sociales por el resultado de estos cambios viales, y de las quejas de los residentes por el deterioro de la calidad de vida, las autoridades de la capital insisten en que la medida es buena y que está sustentada con argumentos técnicos.

Zona Comercial
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